Por: Ramón Sosa Pérez…
A curiosidad de la historia citamos 2 hechos impensados: el 17 de diciembre de 1834, a 4 años de la muerte del Adalid de la Libertad Simón Bolívar, falleció Juan Antonio Paredes y el 16 de septiembre de 1960 se llevaron sus restos al Altar de La Patria, coincidente con la fecha cuando Mérida creó la Junta Superior Gubernativa en 1810, separándose de Maracaibo.
Dejaremos a los eruditos de la historia argumentar estas concurrencias en la vida de uno de los más insignes ciudadanos nacidos en suelo merideño con retumbo en la lucha libertadora y de cuyo periplo poco se habla o, al menos, son exiguos los escritos sobre su hoja de servicio patrio, con la salvedad de algunos textos a los que haremos referencia.
No es nuestra intención pergeñar su síntesis biográfica, en tanto de ello se han ocupado notables investigadores que, como el caso del Cronista del Municipio Pueblo Llano, Rafael Ramón Santiago y el escritor Marco Figueroa, suman aportes al conocimiento del prócer General Juan Antonio Paredes Angulo, nacido en la tierra paramera de Mérida.
No escapó a la constante de trocar fechas y lugares de natalicio, a falta de argumentación sustentada en fuente documental y que le adosó cuna ajena a la auténtica, que le toca en Pueblo Llano el 3 de febrero de 1770 y no en la capital, cuyos errores de data se mantuvieron por años. El hallazgo, publicado por el profesor Santiago, aclara la incertidumbre.
De bizarría innegable sabemos que Juan Antonio Paredes Angulo es descendiente de Don Juan de Paredes, Escribano de Cabildo de Mérida y en 1615 con cargo de Teniente de Barinas y Capitán de Infantería designado por el Corregidor de Mérida y La Grita, Don Fernando de Arriete. Este primer Paredes procedía en tercera generación de Don Martín de Zurbarán, de la expedición del badajocense Juan Rodríguez Suárez en 1558.
Bautizado a los 2 años de edad, ante el Presbítero y tío materno Pedro Ángel de Angulo, párroco de Pueblo Llano por aquellos años. Su mamá, Doña Manuela, y Don José Antonio Paredes contrajeron matrimonio ante el mismo celebrante por cuanto la consorte acompañaba al hermano sacerdote. Más tarde se mudan a Nutrias, hoy Municipio Sosa de Barinas, dejando una labrantía en El Carrizal de Las Piedras, cerca de Pueblo Llano.
A los 19 años de edad, Juan Antonio se casó en Mérida con Josefa Fernández, hija del Justicia Mayor Jerónimo Fernández Peña, quien ejercía desde hacía 3 años en la ciudad. Temprano nuestro personaje cumple importantes tareas, ya de Síndico Procurador del Ayuntamiento en Mérida y de manera sucesiva Regidor, Alguacil Mayor Corregidor de Lagunillas, Alférez y Teniente del Regimiento de Caballería de 1804 a 1810, entre otros.
Juan Antonio estuvo siempre cercano a los suyos y en su desempeño abogaba por dar cuenta y plantear soluciones para aliviar sus penurias. Cuenta Santiago en su libro que al ser requerido por el estado del Caminos de Los Callejones, que intercalaban tránsito con Barinas, expresaba con prisa lo que debía acometerse en los sitios de mayor peligro, insistiendo en su conocimiento al dedillo de la difícil travesía.
Una referencia al calco la da el biógrafo, relatando con base documental que el futuro General Paredes explanaba las evidencias con ejemplos incuestionables como las veces que su madre reanudó en trance de gravidez las agrestes trochas o la frecuencia que los pasos de las mulas hollaban las calzadas de fango, al cabestro de su padre arriero, en testimonio de su baquía.
