A más de 100 horas de los terremotos que sacudieron Venezuela el pasado 24 de junio, el programa La Ciudad en la Radio (ULA 107.7 FM) entrevistó al Dr. Raúl Estévez, del Departamento de Geofísica de la Universidad de Los Andes, para analizar la situación post-sísmica y, sobre todo, las lecciones que deja este desastre sin precedentes en la historia del país.
“Estamos frente a un evento muy particular”, advirtió el Dr. Estévez, quien calificó la tragedia como el desastre socionatural más importante que ha ocurrido en el país en toda su historia escrita. En este contexto, el especialista enfatizó la urgencia de actuar con prevención y conocimiento, ya que “la probabilidad siempre tiene que estar presente”.
Uno de los puntos más críticos abordados por el Dr. Estévez fue el preocupante estado de la red sismológica venezolana. Recordó que el país contaba con más de 200 estaciones sismográficas administradas por FUNVISIS, así como una red occidental de 25 estaciones telemétricas operadas por la ULA. Sin embargo, esa infraestructura ha desaparecido, «de las 25 estaciones, no queda ni una funcionando, porque se acabó el dinero para ir a atenderlas”. Esta situación impide hoy precisar con exactitud lo ocurrido en los focos del sismo, lo que afecta gravemente la capacidad de respuesta y estudio.
El experto denunció la diáspora de científicos venezolanos, “los profesores se fueron, no porque ellos quisieran, sino porque era imposible vivir con los salarios que estaban obteniendo”. Actualmente, solo permanecen en la universidad “puros viejitos, que ya teníamos casa y teníamos carro”, mientras que los profesionales formados en el país se encuentran en el extranjero, muchos de ellos dispuestos a colaborar desde la distancia. El propio Estévez reveló que, para mantener una conexión a internet de banda ancha necesaria para sus clases y conferencias, debe pagar entre 50 y 80 dólares mensuales, una cifra inalcanzable con el salario universitario.
Frente a la continua actividad sísmica, con réplicas que podrían extenderse por dos o tres meses, el Dr. Estévez ofreció una guía práctica para la ciudadanía:
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Durante el movimiento: no salir corriendo; protegerse debajo de una mesa o en posición fetal, cubriéndose el pecho y la cara.
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Cerrar servicios: una vez pasado el movimiento fuerte, designar a alguien para cortar el gas y la electricidad para evitar incendios.
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Preparar un maletín de emergencia: con agua potable (botellas de 5 litros reemplazadas cada 2 o 3 semanas), medicinas para tratamientos crónicos, ropa abrigada, impermeables y calzado resistente.
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Inspección de viviendas: antes de regresar, enviar a una o dos personas jóvenes con casco para revisar columnas y vigas; si hay fisuras en la estructura, no ingresar hasta una evaluación profesional.
El Dr. Estévez concluyó con un mensaje de esperanza y acción, “una de las primeras tareas que tenemos ahorita es recuperar toda esa infraestructura, comenzando precisamente con los recursos humanos que se fueron”. En las últimas horas, ha sostenido reuniones con venezolanos expertos en el exterior que desean contribuir, lo que evidencia que “la respuesta de la gente en el país que está ayudando” ha sido impresionante.
“Hay que actuar antes de que ocurra la tragedia”, sentenció el investigador, haciendo un llamado a la prevención, la inversión en ciencia y la preparación ciudadana como pilares para evitar que el próximo desastre encuentre al país igualmente vulnerable.
Ver entrevista completa: https://youtu.be/4tQSy2P9QbQ
Redacción C.C.
29-07-2026



