Por: Bernardo Moncada Cárdenas…
«Songo le dio a Borondongo, / Borondongo le dio a Bernabé, / Bernabé le pegó a Fuchilanga / Le echó a Burundanga, le hincha los pies…» ‘Burundanga’, popularizada por Celia Cruz
«… estos comunistas de izquierda o “consejistas” quieren quemar etapas. Rechazan la participación en las elecciones… y decretan que las viejas formas políticas de los partidos y los sindicatos están superadas… Para Lenin, son izquierdistas. Simpatiza con ellos porque apoyan la revolución rusa, pero sus posiciones políticas conducen directamente a un callejón sin salida, cuando no a una catástrofe política...» François Sabado, 100 años de «El izquierdismo, enfermedad infantil del comunismo» (1920)
Los votantes de esta bella y sufrida ciudad presenciamos con desmayo los choques entre agrupaciones y personalidades de Venezuela que supuestamente provienen del mismo sector político y que, sumados a otros, proclaman estar aliados para defender a Venezuela de las atroces acciones de quienes nos desgobiernan. “Con amigos así…”
Continúa la dinámica (anti)política que ha puesto a las fuerzas demócratas a comportarse como un saco de gatos, en momentos en que el grave problema del caos en los servicios públicos empequeñece frente al fenomenal reto de limpiar definitivamente la suciedad acumulada en el alto gobierno de la nación. En el caso de la llamada oposición venezolana, los bomberos sí que se pisan la manguera.
No han valido los llamados de todo el pueblo, de la Iglesia, de los gremios, de los mejores comentaristas, para llevar a las agrupaciones que enarbolan la bandera de un cambio de gobierno a actuar con seriedad, como adultos responsables, y organizarse para terminar la faena contra el presidente más impopular y rechazado del mundo, quien conduce el peor gobierno de la historia venezolana. La sinergia adoptada como premisa básica de acción es urgente; y resultaría letal para la hegemonía que se ha dado el gusto de destruir al país por ya más de veinte largos años.
Pero, en lugar de hacer gala de lucidez, los dirigentes de la unidad que tan difícilmente ha ido reconstruyéndose semejan los inexpertos izquierdistas que el dirigente de la revolución rusa llamaba al botón, señalando sus posiciones políticas (que) conducen directamente a un callejón sin salida, cuando no a una catástrofe política.., La conducta que vemos amenazar la consistencia y claridad estratégicas requerida ante el desafío de las venideras elecciones se asemeja mucho a la que mortificaba al Lenin de 1920.
La Burundanga que titula la columna de hoy no es, para nada, la célebre sustancia con que los hampones privan de voluntad defensiva a las víctimas. Es una jovial pieza del folklore cubano que la Sonora Matancera hizo conocer, sobre una tángana generalizada entre personajes de extraños nombres. Una reyerta semejante a la que describen a diario las secciones de política de nuestros noticieros y las redes sociales.
Estoy entre quienes esperan con persistencia que se entre en razón logrando salir del vórtice de visceralidad, fariseísmo sectario y codicia individualista de poder que parece haberse desatado sin remedio. Hay que conformar con habilidad la alianza nacional necesaria, no solamente para dar pasos hacia destituir democráticamente la pesadilla madurista, sino para emprender la gigantesca tarea de reconstruir la institucionalidad y la productividad del país. Vale para nuestros gobernantes regionales y locales, así como para los dirigentes nacionales. De otro modo, en lugar de himnos como el “Adelante a luchar, milicianos”, tendrán que adoptar el “Songo le dio a Borondongo, Borondongo le dio a Bernabé”.
20 octubre 2021 bmcard7gmail.com