Hombre público que no rehuyó la responsabilidad civil, Paredes sirvió a su Estado como lo prueba su interés en cada responsabilidad. De Teniente del Regimiento de Caballería fue llamado a integrar la Junta Superior Gubernativa de Mérida el 16 de septiembre de 1810, instancia de condición política autonómica como Vocal de la misma y luego sería Miembro del Tribunal de Alzada y Comandante General de Armas.
Como integrante del Colegio Electoral Constituyente, suscribió la primera Constitución Provincial en julio de 1811, luego ascendido a Teniente Coronel y en consecuencia Comandante General de Armas y Gobernador Militar y Político Intendente de Hacienda. En esa acelerada carrera militar se topó con las tropas del Brigadier Ramón Correa, ante quien firmó la Capitulación de los patriotas.
Preso y enviado a Maracaibo, los realistas le siguen Causa de Infidencia y condenado a muerte lo deportan a Puerto Rico. Recibe indulto de la Audiencia y desde Saint Thomas escapa a Cartagena en junio de 1813 y de allí a Cúcuta con eterna actividad conspirativa. Hace contacto con partidarios para ponerlos en autos sobre las bajas y planes militares.
Conocedor de la marcha victoriosa del Brigadier Bolívar desde San Antonio, Táchira y Mérida, Paredes regresa a esta ciudad para incorporarse a la lucha y le toca librar combates en Bailadores, Estánques y Chiguará en diciembre de 1813 con victorias infligidas a las dispersas tropillas realistas que en uno y otro lado seguían atizando los leños de la guerra.
En el año 14, el Coronel Paredes estaba en sacudida política y comandaba piquetes y escuadrones donde urgiera su presencia. Su arrojo era reconocido en el campo de batalla. Entre el 16 y 18 de febrero derrotó a los realistas, junto a Paéz y el merideño Antonio Rangel. El 8 de septiembre, cita Santiago, salió con el General Urdaneta a Nueva Granada.
Con 3 de sus hijos que le acompañaban, partió a los llanos de Casanare en el encargo dado por Urdaneta para que se una a José Antonio Páez y levante un pie de ejército y combatir a las guerrillas realistas que no daban tregua. Al lado del Centauro llanero combatió en los célebres Combates de Mata de La Miel, El Yagual y Achaguas en 1816 con triunfos patriotas.
En La Trinidad de Orichuna y presidiendo la Comisión de Oficiales Superiores venezolanos, el Coronel Paredes obliga al Brigadier Francisco de Paula Santander para que dimita a favor de Páez, quien queda investido como Jefe Supremo de las Fuerzas patriotas de los llanos, subrayando respeto para la fuerza de sus ideas. Otra prueba de lealtad la dará Bolivar el 21 de octubre de 1818 al designarlo miembro de la Orden de Libertadores de Venezuela
En 1820 es designado Comandante y Gobernador Político de Mérida y en 1821 con investidura de Diputado participa en los debates del Congreso Constituyente de la Gran Colombia y posteriormente Gobernador de esta Provincia hasta 1823. Don Tulio menciona su participación en el Combate de Cerro de Mariño, en el Mocotíes, Bailadores y Motatán, en Trujillo, contra Tomás José Morales y Voladorcito, respectivamente.
En 1825 presidió la Junta Provincial de Mérida y en abril de 1828 fue ascendido a General. En 1830 ejerce de Gobernador Político y Militar, sumando similares tareas por ordenes superiores en todo el occidente y Comandante de Armas del Zulia en 1832. El insigne prócer pueblollanero que dio fulgor y luz de liberación a Venezuela en su gesta cardinal, falleció en Maracaibo el 17 de diciembre de 1834.
Esto hemos asentado en la charla conmemorativa del 256 aniversario de su natalicio, en el marco de la semana que en su honor ha organizado la Casa Paredes, construida y habitada por los antecesores del linaje que ornó al prohombre andino y que compartimos en afinidad merideña con la Arquitecto Tania Rojo, coprotagonista privilegiada de su restauración y Wilver Contreras, académico e investigador universitario con plausible camino profesional.
15-02-2026




