AME6329. LA GUAIRA (VENEZUELA), 30/06/2026.- Personas observan edificios colapsados por los terremotos este martes, en La Guaira (Venezuela). EFE/ Miguel Gutiérrez
En una entrevista telefónica concedida al periodista Leonardo León para el programa “La Ciudad en la Radio”, la Hermana Adianez Fuenmayor, Directora de Obras Misionales Pontificias de la Arquidiócesis de Mérida, ofreció un balance sobre la situación actual que se vive en La Guaira tras el desastre natural que ha afectado severamente a la región.
 
A pesar de que su vivienda sufrió únicamente daños externos y su familia inmediata se encuentra a salvo, la Hermana Adianez describió un panorama de luto y dolor generalizado. Actualmente, las autoridades han decretado estado de duelo ante la magnitud de la tragedia, la cual según sus palabras, evoca los momentos más difíciles vividos durante la histórica tragedia de Vargas.
 
Labores de rescate y milagros entre los escombros
 
La Hermana Adianez relató el drama que vive en su propio núcleo familiar, señalando que una de sus primas permanece bajo los escombros. Lamentablemente, el esposo de su prima y sus hijos fallecieron en el siniestro. No obstante, entre el dolor, destacó el milagroso rescate de su sobrino, quien fue extraído con vida tras pasar 4 días y 11 horas confinado bajo las estructuras colapsadas.
 
Asimismo, compartió historias de esperanza sobre los operativos de salvamento. Mencionó el caso de un bebé de cuatro meses que fue hallado con vida en un apartamento gracias a que los familiares insistieron en la búsqueda, y cómo el perro de su propio sobrino fue una pieza clave para guiar a los rescatistas hacia el lugar exacto donde se encontraba el menor. Sin embargo, advirtió que los bomberos de Mérida que se encuentran en la zona enfrentan jornadas muy dolorosas, ya que muchas personas que inicialmente mostraban signos de vida han ido falleciendo con el pasar de las horas.
 
Solidaridad comunitaria: 500 comidas diarias
 
Ante la emergencia y bajo el lema comunitario «Si quedamos vivos, es para ayudar», la Hermana Fuenmayor y su equipo se han dedicado a la preparación y distribución de alimentos. Actualmente elaboran cerca de 500 raciones diarias (100 arepas en la mañana, 300 almuerzos y 100 arepas en la cena) destinadas a los afectados y a los cuerpos de rescate que pasan largas jornadas trabajando sin descanso.
 
Explicó que la prioridad ha sido entregar la comida ya cocida, puesto que la mayoría de los damnificados carece de servicios o cocinas para procesar alimentos crudos. La Directora de las Obra Misionales aclaró que no amplía la producción a más raciones debido a la limitación de los recursos disponibles.
 
Un llamado urgente a los agricultores de Mérida
 
Durante la entrevista, la Hermana Adianez hizo un llamado público y urgente a la solidaridad del pueblo merideño, especialmente a los productores del campo. Señaló que si bien actualmente se dispone de arroz y pasta, existe una necesidad crítica de insumos frescos.
 
Solicitó el envío de camiones con verduras, aliños, papas, zanahorias, así como proteínas (carne y pollo) para poder añadir valor nutricional a las comidas que preparan para la población vulnerable.
 
Desafíos en la distribución y familias fuera de censo
 
Al ser consultada sobre la equidad en el reparto de la ayuda, Fuenmayor indicó que persisten fallas de distribución. Explicó que mientras algunos refugios establecidos concentran una buena cantidad de recursos, existen numerosas familias que, al no haber perdido totalmente sus casas pero estar fuera de ellas porque los edificios no han sido evaluados, quedan excluidas de los censos oficiales y no reciben la asistencia de manera regular. Esta población flotante depende casi exclusivamente de la ayuda que brindan particulares en las calles.
 
Finalmente, la religiosa exhortó al país a acompañar a La Guaira en su dolor, pidiendo respeto al luto, acompañamiento en oración y un compromiso a largo plazo, recordando que la reconstrucción y la demolición de las más de 750 edificaciones afectadas será un proceso sumamente complejo y prolongado.
 
Contacta a la Hermana Adianez para enviarle alimentos y compotas al número 0414-7568152
 
Redacción CC/BF