Miembros de las Asociación de Comerciantes de El Llano, se reunieron, esta jueves con carácter de urgencia para discutir y tomar posición referente a ejecución por parte del SENIAT de la providencia administrativa (0141), que obliga a los comerciantes a adaptar las máquinas fiscales al nuevo Sistema Centralizado de Recaudación Electrónica, el cual debería entrar en vigencia el 16 de los corrientes.
Los comerciantes esgrimieron una serie de argumentos que bajo las actuales circunstancias por las cuales atraviesa el país, dejan claramente establecido la imposibilidad para la gran mayoría de los comercios de la zona de cumplir con la mencionada disposición.
1.- La gravísimas situación económica que hace que ningún negocio sea rentable. Por lo tanto, no es posible sufragar un gasto que puede llegar Bs 8.500.000,00. Si el SENIAT no rectifica su decisión el resultado sería el cierre masivo de pequeños y medianos establecimientos, con las consecuencias nefastas para la ya precaria economía del Estado.
2.-Los problemas del sector electico y de las comunicaciones que inciden directamente en la operatividad de los negocios: fallas de internet hasta por semanas. Apagones y/o bajones en la corriente eléctrica que atacan bruscamente: puntos de venta, máquinas fiscales, computadoras y que también obligan a reducir las horas de trabajo. .La telefonía fija y celular que falla que constantemente; ante este panorama tan desalentador, mal podría ponerse en práctica una medida que depende directamente de que la conectividad fluya de manera eficiente.
3.-El SENIAT es una estructura que opera en Venezuela y por eso no está exenta, sus funcionarios, y labores de la crisis de: escasez de gasolina, largas colas para cargar combustible, el problema eléctrico, colapso de las comunicaciones y del transporte, calles vacías y negocios desérticos. En este sentido, es inviable, que dentro del caos reinante, se pueda aplicar una providencia que nos perjudicaría a todos, tanto a empresarios y comerciantes, como al fisco, porque, definitivamente, desaparecerían muchos contribuyentes, que aún contra todo pronóstico siguen empeñados en mantener sus puertas abiertas.
4.- Enfatizaron que en condiciones normales del país, no se opondrían a la optimización de la recaudación a través de sistemas novedosos porque siempre han cumplido con sus obligaciones tributarias, pero que hay que comprender que ante la crisis de servicios, hiperinflación, colapso del sistema eléctrico y comunicacional, es a todas luces imposible de aplicar una medida que resulta costosísima para las precarias condiciones del comercio y el empresariado en el país.
En este sentido solicitaron la derogación de la providencia (0141) hasta tanto las condiciones económicas y financieras del país, estén dadas, cuestión que es un clamor de todos los venezolanos.


