El viaje de Delcy Rodríguez a India no solo rompió una prolongada ausencia de visitas oficiales venezolanas al país asiático, sino que también evidenció el nuevo rumbo diplomático que intenta consolidar Caracas tras el cambio de gobierno.

Hacía más de dos décadas que un presidente venezolano no hacía una visita de Estado a India. La última vez fue en 2005, cuando Hugo Chávez llegó a Nueva Delhi en un viaje que marcó un precedente en la relación bilateral. Su sucesor, Nicolás Maduro, que permaneció en el poder hasta su captura y traslado a Nueva York por Fuerzas Especiales de Estados Unidos en enero de 2026, nunca llevó a cabo una misión oficial de ese nivel.

El acercamiento cobra especial relevancia por el giro que ha dado la política exterior venezolana desde enero. La nueva administración ha buscado estrechar vínculos con Washington, alejándose de la confrontación que caracterizó al chavismo durante un cuarto de siglo.

De hecho, el plan de la visita trascendió primero desde Estados Unidos. Fue el secretario de Estado, Marco Rubio, quien informó el 22 de mayo sobre el viaje de Rodríguez, antes incluso de que Caracas y Nueva Delhi hicieran el anuncio oficial.

Al llegar a India, la mandataria interina venezolana aseguró: “En este país valeroso, espiritual y gran potencia económica, cumpliremos una fructífera agenda de trabajo orientada a fortalecer áreas de cooperación en beneficio de nuestro pueblo; avanzando en el camino de la complementariedad y el desarrollo compartido entre nuestras naciones”.

India y Estados Unidos lideran la demanda de crudo venezolano

 

Según datos citados por la agencia de noticias Reuters, el país asiático ya ocupa el segundo lugar entre los destinos del petróleo venezolano, solo por detrás de Estados Unidos. China, que durante años encabezó esa lista, ha ido perdiendo protagonismo en medio de la reconfiguración del mercado.

La embajada estadounidense en Caracas informó que la producción petrolera venezolana alcanzó 1,25 millones de barriles diarios, la cifra más alta en siete años, como “resultado del plan de tres fases del secretario Rubio y el presidente Trump”. Aunque el volumen continúa lejos de los cerca de 3 millones de barriles diarios registrados durante la década de 1990, refleja una recuperación frente a los niveles recientes.

La importancia de Venezuela para India también responde a razones técnicas. El país asiático importa cerca de 90% del petróleo que consume y cuenta con capacidad para procesar el crudo pesado venezolano, variedad cuya refinación resulta más compleja que la de otros productores internacionales.

Reliance Industries volvió a poner la mirada sobre Venezuela. Apenas días después de la captura de Maduro, la empresa manifestó que evaluaba retomar las compras de crudo si las condiciones del mercado lo permitían. La compañía había suspendido esas operaciones en 2025 debido a las tarifas impuestas por Estados Unidos, pero posteriormente regresó al mercado venezolano, especialmente tras las tensiones derivadas del bloqueo del estrecho de Ormuz por la guerra con Irán.

Relación energética entre India y Venezuela enfrenta retos por dividendos

Durante la visita oficial, el secretario (Oriente) de la cancillería india, Rudrendra Tandon, resumió la visión de Nueva Delhi sobre la cooperación energética: “La economía india es una gran consumidora de petróleo y mantendrá un crecimiento estable de la demanda durante muchos años. Por tanto, observamos una complementariedad perfecta con Venezuela en el sector energético. De hecho, en nuestras compras al contado, Venezuela ya se ha consolidado este mes como el tercer mayor proveedor”.

Sin embargo, las conversaciones no estuvieron limitadas al comercio de hidrocarburos. Compañías indias mantienen reclamaciones económicas por dividendos que permanecen congelados desde los años de sanciones internacionales contra Venezuela.

Entre ellas se encuentra ONGC Videsh, empresa estatal con participación en proyectos petroleros en San Cristóbal y Petrocarabobo-1, en la Faja del Orinoco, que calcula montos pendientes por entre 600 y 1.000 millones de dólares.

“El tema de los dividendos es una parte fundamental de las discusiones que estamos teniendo con Venezuela. Naturalmente, entendemos que es nuestro dinero, es el dinero de una empresa del sector público”, declaró Tandon.

Aunque Caracas no ha fijado posición pública sobre esos recursos, el funcionario aseguró que la delegación venezolana estaba “muy consciente de esta situación”, que el asunto permanecía “sobre la mesa” y que incluso fue discutido directamente entre Rodríguez y Modi.

Exportación de fármacos indios gana terreno en la economía venezolana

Las farmacéuticas indias también plantearon reclamaciones similares. Tandon explicó que el asunto formó parte de la agenda bilateral, aunque destacó que Venezuela atraviesa una etapa de transición y que el análisis de esas obligaciones financieras se desarrolla junto con la continuidad de los negocios. Añadió que “proveer medicamentos genéricos indios de alta calidad a bajo precio fue incluido por la delegación venezolana como una de las áreas prioritarias”.

De acuerdo con cifras del Observatorio de Complejidad Económica correspondientes a 2024, los medicamentos representan el principal producto que India exporta a Venezuela, aunque su valor comercial sigue siendo muy inferior al del petróleo que Caracas vende al mercado indio.

Con información de CNN.

09-06-2026