Por: Juan Carlos Delgado Barrios*
El día de los Santos Inocentes Maduro sorprendió a los venezolanos con unos ascensos a militares que están en situación de retiro y que actualmente ocupan cargos de elección popular como son Diosdado Cabello, diputado a la Asamblea Nacional, Ramón Rodríguez Chacin, gobernador del estado Guarico y, Francisco Arias Cárdenas, gobernador del estado Zulia. Este acto de gobierno podría pasar por debajo de la mesa sino es porque establece una abierta violación a la Constitución Nacional, en sus artículos 330 y 331 y a la Ley Orgánica de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, en sus artículos 103 y 104. Desde una optima política afirmamos que estos ascensos configuran un desafió de Maduro al estado de derecho, pero sobre todo, a la sociedad venezolana.
Lo que nos induce a interpretar que este acto es una afrenta a la institución militar, en cuanto, al ordenamiento y tradición en la escogencia de su jerarquía y que sediciosamente configura una estrategia para resquebrajar a la ya muy malograda institucionalidad de la FANB. Este acto de ascensos bajo estas violaciones constitucionales esta cargado de nulidad absoluta y debe verse más allá de la radicalización política que impera en Venezuela, debe visualizarse desde la perspectiva de la defensa del estado de derecho que emana de la Constitución Nacional ya que estos ascensos ilegales son parte de la expresión del desmontaje de la institucionalidad que progresivamente desarrolla este régimen para imponer por encima de la Carta Magna los intereses de la revolución, como es la imposición del Estado Socialista.
Pero las violaciones a la Constitución Nacional aunque no son nuevas han sido abundantes y frecuentes en esta nueva etapa del proceso además de las centenas de leyes inconstitucionales heredadas del difunto presidente. Esta la nueva etapa, luego de la muerte de Chávez, ha estado signada por la continuidad de actos reñidos con la Constitución Nacional, desde el momento mismo en que no hubo poder institucional que investigara el estado de salud verdadero de Chávez, sobre todo, en el mes de diciembre del 2012, donde era publico y notorio su estado de gravedad y de su inconciencia ( estado de coma inducido), lo que obligaba a que se declara su incapacidad para seguir gobernando, en consecuencia, declarar la ausencia definitiva.
Más adelante, pese a existir pruebas de que murió en diciembre del 2012 se mantuvo la “verdad” oficial de que su deceso fue en marzo del 2013 alargando la posibilidad de convocar elecciones, hubo en ese periodo un vacío de poder por ausencia presidencial no declarada, para luego, con un malabarismo jurídico del TSJ, de “continuidad administrativa”, encargan a Maduro como presidente de la República en vez del presidente de la Asamblea Nacional tal como lo establece la Constitución Nacional. Siendo ya presidente encargado Maduro fue candidato presidencial en contrariedad a la Carta Magna y a la Ley Electoral. Maduro fue candidato bajo un manto de ilegalidad, que se agrava con las dudas razonables de su nacionalidad. Todo sucede bajo la mirada complaciente del TSJ, la AN y el CNE poderes que debieron, según la Constitución Nacional, actuar en consecuencia.
Siguiendo con la estrategia de obviar la Constitución Nacional la Asamblea Nacional hace ley nacional, “de obligación cumplimiento”, la oferta electoral de Hugo Chávez en su última campaña electoral, denominada el Plan de la Patria, cuyo eje fundamental es hacer del socialismo el credo nacional, desarrollar la sociedad socialista y desmotar el Estado Constitucional para ser sustituido por el Estado Comunal. Este Plan le da vida a la integración de instrumentos legales tales como la Ley Orgánica del Consejo Federal de Gobierno, la Ley Orgánica de las Comunas, la Ley Orgánica de los Consejos Comunales y a punto de aprobar la Ley Orgánica de Ordenamiento y Gestión del Territorio que buscan imponer el Estado Socialista y la Nueva Geometría del Poder hacia la construcción de una sociedad socialista.
Han ampliado las estrategias del difunto Chávez en materia económica mediante el desarrollo de leyes y decretos que acrecientan el control de los medios de producción y el secuestro de las libertades económicas en el camino hacia la instauración de un la economía socialista, violando, con ello, lo establecido en la Carta Magna referido a las libertades económica y los derechos de la propiedad privada. En materia de educación secuestran el pensamiento de los niños y de los adolescentes con un sostenido y abierto adoctrinamiento en la ruta de construir la imagen y el pensar del “hombre nuevo”, el hombre revolucionario. La Constitución establece que la educación debe ser libertaria, para promover la democracia, la pluralidad y la tolerancia a la diversidad de pensamiento. Intentar imponer un pensamiento único es una negación del espíritu educativo constitucional.
Volviendo al tema inicial de los ascensos inconstitucionales más allá de los análisis legales es necesario leer, entre líneas, las razones de este hecho irresponsable. En este sentido, indicamos que el acto inconstitucional de los ascensos tiene varias lecturas, la primera es que Maduro esta fuera de la realidad y ha caído ya en el síndrome del embriagado de poder, no lo para la Constitución y las Leyes. Dice “Yo soy el Estado”. Para él los intereses de la revolución están por encima de la Constitución Nacional y como jefe de la revolución pretende imponer sus designios que son los de la revolución.
La segunda lectura, Maduro busca acercarse más a la simbología “génesis” de la revolución bolivariana que según Chávez es el 4F, día de la máxima expresión de la epopeya revolucionaria, en consecuencia, ascendiendo a personajes de esa intentona golpista y que son protagonistas destacados de la reciente política revolucionaria lograría ser aceptado por sectores del viejo MR200 (grupo conspirador inicial) que ven a Maduro como un recién llegado al proceso revolucionario. La tercera lectura, es que se trata de imponer el procerato del 4F dentro de las FANB y, con ello, el reconocimiento de Diosdado Cabello como el jefe supremo del ala militar de la revolución y así darle músculo de poder al pacto Maduro-Cabello para la sustentabilidad del llamado proceso.
La cuarta lectura, es que Maduro ante su debilidad frente a las FANB ha cedido espacios muy importantes a los militares que según el marco legal venezolano le corresponde a los civiles, y estos ascensos es para enviarles mensajes de que el parlamento y algunas gobernaciones están en manos de los militares. Recordemos que en Venezuela avanza un proceso de militarización de la sociedad bajo la egida de los hermanos Castro que desde la Habana dirigen los hilos de la política gubernamental venezolana.
En conclusión solo nos queda preguntarnos o preguntarles a los venezolanos: ¿Es que acaso la Constitución esta moribunda?, ¿Han sustituido a la Constitución Nacional por los intereses y planes de la revolución?. ¿Somos victimas de toda una trama diseñada en Cuba con complacencia de los poderes públicos venezolanos para convertirnos en una nueva “Isla de la Felicidad”?. Todo conduce a pensar que es así, ya a la Constitución Nacional no los para en el camino para imponer su modelo socialista al viejo estilo de los castrocomunistas. El 2014 nos traerá días duros, pero de oportunidades para sacar la estirpe heredada de nuestros libertadores. Feliz Año Nuevo.
*Profesor Titular (Jubilado) Universidad de Los Andes, juancdula@yahoo.es; @juancdula


