Durante los días de ferias, las calles se llenan de música, risas y un ambiente de celebración que todos esperamos durante meses. Como adolescente, para mí y mis amigos, la feria es sinónimo de libertad, encuentro y diversión. Pero hay algo que me preocupa, la falta de conciencia ciudadana que a veces convierte la alegría en riesgo.
Sí, vamos a la feria a pasarlo bien, pero debemos actuar de forma responsable. He visto a compañeros empujarse en las atracciones para «hacerlas más emocionadas», tirar botellas o vasos al suelo creando zonas resbaladizas, o cruzar las avenida sin mirar si vienen carros porque están metidos en sus pantallas. Son acciones que parecen pequeñas, pero que pueden tener consecuencias graves.
La prevención de accidentes no es solo tarea de los organizadores de los eventos que están en las calles de la ciudad de Mérida o solo de los adultos. Nosotros, los jóvenes, somos protagonistas de la feria y debemos ser también protagonistas de su seguridad.
Desde mi perspectiva, hay varias cosas que podemos hacer para mejorar:
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Mantener limpio el espacio: Tirar la basura en su lugar evita caídas y ayuda a que todos disfrutemos de un entorno agradable.
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Cuidar del grupo: La diversión real es cuidarnos unos a otros mientras estemos divirtiéndonos.
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Estar presentes: Menos pantallas y más atención a nuestro alrededor. Ver por dónde caminamos, estar atentos a los niños pequeños que corren, anticipar situaciones de riesgo.
- Evitar el exceso de bebidas alcohólicas: Los adultos deben tener la conciencia de que si van a beber no es recomendable manejar los vehículos.
Imaginen una feria donde todos nos sintamos seguros, donde la alegría no se vea empañada por accidentes evitables. Donde al día siguiente los comentarios no sean sobre alguien que terminó en urgencias, sino sobre los buenos momentos compartidos.
Los adultos a menudo nos dicen que somos el futuro. Pero nosotros somos también el presente. Y en la feria, nuestro presente puede ser más seguro si decidimos actuar con conciencia.
La próxima vez que vayas a las ferias, piensa: tu diversión es importante, pero la seguridad de todos lo es más. Seamos la generación que transforma la conciencia ciudadana en algo natural, incluso (o especialmente) en medio de la fiesta.
Porque la mejor feria no es la más descontrolada, sino aquella en la que todos volvemos a casa con sonrisas y buenos recuerdos.
Marco Antonio Sosa Villamizar
Estudiante de 3er año de bachillerato
Colegio Micaeliano-Mérida
01-02-2026 (136)




