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miércoles, septiembre 23, 2026

Del bachaquero al gorgojo

Por: Germán Rodríguez Bustamante…

Transportar materiales de forma organizada y en fila, requeridos por una colonia, es “bachaquear”, referido el término a la acción que ejecutan los bachacos en beneficio del colectivo. Por otra parte, los “gorgojos” son una familia de insectos que se caracterizan por contar con un aparato bucal poderoso y, aunque son plagas dañinas, actúan en beneficio de la colonia. En nuestro país el hombre nuevo fundido en socialismo es un ser que labora de forma conveniente para sus intereses particulares, aprovechando las distorsiones del modelo de asignación de precios en los bienes y servicios presentes en la economía. La faena puede ser un ejercicio formal o informal que ha invadido todos los estamentos de la actividad económica, que asaltan todos los eslabones de las cadenas productivas y de comercialización. Pueden llevar, como hormigas, alimentos, medicinas, vehículos, repuestos, materiales de construcción de un sitio a otro y cualquier bien que se encuentre en un proceso de arbitraje de precios; tal ocupación ha llegado hasta las divisas. Las ganancias derivadas de su intermediación le permiten aguantar los tiempos de espera frente a supermercados, farmacias, gasolineras, bancos y aeropuertos, esto opera para el “bachaco” pequeño; adicional existen grandes bachacos denominados “gorgojos” que no hacen cola, intervienen las cadenas aprovechando su posición privilegiada interna y asignan los bienes en cantidades de mayoristas, como gandolas de combustible, camiones de productos de la cesta básica, licencias de importaciones y vehículos, que son los genuinos representantes de la burocracia roja-rojita.

La dimensión que estos fenómenos ha tomado en los últimos días ha obligado al gobierno a declarar misiones en su visión militarista de “ataque al gorgojo” y “guerra al bachaquero”, lastimosamente son acciones que de entrada son luchas perdidas por una torpe interpretación de las razones que fomentan el surgimiento de estos raros parásitos económicos.

Estos oportunistas se reproducen en un mercado altamente controlado, supervisado y punitivo, y pareciera que los controles se crearon para establecer el camino para la corrupción generalizada que ocurre en el país. El fallido hombre nuevo del socialismo convive con la corrupción, sin la existencia de ella no podría subsistir, las ganancias aseguran las coimas que deben quedar en el proceso para que el “bachaquero” y el “gorgojo” progresen.

El hombre nuevo antisocial del socialismo es un “bachaquero”, un “gorgojo”, un especulador que utiliza el mecanismo simple de la especulación para vender a término y a un precio preestablecido, con la esperanza de maximizar el precio. Este “modus operandi” del bachaquero y el gorgojo se define, en primer lugar, por el carácter puramente “teórico” de la operación ya que el patrimonio en juego no pertenece al operador y, en segundo lugar, el hecho de que existe un doble sistema: el mercado tradicional, con valores nominales y donde los bienes están depositados, y otro sistema, imaginario, donde las transacciones se realizan en bases a expectativas y proyecciones. Es por ello que observamos procesos de intercambio de bienes en espacios total y absolutamente informales.

En este esquema la expectativa futura de disposición de los bienes es inmensamente incierta, con lo cual las personas están dispuestas a pagar hoy al precio que sea un bien, ya que están seguras de que mañana su precio crecerá y compensará el riesgo y su consumo presente. Pretender que este hombre nuevo fracasado en socialismo desaparezca es una ilusión mientras existan las tremendas distorsiones presentes en el modelo económico venezolano. Hay un terreno fecundo para que los “bachaquitos”, los “bachacos” y los “gorgojos”, independientemente de su peso, utilicen la especulación como un medio de vida, y ese terreno es la existencia de mercados subsidiados para la adquisición de bienes y servicios; cuando esos bienes son colocados en mercados alternos, a precios distintos a los subsidiados, terreno abonado por la escasez permanente y generalizada, además del racionamiento, los “bachaqueros” y “gorgojos” hacen de las suyas impunemente.

De acuerdo con el legado del presidente Chávez el socialismo es la negación del capitalismo, en tanto que se concibe como un modo de producción que auspicia la convivencia armónica entre las personas con base en una estrategia de supervivencia colectiva. El hombre nuevo es ético y moral, tiene conciencia de clase, no es individualista, no es egoísta, no es dogmático, no es sectario, no es racista, no es consumista, no es autoritario, no es intolerante, no trata a los demás como mercancía, promueve la unidad en la diversidad, promueve el trabajo digno, etc. Creo que el comportamiento del “bachaquero” y el “gorgojo” están muy lejos de estos valores y lamentablemente en estas condiciones aparecieron para quedarse.

ULA – FACES
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