Con fundamento: La Rama Dorada (y la economía… ¡naranja!)

Por: Bernardo Moncada Cárdenas…

«El templo de la diosa de las selvas se ha desvanecido y el Rey del Bosque no monta ya guardia sobre la rama Dorada» Traducido de J.F. Frazier The Golden Bough

En enero de 2011, un nuevo local empezó a llamar la atención en los medios universitarios y la tenaz bohemia de Mérida.  Bautizado con el título de la obra de J.G. Frazier, proponía un múltiple servicio: venta de libros, club de préstamo de los mismos, espacio para encuentros de tipo artístico literario, o genéricamente cultural, además de esmerarse por servir un muy buen café e infusiones. En realidad su principal oferta era su atmósfera; la impresión que se llevaba al pasar el estrecho umbral era la de un ambiente acogedor, en parte logrado por el abigarrado fondo de libreros llenos y de calor humano. La propuesta surgió de un inquieto profesor de la Facultad de Humanidades, quien ya combinaba su rol de universitario con el de servicial vendedor de libros usados.

Hoy, la trayectoria de este aventurado y venturoso emprendimiento ha madurado y fructificado, gracias al tesón y la lucidez de su creador y de su equipo.  Alexander Bustamente -Alex, para allegados y clientes- aparece como estratega, guía y promotor de una organización tan dinámica como ejemplarizante. La clave es haberse destacado como pionero en lo que hoy se denomina “economía naranja”.

Si nos informamos en el portal Enciclopedia Económica, encontraremos que la «economía naranja, también llamada economía del conocimiento, es una serie de actividades en la que se invierten ideas, saberes y talentos, para la producción de bienes y servicios culturales. Nace de la fusión entre la economía cultural y la economía creativa. La economía naranja permite unificar el talento de dos o más personas, para crear un producto de alto valor intelectual. Utiliza el naranja porque es un color que se relaciona con la cultura, la identidad y la creatividad

Hasta hace poco, esta rama de la actividad económica se desarrollaba de incógnito, sin ser detectada por las ciencias que estudian las funciones comerciales y financieras de los países. Con la explosión del turismo internacional e interno, impulsada por la creciente afluencia que caracterizó las primeras décadas el siglo XXI, la economía naranja ha ganado terreno y notoriedad. Además, el boom del emprendimiento, actividad económica semi-formal que aparece en incremento como motor en la creación de empleo y movilización financiera a pequeñas escalas, se ha apoyado grandemente en la economía naranja. Estimaciones del Banco Mundial (BM) señalan que la economía naranja, para 2011, alcanzó a mover 4,3 billones de dólares.

También la avasallante difusión del uso de redes sociales es crucial en el crecimiento de esta actividad, dada la flexibilidad que ofrecen para rápida interacción y formas de publicitar en tiempo real con alcances incalculables.

El éxito de La Rama Dorada proviene de una ágil percepción de estos prometedores dinamismos, en un contexto preñado de tradición y cultura sin perder capacidad innovadora. Es poner en valor el capital intangible de los rasgos ambientales, artísticos y culturales, brindados por la ciudad y el estado. Es un bien esperado por quienes visitan Mérida y un agradable reconocimiento que el ciudadano local y regional experimenta, cuando se le ayuda a encontrarlo. Por ello, y por una indudable vocación para atraer y valorar alianzas que propenden al bien común y a la conciencia urbana, ha logrado una envidiable cosecha.

Al celebrar una primera década de existencia, en el hermoso local rescatado para el floreciente emprendimiento de Alex -la primera casa urbana proyectada por el soberbio arquitecto de la imagen emeritense, Manuel Mujica Millán- podemos decir parafraseando a aquel Frazier de The Golden Bough, que una nueva protección resguarda en nuestra ciudad La Rama Dorada. Con su empuje, el influjo del “Templo de la diosa de las selvas” se ha extendido por el casco central de Mérida, con el Proyecto Distrito Cultural MMM. Esperemos que ese gajo siga brotando por décadas para el bien de los merideños y disfrute de nuestros visitantes. 

20-01-2021