En un recorrido realizado por centro de la ciudad, a una semana de estar vigente el nuevo cono monetario, se observó que éste, solo logró bajar las santamarías y desaparecer lo poco que quedaba en los estantes. Más de 45 locales, de la avenida 3 Independencia se encuentran cerrados y los que aún se mantienen abiertos venden, en algunos casos, otros rubros y, su atractivo es tener un cartel que anuncie que, si hay punto de venta.
En el mismo orden de ideas, ya es muy común hallar, peluquerías que venden pan. zapaterías exhibiendo plátanos; farmacias ofertando cebollas; mueblerías promocionando neumáticos. Librerías que no tienen textos escolares pero si chucherías. Panaderías que no venden pan porque o no hay harina o no hay gas, y pare usted de contar las rarezas de lo que puede encontrar, mientras camina. No obstante, lo que tienen en común estos locales es que todos exhiben anaqueles vacíos.
Si se trata de promociones, solo basta con encontrar una venta de garaje o un vendedor ambulante ofertando, un cartón de huevos, frutas o lo que tenga usted suerte de encontrar a precios irresistible, aunque, solo podrá llevar este producto comprándolo con efectivo, que si bien es cierto, los cajeros ya tienen billetes, pero las colas son interminables.
Locales comerciales que tenían tantísimos años de tradición, con el tiempo se vieron obligados a cambiar sus nombres y sus rubros. Tal es el caso de la famosa zapatería Valero, que con los años, pasó a ser una dispensadora de dulces y hoy día sus puertas se encuentran cerradas. En otros casos, hay locales que no han cerrado sus puertas, sin embargo, aquellos que tenían varias entradas, literalmente, medio abren, ya que sus pasillos se redujeron de 6 a 1.
Violeta Santiago practicante-CC


