Douglas Ramírez: De Qatar a Barbados y el pedir cacao

Recientemente el presidente de Venezuela Nicolás Maduro señaló públicamente el deseo de retomar el dialogo con el gobierno de los Estados Unidos a partir de los acuerdos de Qatar. Lo que se sabe en el escenario público es que este ocurrió a puerta cerrada.

Venezuela y Estados Unidos mantuvieron una reunión secreta en Qatar. El presidente de la Asamblea Nacional venezolana, Jorge Rodríguez, y el asesor de Joe Biden, Juan González, se encontraron en Doha, la capital de Qatar, a mediados de junio del 2023. Este encuentro se llevó a cabo sin intermediarios ni terceros actores. El 7 de mayo del 2023, a instancias de la Casa Blanca, a través de Qatar, comenzaron los primeros contactos para establecer conversaciones en materia política, diplomática y migratoria entre ambos países. Hubo reuniones realizadas en las ciudades de Doha, Qatar, Milán, Italia, y dos en ciudad de México. Lo cual concluyó en la firma entre el gobierno de americano y venezolano de dos memorandos que llevo a la firma del acuerdo de Barbados para realizar una elección competitiva ya que en dicho acuerdo se iba a respectar el método de designación de la oposición y del gobierno.

Ya eso es otra historia, porque es notorio y público la inhabilitación de la ganadora de las primarias, María Corina Machado, y al cierre e impedimento de Corina Yoris por parte del Consejo Electoral del gobierno.

Este acuerdo entre Estados Unidos y Venezuela permitió la liberación de diez ciudadanos estadounidenses y veinte venezolanos detenidos por Venezuela. En contrapartida, se liberó al operador colombiano del gobierno el empresario Alex Saab, quien estuvo detenido en Estados Unidos durante más de tres años sobre temas de blanqueo de capitales y otras investigaciones.

Recientemente la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. (OFAC) emitió la licencia 40C que permite a Venezuela exportar gas licuado de petróleo hasta el 8 de julio de 2025. Esta licencia sustituye a la 40B dado que la licencia vencía el 8 de julio de 2024. Este tipo de licencia desde que se emitió por primera vez en 2021, esta ha sido renovada anualmente. Estas licencias han tenido prohibiciones específicas. La licencia prohíbe pagos en especie de petróleo o productos derivados y transacciones con entidades sancionadas o bloqueadas. Aunque desde 2019, los gobiernos de EE.UU. y Venezuela no tienen relaciones diplomáticas, pero si ha habido intercambios, incluyendo la liberación de prisioneros y comercio de gas y otros comercios.

Qué beneficios ha gozado el gobierno de Maduro a través de las mismas. La licencia emitida por la Oficina de Control de Activos Extranjeros de EE.UU. (OFAC), permite a Venezuela exportar gas licuado de petróleo (GLP) hasta el 8 de julio de 2025 tiene varias implicaciones económicas:

Mejora los Ingresos por Exportación: La exportación de GLP puede generar ingresos para Venezuela. Dependiendo de la cantidad exportada y los precios internacionales, esto podría contribuir a las reservas de divisas del país.

Logra Alivio Parcial de Sanciones: La licencia representa un alivio parcial de las sanciones impuestas a Venezuela. Sin embargo, es importante destacar que no se permite el pago en especie de petróleo o productos derivados. Esto significa que las transacciones deben realizarse en moneda extranjera u otros medios financieros.

Tiene un Impacto positivo en la Balanza Comercial: Las exportaciones de GLP pueden afectar la balanza comercial de Venezuela favorablemente. Si las exportaciones superan las importaciones, dado el precio y el volumen comercial

Retomar las conversaciones entre representantes del gobierno de Maduro y la Casa Blanca podría estar relacionada con esta licencia. Las negociaciones podrían incluir discusiones sobre el levantamiento total de sanciones y su impacto en la economía venezolana.

Uno de los reclamos que se manifestó en la reunión de México fue “Si quieren elecciones libres, queremos elecciones libres de sanciones”, el reclamaban el dinero de los fondos congelados en el extranjero que rondan entre 3000 y 5000 millones de dólares. Ese dinero, manejado por un fideicomiso de la ONU, suponía un balón de oxígeno en la crisis financiera del gobierno venezolano a raíz del desfalco a PDVSA.

Econ. Douglas C. Ramírez Vera

Profesor del IIES

14-07-2024