Delcy Rodríguez presentó este miércoles 23 de septiembre su intervención formal ante la plenaria del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Acudió al estrado internacional acreditada por las Naciones Unidas como jefa del gobierno interino de Venezuela.
La comparecencia ocurrió en la sede del organismo en Nueva York, a escasos 15 kilómetros del centro de reclusión federal donde permanece detenido Nicolás Maduro y Cilia Flores quienes fueron capturados y extraídos de Venezuela el pasado 3 de enero por parte de fuerzas estadounidenses.
El discurso marca un hito en la política exterior venezolana tras más de dos décadas de confrontación ideológica. La presencia de Rodríguez en el foro multilateral se dio bajo un nuevo marco de interlocución con la administración de Donald Trump, con la que ha establecido acuerdos de cooperación en materia energética, minera y de seguridad.
En alocacuciones anteriores, Rodríguez llegó a acusar a la ONU de estar instrumentalizada y «secuestrada» por los intereses de EEUU. Antes llegó a denunciar que el sistema de Naciones Unidas permitía la agresión contra países soberanos sin consecuencias para las potencias occidentales. En una intervención, llegó a llevar «pruebas» (coordenadas e informes) para acusar a los países vecinos y a Estados Unidos de planificar agresiones militares contra Venezuela desde territorio colombiano.
Durante su intervención, que inició a las 7:12 pm, Rodríguez expuso los pilares geopolíticos de su administración, fundamentados en una supuesta solución dialogada de conflictos, el rechazo a las sanciones económicas por obstaculizar el desarrollo humano y la defensa de la soberanía comercial de las naciones. En el ámbito energético, calificó como un riesgo la implementación de programas acelerados de descarbonización, advirtiendo que pueden comprometer la seguridad alimentaria e industrial global. Al subrayar el papel de Venezuela en la estabilidad del mercado energético, destacó el reciente acuerdo petrolero suscrito con Estados Unidos como un hito de cooperación internacional que contribuirá al suministro mundial.
Respecto a la controversia territorial por el territorio Esequibo, la encargada del Ejecutivo exhortó al Gobierno de Guyana a retomar los canales bilaterales bajo el amparo del Acuerdo de Ginebra. «Los acuerdos que más perduran son los de negociación bilateral por encima de organismos externos», enfatizó.
Añadió que la postura diplomática de Venezuela responde exclusivamente al beneficio de los ciudadanos.
Rodríguez señaló que Venezuela ha enfrentado una severa crisis institucional derivada de la confrontación interna, el estrangulamiento económico y la contingencia por los sismos del pasado 24 de junio. Frente a estos escenarios, resaltó la asistencia humanitaria brindada por naciones de Asia, Europa y el sistema de la ONU durante la emergencia.
Agradeció al presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, por la disposición de su para restablecer los nexos diplomáticos y bilaterales. Recordó que un encuentro entre jefes de Estado de ambos países no se registraba desde el año 2009. Precisó que las mesas de trabajo actuales avanzan en proyectos de energía, seguridad, lucha contra el crimen organizado y comercio.
Anunció el inicio de un «proceso de transformación democrática, ordenado, institucional y verificable» orientando a la reconciliación nacional y la reconstrucción económica. Instó a superar la polarización partidista y pidió el compromiso de la dirigencia con los intereses colectivos del país.
En desarrollo
23-09-2026



