En una conmovedora demostración de fe, resiliencia y devoción, la Diócesis de El Vigía – San Carlos del Zulia, celebró este sábado las festividades en honor a su patrona, Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, cuya advocación mariana es recordada por la Iglesia Católica cada 27 de junio.
La celebración de este año cobró un significado profundamente espiritual debido al dolor que embarga a toda Venezuela tras los dos devastadores terremotos que sacudieron al país el pasado 24 de junio. Lejos de amilanarse, los vigienses transformaron su pesar en oración, consagrando ese dolor colectivo y depositándolo con profunda devoción en cada altar levantado para venerar a la Madre de Dios.
Esta festividad mariana arraigó en la región en 1957, cuando El Vigía era apenas una pequeña aldea. Sin embargo, desde hace 20 años la celebración adoptó un formato que integra de manera masiva a todos los gremios, instituciones y fuerzas vivas de la ciudad a lo largo de un concurrido trayecto.
El recorrido de fe inició con una procesión que partió desde la Base Aérea, continuando por la Avenida José Antonio Páez hasta el Mercado Campesino. Desde allí, la sagrada imagen cruzó hacia la Avenida 15 para luego subir por el sector La Inmaculada, conectando con la Avenida Bolívar a la altura de Ondas Panamericanas, y finalmente descender hasta la Catedral.
A lo largo del camino se establecieron un total de 14 estaciones o paradas, donde diversas organizaciones y gremios locales ofrecieron: Oraciones por la paz y el consuelo del país. Manifestaciones artísticas y culturales. Homenajes solemnes para honrar a la Virgen María.
El ambiente festivo y solemne estuvo amenizado por las melodías de las reconocidas bandas show del Colegio Paparoni, el Santa Teresita e Insprocari, quienes acompañaron a la feligresía durante todo el trayecto.
La Santa Misa inició a las 12:30 del mediodía en una Catedral colmada de fieles. La eucaristía fue presidida por el Presbítero Germán Marín, párroco de la Catedral y vicario general de la Diócesis, quien estuvo acompañado por varios sacerdotes del clero local que concelebraron la liturgia.
Durante su homilía, el Padre Marín expresó su profundo agradecimiento por el apoyo incondicional de los ciudadanos y la inquebrantable fe con la que toda la comunidad se unió a esta festividad, especialmente en momentos tan difíciles para la nación.
«Esperamos que esta hermosa manifestación de amor a María Santísima siga creciendo y llegue a convertirse en una referencia de fe a nivel nacional, tal como ocurre con las festividades de la Divina Pastora en Lara, la Virgen de Chiquinquirá (La Chinita) en el Zulia, o la Virgen de la Consolación de Táriba en el Táchira», manifestó con optimismo el vicario diocesano.
La jornada cerró con un renovado espíritu de esperanza entre los asistentes, quienes pidieron a la Virgen del Perpetuo Socorro su intercesión y amparo para la reconstrucción espiritual y material de Venezuela.
Nota de prensa 29-06-2026



