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domingo, junio 28, 2026

Comunidad Universitaria: saquen sus paraguas la tormenta continúa, pero también pasará

Este lunes 23 la Universidad de Los Andes, abrió sus puertas para dar inicio a las actividades académicas. Fue un día, por decirlo de alguna manera, agridulce. Por una parte, el dulce sabor de sentir la emoción que acompaña a ese primer día; el reencuentro con los compañeros y profesores,  las expectativas por las nuevas materias,  apreciar que con cada nuevo amanecer, asistiendo a clases, el camino hacia la meta se acorta. Volver a llenar esos espacios  repletos de sabiduría, conocimientos, vida. Por otra parte, la agria, saber que muchos amigos y docentes,personal administrativo y obrero, ya no están. Esos que decidieron mirar hacia otros horizontes en busca de un futuro mejor y que están en nuestras oraciones, porque deseamos que les vaya bien, aunque no es fácil dejar lo que nos es más querido.

Sí. Es una realidad falta mucha gente de la comunidad universitaria, y esta situación es dolorosa porque nuestra universidad es una casa grande en la que le caben muchos corazones que laten por su país. La ULA, al igual que las otras universidades venezolanas, se ha caracterizado por su excelencia y las pruebas están allí, en los muchos talentos formados en su seno, que actualmente ocupan cargos y ejercen tareas muy importantes más allá de nuestras fronteras.

Como lo dijera Don Tulio Febres Cordero: ““Mérida es una universidad con una ciudad por dentro”, y así debe seguir siendo. Aun cuando las condiciones de vida de los universitarios han cambiado radicalmente desde aquellos tiempos en que Don Tulio la describiera, el coraje y la voluntad de seguir, pese a las adversidades debe ser la consigna que guíe en este dificilísimo  momento histórico,  la conducta de la comunidad universitaria. Es ahora, cuando hay que sacar a relucir todas las capacidades y la entereza para aguantar la tempestad que está allí, encima, acompañada de truenos, relámpagos y que pareciera no aminar, por eso hay que prepararse, abrir los paraguas, ponerse las botas y “echar para adelante” , porque por más intensa que sea la tormenta, también pasará, y saldrá el sol que alumbrará con sus cálidos rayos nuestra majestuosa y protectora Sierra Nevada y a cada uno de los que conforman el espíritu rebelde y valiente de la Universidad de Los Andes.

En esta ocasión, Mérida no se percibió tan feliz por esta reapertura. El clima político enrarece todo lo que toca, es como una niebla espesa que opaca los colores de la ciudad. De igual manera, los espectros de la escasez, el hambre, la pobreza, la falta de servicios públicos, la incertidumbre, rondan  por acá y por allá, y se solazan entre apagones y oscuridad. Sin embargo, y aunque es más fácil decirlo, que ponerlo en práctica, todos los habitantes de este Estado bendecido por Dios, debemos apoyar y solidarizarnos con la dinámica estudiantil, porque es una dinámica de savia vigorosa, de ideas, de ánimo, de fortaleza, de valor para enfrentar esta crisis ignominiosa, pero que así como la peor de las tempestades, también se irá.

Desde Comunicación Continua, y desde la Ciudad en la Radio, les damos a todos la más cordial bienvenida. Todos los que conformamos la ULA somos importante. Se trata de un engranaje donde cada pieza es crucial para que la máquina del saber funcione.

Fe, esperanza, fuerza, justicia, equilibrio, y sobre todo mucho ánimo porque retroceder está prohibido.

¡Arriba Corazones!

A.E. L.L.

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