La crónica menor
Por: Mons. Baltazar Enrique Porras Cardozo
El Papa Francisco nos deleita cada día con sus breves pero sustanciosas homilías “caseras”. Tienen el buen sabor de quien sabe unir la vida cotidiana con la enseñanza del evangelio. El ser humano y quienes detentan el poder pretenden domesticar hasta lo religioso, arrimando la brasa a su sardina para convertir la fe en un manso corderito al servicio de otros intereses.
Nos dice el Papa: «Cuando un cristiano no ora, sucede aquello. Y su testimonio es un testimonio altivo. Una cosa es orar y otra es decir oraciones. En las ideologías no está Jesús: ni su ternura, su amor y mansedumbre”.Si un cristiano «se convierte en un discípulo de la ideología, ha perdido la fe».»Cuando vamos por la calle y nos encontramos delante de una iglesia cerrada, sentimos algo extraño», porque «una iglesia cerrada no se entiende». A veces, subrayó, «se nos dan explicaciones» que no son tales: «son pretextos, son justificaciones, pero la realidad es que la iglesia está cerrada y la gente que pasa por delante no puede entrar». Y, peor aún, «el Señor que está dentro no puede salir».
El Papa subraya que es «la imagen de aquellos cristianos que tienen la llave, pero se la llevan, no abren la puerta. Peor aún, «se paran frente a la puerta» y «no dejan entrar», y al hacerlo «ni siquiera ellos entran».“La fe pasa, por así decirlo, a través de un alambique y se convierte en ideología. Y la ideología no convoca. En las ideologías no está Jesús: ni su ternura, su amor y mansedumbre. Y las ideologías son rígidas, siempre. De cada signo: rigidez. Y cuando un cristiano se convierte en un discípulo de la ideología, ha perdido la fe: ya no es un discípulo de Jesús, es discípulo de este tipo de pensamiento… Y por eso Jesús les dice: ‘Ustedes se han llevado la llave del conocimiento’.
Este símil tiene aplicación concreta en ciertas conductas que vemos en quienes quieren aprovecharse de lo religioso para aparecer más y mejores cristianos que los demás. «La fe se convierte en ideología y la ideología asusta, la ideología expulsa lejos a la gente, aleja a la gente y aleja a la Iglesia de la gente. Se trata de una enfermedad grave esto de los cristianos ideologizados.
Cuidémonos pues de ellos e intentemos ser auténticos cristianos.


