Hola amiguitas, hola amiguitos, ¿cómo están?
Esperamos que hayan tenido una semana muy interesante y feliz porque en muchos colegios empezaron las clases. ¡Qué emoción!
Es un gusto estrenar los útiles, lucir el uniforme nuevo, buscar libros y cuadernos para estudiar, y… lo que no puede faltar: una caja de colores para pintar nuestros sueños.
Lo importante es que vayan a la escuela con deseos de aprender, de hacer las tareas, de compartir alegres juegos con sus compañeritos, siendo respetuosos y educados con sus maestros. Y… no se olviden de leer, leer mucho, porque es la mejor forma de ser un excelente alumno.
“El 4 de Octubre, se celebra la fiesta en honor a San Francisco de Asís, existe la tradición de llevar a las mascotas a una misa donde se les bendice, porque San Francisco las amaba. Otra característica es que, el día, suele venir acompañado por fuertes tormentas porque según dicen: “desde el cielo, imaginariamente, el santo, se quita el cordón que lleva atado a su cintura, lo llena de truenos y relámpagos y castiga con cordonazos a los habitantes del planeta que se portan mal, pero hay quienes aseguran que realmente, San Francisco lo que quiere es jugar con las nubes y para que no lo mojen les pega con el cordón quitándoles toda el agua.
¿Saben quién fue San Francisco de Asís?
Fue un santo italiano que vivió en el siglo XIII. Es conocido por su amor a la naturaleza y a los animales, y por su dedicación a los pobres y necesitados. San Francisco tenía un corazón muy grande y siempre estaba dispuesto a ayudar a los demás.
Una de las anécdotas más lindas de su vida es la del lobo de Gubbio.
En la ciudad de Gubbio, había un lobo feroz que aterrorizaba a la gente. Era tan grande y fuerte que podía devorar a un hombre de un solo mordisco.
Los habitantes de la ciudad estaban muy asustados y no sabían qué hacer. Un día, San Francisco se enteró de la amenaza que representaba el lobo para el pueblo, y decidió ayudarlos. Se dirigió a la guarida del lobo y se acercó muy despacio. La bestia estaba a punto de atacarlo, pero San Francisco lo miró a los ojos y le habló con voz amable.
«Hermano lobo», le dijo San Francisco, «yo te mando, de parte de Cristo, que no hagas daño ni a mí ni a nadie».
Entonces, el animal, que había aterrado a la ciudad durante mucho tiempo, se acercó a San Francisco mansamente y le dio la pata en señal de paz.
San Francisco y el lobo se convirtieron en amigos,
Otra anécdota muy linda de San Francisco es la del primer pesebre.
En la Navidad de 1223, San Francisco construyó un pesebre en el bosque cerca de Asís. Allí colocó una imagen de Jesús recién nacido, María y José, y un buey y una mula.
San Francisco invitó a los pobladores a venir a adorar al niño Jesús. La gente de Asís quedó muy impresionada con el pesebre de San Francisco. Desde entonces, la tradición del pesebre se ha extendido por todo el mundo.
¿Les gustó la historia de San Francisco de Asís? Esperamos que sí.
Si quieren saber más sobre la vida de este santo tan maravilloso, pueden leer libros o buscar información en internet. Y no se olviden de leer, leer mucho, porque es la mejor forma de aprender y crecer.
¡Hasta la próxima!
Con cariño, sus cuentacuentos
Arinda y Leo
07-10-2023




