Un gobierno transparente proporciona toda la información sobre sus planes de actuación, y garantiza a los ciudadanos el derecho de acceso a la información que es pública. Este derecho humano está consagrado en la declaración universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, la Convención Americana sobre Derechos Humanos, la Convención de las Naciones Unidas contra la Corrupción; y en Venezuela está previsto en nuestra Carta Magna, en la Ley Orgánica de Procedimientos Administrativos, la Ley Contra la Corrupción y la Ley de Infogobierno.
Para que predomine la transparencia, las autoridades deben dar oportuna y adecuada respuesta a las peticiones de información que formulen los ciudadanos y organizaciones de la sociedad civil, pero también es muy importante que se publique toda la información esencial sin que medie una petición de información. Para ello, pueden hacer uso de las tecnologías digitales, para que sea de forma oportuna y todos puedan tener acceso a ella.
El acceso a la información es importante para contribuir a la formación de la opinión pública puesto que esto sirve como mecanismo de control democrático y previene la desinformación.
Sin embargo, el principio de transparencia no es suficiente, los gobiernos deben hacer la rendición de cuentas sobre la gestión gubernamental de forma consecuente; ésta es una obligación de las autoridades que ejercen representación de una comunidad en virtud del poder delegado; en el que presentan los resultados de su gestión, desde el proceso de formulación de las políticas públicas hasta la ejecución y control de los recursos. Requiere la publicación y/o entrega de información objetiva y analizada de resultados de una gestión; información que debe estar comparadas con las metas y los proyectos. Es deseable que sea un proceso bidireccional, en el que sea posible el diálogo entre autoridades y representantes.
En efecto, la transparencia y la rendición de cuentas permiten la participación ciudadana, el seguimiento y fiscalización del uso de los recursos públicos; solo si tenemos acceso a la información y reportes de la gestión, podemos opinar con propiedad sobre el quehacer público, aportar ideas, y así exigir el respeto de compromisos asumidos por las autoridades en su campaña.
En definitiva, un gobierno transparente mejora el sistema democrático, toda vez que los ciudadanos pueden controlar la gestión de sus representantes y premiar o castigar con su voto según el desempeño de los representantes de los partidos cuando están ejerciendo el poder y esto estimula que la gestiones sean más integras. Nota de prensa Coalición Anticorrupción Mérida.
20-06-2021



