El Grupo de Trabajo sobre Asuntos Indígenas (GTAI), del Centro de Estudios Políticos y Sociales de América Latina (Cepsal), dio a conocer las conclusiones del Seminario Internacional por el Derecho a la Demarcación realizado en diciembre de 2013 en la Facultad de Ciencias Jurídicas y Políticas. En ese sentido, el profesor Vladimir Aguilar, director de ambas áreas, señaló que de este evento surgió la Declaración de Mérida, en la que se habla, fundamentalmente, de la necesidad de que en las iniciativas de diálogo que el gobierno nacional ha venido implementando con los diferentes sectores, se avance en una propuesta en la que el gobierno pueda sentarse en una mesa de diálogo con los representantes legítimos de las organizaciones indígenas, a objeto de definir una agenda nacional, cuyo objetivo central sea el reconocimiento de los territorios y la validación de los procesos de autodemarcación establecidos en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela.
Señaló el profesor Aguilar que también hay unos puntos contradictorios en el Plan de la Patria que pueden afectar a las comunidades indígenas, como por ejemplo el que se refiere a convertir a Venezuela en una potencia energética, sobre todo tomando en cuenta que los recursos hidrocarburíferos y mineros están en los territorios indígenas, este aspecto chocaría con otro de los puntos que igualmente destaca en este Plan de la Patria como lo es el de salvar el planeta. En opinión de los pueblos indígenas e investigadores en esta materia, la única forma de salvar al planeta es salvaguardando los territorios indígenas donde están esos recursos.
El propósito, dijo el investigador, es que en estas mesas de diálogo se pueda hacer entender al gobierno que esos puntos contenidos en el Plan de la Patria pueden ser contradictorios, y por lo tanto pueden tener un efecto negativo para las comunidades por lo que debería declararse una suerte de moratoria a los proyectos que puedan allí desarrollarse hasta tanto no se avance en el derecho fundamental de los pueblos indígenas de Venezuela como lo es, por ejemplo, el derecho al territorio. En cuanto al legado de la lucha histórica del Guaicaipuro del Siglo XXI, Sabino Romero, se exige en esta declaratoria la detención definitiva de los autores materiales y se hace un exhorto al cese del hostigamiento y desmontaje del expediente que se le pretende estructurar a la familia de Sabino Romero.
María de los Ángeles Pérez
Prensa ULA.
Foto Lánder Altuve


