Con-Texto: Ciudades de 15 minutos

Por: Guido Mercado…

El concepto de ciudades de 15 minutos, desarrollado por Carlos Moreno, propone reorganizar nuestras urbes para que todos los servicios esenciales como trabajo, educación, salud y recreación, estén accesibles en no más de 15 minutos a pie o en bicicleta. Esta idea, que busca conectar a las personas con sus entornos de manera más eficiente, ha transformado ciudades, y podría ser una inspiración valiosa, en un contexto de crisis y oportunidades.

Este concepto busca descentralizar la actividad y reducir las distancias físicas y sociales, lo cual es crucial para ciudades como Mérida, donde la calidad de vida y el acceso a servicios básicos se ven limitados. En lugar de depender del transporte público masivo, que en muchos casos es ineficiente, la propuesta de las ciudades de 15 minutos pone el foco en la cercanía, en la redistribución de los espacios y en la creación de ciudades más compactas y accesibles.

La crisis como punto de partida

En Venezuela, la crisis económica, la migración masiva y la debilidad en la prestación de servicios han dejado a nuestras ciudades enfrentando el desafío de repensarse. Muchas familias enfrentan la partida de sus hijos hacia otros países, buscando mejores oportunidades. Para algunos, la ciudad ya no es el hogar que conocían, pero, a pesar de la crisis, hay quienes siguen soñando con un futuro mejor aquí. Para ellos, el modelo de ciudades de 15 minutos podría ser la esperanza de ver la ciudad renacer: tener trabajo, educación, salud y recreación al alcance de la mano, sin tener que abandonar su hogar.

Movilidad: el pilar de un rediseño urbano integral

La movilidad es un aspecto esencial para garantizar la conectividad entre las diversas zonas de la ciudad, pero no solo en términos de transporte. Se trata de crear un entorno donde los peatones, las bicicletas y los vehículos se integren de forma armoniosa, con rutas seguras y accesibles. Una mayor apuesta por los medios de transporte no motorizados, como las bicicletas y los espacios peatonales, puede aliviar el tráfico, mejorar la calidad del aire y, sobre todo, acercar a las personas a los servicios que necesitan sin depender de costosos y largos desplazamientos.

El rediseño de la movilidad también implica un cambio cultural, en el que los ciudadanos valoren y utilicen alternativas al carro particular, reduciendo así la contaminación y mejorando la salud pública. Este enfoque debería ser complementado por políticas públicas que fomenten la infraestructura adecuada, tanto para el transporte masivo como para opciones más sostenibles.

¿Mérida en 15 minutos?

Para adoptar este modelo sería crucial repensar la movilidad urbana. La ciudad, con su topografía y escala, tiene el potencial de implementar sistemas que prioricen a peatones y ciclistas, reforzando una red de transporte no motorizado que permita a las personas moverse de manera segura y eficiente. Este enfoque debe complementarse con una mejora en la distribución de servicios locales, incentivando el comercio de proximidad y revitalizando los espacios públicos para que se conviertan en puntos de encuentro multifuncionales. Además, la integración de tecnología podría facilitar la conectividad entre oferta y demanda de bienes y servicios, ayudando a descentralizar las actividades y asegurando que todos los sectores de la ciudad estén igualmente atendidos.

Recuperar y reactivar el Trolcable

Uno de los ejemplos más destacados de transporte urbano que podría reactivarse es el Trolcable de Mérida. Cuando funcionaba, representaba la posibilidad de conectar a la Cuenca del Chama con el resto de la ciudad, sin tener que depender de largos y costosos trayectos. Recuperar este sistema, además de promover alternativas sostenibles de movilidad, mejorará la calidad de vida de estas parroquias.

Incorporar ciclovías que atraviesen la ciudad, como conectar el CC Alto Prado hasta el CC Ramiral, no solo ofrecería una alternativa saludable y sostenible al transporte, sino que también contribuiría a la integración de diversas zonas, mejorando la movilidad para los residentes y visitantes.

Inspiración global: modelos que nos muestran el camino

Ciudades como París, Medellín y Portland nos ofrecen ejemplos concretos de cómo transformar el espacio urbano hacia un modelo de 15 minutos. París ha liderado iniciativas para disminuir el tráfico y promover el uso de la bicicleta, creando una red de carriles exclusivos que conecta a los barrios. Medellín, por su parte, ha implementado soluciones innovadoras de movilidad, como el Metrocable, para integrar áreas de difícil acceso. Estos ejemplos demuestran cómo la movilidad y la accesibilidad son esenciales para acercar los servicios a la población, mejorando la calidad de vida y reduciendo las disparidades urbanas.

Las instituciones como eje del cambio

La implementación de un modelo como este requiere instituciones locales más fuertes y autónomas. Mérida debe aspirar a contar con una gobernanza local que tenga los recursos y la capacidad de planificar a largo plazo, integrando a la ciudadanía en el diseño y ejecución de proyectos. La construcción de una ciudad en 15 minutos no es solo urbanística, sino también profundamente democrática.

Las políticas públicas deben facilitar una participación activa de los ciudadanos en el diseño de sus ciudades, con un enfoque inclusivo que permita que todos los sectores de la sociedad puedan verse reflejados en los beneficios de esta transformación.

Acción hacia una movilidad sostenible

Si bien el contexto nacional presenta dificultades, la innovación local es posible y necesaria. Las ciudades del futuro no deben ser lugares de congestión y desigualdad, sino espacios donde la accesibilidad, la sostenibilidad y la calidad de vida sean los pilares de una sociedad más justa. Adoptar el enfoque de los 15 minutos no resolverá todos los problemas, pero puede ser un primer paso hacia una ciudad que retenga y atraiga a sus habitantes.

Mérida, como tantas otras ciudades, se enfrenta a una encrucijada, pero también tiene ante sí una oportunidad única para reinventarse. Adoptar el modelo de las ciudades de 15 minutos no solo es una posibilidad técnica, sino una necesidad cultural que involucra a todos los ciudadanos. El cambio está en nuestras manos. Si cada acción, por pequeña que sea, se orienta hacia un modelo más accesible, sostenible e inclusivo, podremos transformar nuestra ciudad en un ejemplo para el resto del país y el mundo.

01-12-2024

“Comunicación Continua no se hace responsable por las opiniones y conceptos emitidos por el articulista”