Esta es una de las celebraciones populares, que proveniente de Las Islas Canarias en España, es una fiesta a la Santísima Virgen llena de mucho colorido, música, vasallos, promesas y una gran devoción hacia la Madre de Dios y Madre Nuestra, tuvo una gran resonancia en América desde tiempos de la colonia.
En muchas partes del país celebran el Día de la Candelaria, pero en la ciudad de Mérida, concretamente en la Parroquia y Zumba, al sur de la ciudad, es donde esta fiesta religiosa identificada con el símbolo de la luz tiene un enorme arraigo popular y veneración a la Virgen la Candelaria, celebrada también en Bailadores y en Mesa Bolívar, parroquias que llevan el Nombre de Nuestra Señora de la Candelaria.
Antes de comenzar la Misa, los Vasallos de la Candelaria llegaron en desfile con la imagen de la Virgen, seguidos del pueblo católico merideño que de forma masiva rindieron honores a la Virgen con su presencia y participación en la eucaristía.
Como parte del ritual de la celebración, los Vasallos de la Candelaria hacen la renovación de su vocación de estar unidos a la iglesia y a su parroquia para honrar a la Madre de Dios con buenas obras, participando de los sacramentos y manteniendo viva esta devoción.
Los Vasallos de la Candelaria se han caracterizado por vestir con colores vivos, colores propios de la herencia afrodescendiente, signo de alegría, plenitud de vida y frutos abundantes. La capa sobre los hombros viene desde tiempos antiguos que los identifica como servidores de la luz, también las capas fueron bendecidas.
Para finalizar la celebración, este 2 de febrero, la imagen de Nuestra Señora de la Candelaria, escoltada por los Vasallos y un gran número de fieles salieron en procesión por las principales calles de La Parroquia. Al llegar nuevamente frente al templo parroquial, los Vasallos realizaron sus tradicionales danzas.
02/02/26



