Dr José Gregorio Hernández Cisneros y la palabra Venezuela en tricolor

El Seminarista José Abrahan Rangel Dugarte de IV Año de teología, próximo al diaconado fue el autor de la obra titulada: Un doctor para los Andes, vela por nosotros. 
 
Nació en la ciudad de Mérida y fue criado en Ejido, realizó estudio en distintas universidades y fue profesor universitario de Diseño Gráfico y Publicidad antes de entrar al seminario Arquidiocesano.
 
Ha participado en exposiciones colectivas e individuales en la ciudad de Mérida, y se considera aún un aficionado en el arte, alegando carecer de la destreza de los grandes artistas como Leonardo da Vinci o Armando Reverón, artista venezolano. El cuadro fue pintado en sus ratos libres en el seminario, mientras realizaba su tesis teológica sobre el patrimonio artístico de la arquidiócesis como medio evangelizador.
 
El cuadro que muestra al Dr. José Gregorio Hernández Cisnero, fue realizado en material reciclado del Seminario Arquidiocesano San Buenaventura de Mérida, en la tabla de soporte superior de las mesas de estudios de los seminaristas, cuya estructura estaba dañada por los años de uso. Fue recuperada y adaptada para ser pintada en técnica mixta sobre una mezcla de yeso, cola blanca industrial y pintura blanca a base de agua.
 
La figura central según una sección aurea cuadriculada de tres columnas y tres filas da lectura en primer plano de la representación del Dr. José Gregorio Hernández Cisneros. Hacia los laterales predominan las ventanas que reflejan estructuras solidas coloniales de la ciudad en mención de las tradiciones firmes de la ciudad emeritense.
 
Se distingue además, una mesa de escritorio con un maletín destacado en forma típica de los usados por los doctores de la época de principios del siglo XX. Le continúa un rosario y hojas blancas en alusión a la vida de oración que acompañaba su servicio médico en atención a los más necesitados. Fue omitido el sombrero (signo distinguible de la iconografía que suele representar al Dr. Hernández) en la imagen por encontrarse en una habitación, y no al aire libre. Asimismo, la gama cromática está basada en la modulación de tonos tierra en alusión al estado Trujillo, a diferencia del cielo de la ventana que enmarca los azules usuales en los Andes.
 
Las firmas en la pintura fueron realizadas en tono sobre tono para evitar ruido visual, distinguibles a contra luz encontrándose cuatro en total en todo el formato del cuadro (tres grafías que aluden al nombre del autor: José Abrahan Rangel Dugarte, y un signo que señala una cruz central, enmarcada en un triángulo dentro de un círculo que culminan con un cuadrado. Este signo refiere a la vida Cristo céntrica del autor, Dios uno y Trino, que son uno mismo que gobiernan los cuatro puntos cardinales del mundo tal como lo refiere el altar de cada templo).
 
El cuadro culminado fue recubierto en un barniz traslúcido. La cruz lateral mide 33 cm en alusión a la edad de cristo, encontrándose un círculo en el centro y puntos rojos a los extremos y costado que señalan las heridas de cabeza, manos, costado y pies de Jesucristo. A este elemento se acompañan en su composición la grafía del autor con el nombre del Dr. José Gregorio Hernández Cisneros, y la palabra Venezuela en tricolor.
 
Otro rasgo a señalar, es la cruz que gobierna la figura central, ubicada en la ventana de la imagen, la cual fue realizada en pinceladas sencillas por pertenecer el Dr. Hernández a la Tercera Orden Seglar Franciscana donde la ostentación queda desplazada por la vivencia sincera de la fe. Nota Seminario Arquidiocesano.
 
18-04-2021