Cómo inciden el tipo de sangre, la economía y el clima en la pandemia de coronavirus en Venezuela

La mayor proporción de fallecidos y contagiados son las personas de sangre tipo A, B y AB, en Venezuela la mayoría tiene sangre tipo O, en que es menor el impacto

El coronavirus de Wuhan o Covid-2019 presenta algunas características, que según estudios preliminares, puede ser información importante para ayudar a desacelerar los contagios masivos. Aunque no hay investigaciones a fondo y comprobadas una y otra vez, los datos que existen ayudan a orientar, sobre la pandemia.

La sangre

Según un reciente informe del Hospital Zhongang de la Universidad de Wuhan, 37,75% de los fallecidos y casos más graves han sido personas con la sangre tipo A, 26,42% han sido del tipo B, 25,8% del tipo O y 10,03% del tipo AB.

En China, al menos 65% de la población es de sangre tipo O, 15% de tipo A, 15% de tipo B y 5% de tipo B.

Por cada 100 chinos, hay 15 habitantes de sangre tipo A, mientras que por cada 100 muertos registrados con la epidemia del coronavirus, hay 38 fallecidos de ese mismo tipo. Esto indica que la enfermedad por alguna razón tiene una gran incidencia en este grupo sanguíneo. Lo mismo ocurre, con los de tipo B y los de tipo AB.

Las personas del tipo sangre O, representan una menor incidencia, ya que por cada 65 chinos con ese tipo de sangre, se registran sólo 26 personas fallecidas.

La sangre de los hispanos

En América Latina, desde México hasta Argentina, la población es de sangre tipo O en 90% y 100%. Según la experiencia de China, las personas de este grupo sanguíneo son las que menos mueren por la infección del coronavirus. En Europa, 60% y 70% de la población es del grupo O, pero la concentración de personas de sangre tipo A en el mundo, se ubican en Australia, Europa y en la costa Este de Estados Unidos, al norte.

La enorme mayoría de la población venezolana, es de sangre tipo O.

La temperatura

El coronavirus tiene una cápsula de grasa, la cual se destruye con alcohol. Según investigaciones preliminares de las universidades Beihang y Tsinghua, de Pekin, los contagios de Covid-2019 se reducen 3,8% con cada grado de calor adicional. El estudio se hizo en 100 ciudades de China.

En Venezuela las temperaturas son al menos 10 a 15 grados más que ciudades en Europa, por su posición en el trópico, según estos estudios las posibilidades de contagio se reducen en más de 35%, por el clima. Aunque no se puede especular que por el calor se destruya la capa de grasa del virus.

La economía

Las sociedades con más riquezas son las que desarrollan más rápido los contagios. La actividad económica hace que la sociedad se movilice y esto ayuda a multiplicar las infecciones. Es lo que está ocurriendo en Europa y en Estados Unidos.

En Venezuela, luego de atravesar una fuerte hiperinflación de al menos 825.000%, el país ha quedado colapsado. Aunque suene paradójico, la pobreza, que ha restado dinamismo a la sociedad, en cierto modo contribuye a que los contagios no se produzcan de manera tan rápida. Aunque de producirse, la situación de los centros sanitarios es altamente débil, lo que dejaría sin respuestas a la sociedad venezolana.

Un menor número de infectados y de contagios, no colapsa los sistemas de salud. En los países desarrollados en los que la pandemia ha hecho ya bastante daño, el problema es que el dinamismo de la sociedad, al multiplicar los casos, torpedea a los centros hospitalarios, que al verse copados, no permiten una atención total, lo que elevan las cifras de fallecidos.

En Venezuela también está presente la escasez de gasolina por colapso de la industria petrolera, producto de la peor corrupción jamás registrada en Latinoamérica. El problema de escasez ha empeorado en medio del conflicto político, por las sanciones de EEUU.

Sin embargo, la escasez de gasolina, también resta capacidad de movilización de la sociedad, lo que desactiva el transporte y disminuye la velocidad de los contagios, que es el problema principal del coronavirus.

Con rapidez

Las condiciones anteriores, reducen la velocidad de fallecimientos en América Latina, en relación con el mundo. Específicamente en Venezuela, los factores del tipo sanguíneo de los venezolanos, el clima y la paralización de la sociedad, no contribuyen a que la infección sea violenta, siempre y cuando las autoridades actúen de manera rápida con cada caso.

Lo anterior no significa que no vaya haber infectados en Venezuela, sólo que debería ocurrir a una tasa de crecimiento más lenta, de lo contrario, las autoridades venezolanas estarían haciendo mal la labor.