Del poder constituido al poder constituyente

Por: Germán Rodríguez Bustamante…

El poder constituido es el conjunto de instituciones y órganos creados por el poder constituyente, derivados de la constitución, con poderes limitados a su ámbito de competencia y creados para gobernar. Y el poder constituyente es la voluntad originaria, soberana, suprema y directa que tiene un pueblo, para constituir un Estado dándole una personalidad al mismo y darse la organización jurídica y política que más le convenga.

De forma desesperada Maduro y su corte que conforman la Dictadura reinante en Venezuela, intentan con la instalación de la constituyente secuestrar el poder originario del pueblo y subordinarlo a una minoría, reducida en este momento a una banda de delincuentes. Quienes ocupaban cargos de gobierno ahora son los representantes del pueblo en la constituyente. Los responsables del desastre aparecen ahora como los salvadores de la patria.

La realidad del país es abrumadora, los fenómenos sociales y económicos siguen en desarrollo afectando la ya mermada calidad de vida de los ciudadanos, hechos que no serán solucionados con una constituyente. Procuran distraer a los venezolanos de los problemas reales, con una asamblea para definir un nuevo modelo político, social y económico en el cual el “pueblo” es el protagonista, en el fondo es una nueva manipulación para mantenerse en el poder y proteger los incrementos patrimoniales realizados por la canalla unión militar-cívica.

La ANC comenzó a todo vapor persiguiendo individualidades y triturando los pocos espacios institucionales del poder constituido, no subordinados al poder ejecutivo. La constitución del año 1999 fue enterrada y serán los actos de la ANC los que le  darán soporte jurídico a la actuación del ejecutivo, cuando las condiciones lo exijan desempolvarán la constitución de 1999 para darle alguna legitimidad a los hechos. Los movimientos de enroque para protegerse entre ellos será una práctica recurrente, la desconfianza se extiende a todos los niveles de la estructura corrupta y delictiva de la Dictadura, incluyendo las fuerzas armadas.

El gobierno se transformó  en un “grupúsculo” de camaradas que utilizará la ANC, para cometer cualquier tipo de abuso y tropelías sin el menor descaro y moderación. Ejemplo vivo de ese proceder es la destitución de la Fiscal General y el nombramiento del sustituto en tiempo record, desconociéndose el soporte jurídico de tal actuación. Sobre la marcha se hacen reacomodos en la estructura de gobierno, para minimizar los riesgos de las insubordinaciones, teniendo en cuenta la fragilidad financiera presente para sostener las fidelidades. La estructura mediática marchará a paso redoblado y a tiempo completo para construir escenarios y enemigos, para deleitar al pueblo y eludir las consecuencias por las decisiones tomadas por la ANC y por el “grupúsculo”. Pasaremos de farsa en farsa, mientras los problemas sociales y económicos se profundizarán condenando a los ciudadanos a la miseria más honda.

Las políticas de controles generalizados y limitaciones a la propiedad crecerán  en el marco de la ANC, eliminando la competencia y desestimulando la incorporación de la  eficiencia y la productividad en los procesos productivos, con  impactos perversos en la calidad de los bienes y servicios. Los controles para asignar divisas y financiamiento fomentarán la incorporación de actores indeseables conectados a la burocracia constituyente, que agregan eslabones en las cadenas incrementando los costos de intermediación. Las tomas por la vía forzada de empresas serán mayores, generando resultados fatales en el ya destruido sector productivo nacional. El desabastecimiento, la escasez y la inflación mostrara cifras alarmantes, ya en estos primeros días de ANC, los precios han crecido de forma desquiciada sin que el ejecutivo haga algo para intentar remediar el mal. La incertidumbre derivada de la instalación de la ANC y las primeras decisiones tomadas, prendieron las alarmas a nivel nacional e internacional, en consecuencia podemos anticipar acciones internas y sanciones externas para buscar restablecer la vigencia de la constitución.

Pobres los incautos que se creyeron el cuento de ser candidatos y quienes se consideran como integrantes de la ANC, la realidad es que la asamblea fue tomada por el “grupúsculo”  quienes deciden y decidirán todo sin discusiones y consultas, de acuerdo a un guion previamente aderezado en los laboratorios de la maldad del régimen.   

La Dictadura entro en un callejón sin salida violando los derechos del pueblo, en consecuencia a los ciudadanos nos corresponde insurreccionar como el mayor de nuestros deberes, para recuperar el pacto social, forzando procesos electorales pulcros.

Son válidas las palabras de Maximilien Robespierre “Cuando la tiranía se derrumba procuremos no darle tiempo para que se levante” 

gguillermorb@yahoo.com

@germanrodri

@germanoveja