Por: Angélica Villamizar…
Los Comités Locales de Abastecimiento y Producción (CLAP) son una forma de organización popular creada para estar encargada de la distribución de los productos regulados de primera necesidad en sectores populares del país. Es un sistema de distribución de alimentos que arrancó el 12 de marzo de 2016, y que según las autoridades cumple con lo dispuesto en el Plan de la Patria 2019-2025.
Sin embargo, esta política alimentaria implantada por el gobierno nacional, ha sido una especie de control social a través de la venta de alimentos a precios subvencionados, porque sólo aquellos que están registrados en el sistema Patria y que deben presentar un carnet para poder adquirir los productos, sin respetar los criterios de distribución establecidos al momento de iniciar el programa, que solían ser a las personas más vulnerables y en riesgo de desnutrición, sin distinción de ningún tipo.
Cabe destacar que estos productos llegan a Mérida y son distribuidos a las comunidades por lo menos en periodos de cuatro meses, y más seguido, si es época electoral.
Este programa social del chavismo, ha estado involucrado en uno de los escándalos de redes de corrupción más grande del país, y sus principales implicados están siendo investigados por instituciones internacionales, sin embargo, aún no hay sancionados y el pueblo sigue pasando hambre, y continúa creciendo la pobreza extrema.
No se volvieron a observar las famosas cajas, aquellas que fueron anunciadas con bombos y platillos, y que contenían varios productos; ahora escasamente entregan las bolsas con por lo menos 11 kilos de los 15 que inicialmente fueron prometidos, en las que incluyen arroz, pasta, azúcar, harina de maíz, y sardinas enlatadas si se corre con suerte. El aceite, que es uno de los alimentos de mayor consumo, desapareció de la bolsa.
En el año 2018, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos dijo en un informe que el programa CLAP no cumplía con ciertas normas vinculadas con el derecho a una alimentación adecuada, ahora que la bolsa contiene menos cantidad de alimento menos se cumple con loes estándares establecidos.
La producción interna quedó solo en el nombre del Comité, puesto que la mayoría de los alimentos todavía son importados de países como, Turquía, Guyana, Brasil. Aunque la harina de maíz es uno de los pocos productos producidos en Venezuela esto según lo indica los empaques, porque no hay información oficial detallada al respecto.
En época de campaña electoral, este sistema de control social también se convierte en una herramienta de propaganda, convirtiéndose en una estrategia política que atenta contra el derecho fundamental a la alimentación.
Después de conocidos los efectos devastadores de la Gran Corrupción en el país, causada por los funcionarios de alto nivel en el país, se sigue argumentando que la crisis por la que está atravesando el país es producto de las sanciones y el bloqueo y por ello se continúa atentando contra el sagrado derecho a la alimentación.
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17-06-2021 (47)



