Discurso del profesor Virgilio Castillo, presidente de la APULA, en el Acto Central del Día del Profesor Universitario, 5 de diciembre de 2024. Auditorio del IPPULA. Mérida – Venezuela.
Estimados colegas profesores de la Universidad de Los Andes, apreciados estudiantes, empleados y obreros miembros de esta comunidad académica, señoras y señores:
Cada 05 de diciembre nos reunimos para conmemorar el Día del Profesor Universitario.
Una fecha que nos recuerda un hecho histórico: la aprobación de la Ley de Universidades en el año 1958, por la Junta de Gobierno, tiempos en los cuales se respiraba aires de libertad y democracia.
Una ley que consagro la autonomía universitaria. Que fecha tan significativa fue escogida por la FAPUV, para conmemorar el Día del Profesor Universitario. El fin de una dictadura. El nacimiento de la libertad y la esperanza convertida en transformación nacional, y para nuestras universidades, autonomía que se tradujo en libertad de conciencia para poder debatir y generar el conocimiento.
Varias décadas después de estos acontecimientos, estos tiempos, nuestro tiempo está marcado por las dificultades. La unidad debe prevalecer entre los universitarios así tengamos divergencias marcadas en lo ideológico, o en las formas de ver la vida universitaria. Es tiempo de unión, definitivamente.
La historia no es errada. Es una clara lección de todo lo que podemos lograr y alcanzar como gremio, pero juntos. Por eso juntos, debemos seguir exigiendo la liberación del profesor…, quien se encuentra injustamente detenido. El también merece pasar las navidades con su familia, así como también todos los venezolanos que se encuentran injustamente privados de su libertad.
Hoy, también es un día para reflexionar sobre el futuro de la educación superior, en un mundo en constante cambio, donde la tecnología avanza a pasos agigantados, debemos seguir evolucionando tanto en lo personal, como en nuestra organización. Si queremos tener la mejor universidad del mundo, tenemos que cambiar para lograrlo.
La figura del profesor universitario trasciende, somos los pilares esenciales del proceso educativo.
Nuestra influencia no solo se limita a las aulas, sino que se extiende a la sociedad en general. Fomentamos el pensamiento crítico, la investigación y el desarrollo de habilidades en nuestros estudiantes, que son cruciales para el progreso de la nación.
Nuestra dedicación y compromiso son fundamentales para construir una sociedad más educada y equitativa. De allí, la necesidad de seguir fortaleciendo la organización gremial. Crucial en estos tiempos de dificultades, para superar esta tormenta.
Por eso hemos avanzado en la consolidación del accionar de la APULA a través de la planificación, no de la improvisación, con una visión ideológica clara y alejada de la retorica atrasada, procrastinadora y conformista.
Transformamos el IPP, que pasó de unas oficinas administrativas, a convertirse en un verdadero centro de salud, guiado con un plan organizado en tres niveles, que se sustentan sobre los postulados de Leavel y Clark. Ahora tenemos consultorios bien equipados, bonitos, de todas las especialidades, cosa que antes no existía, servicio de odontología, laboratorio, ultrasonido, centros concertados para otros servicios, un servicio de atención a domicilio donde le enviamos un medico a la casa del profesor y hasta se le toma muestras de laboratorio y se administran tratamientos para la atención primaria. Esto nos ha permitido fortalecer la atención de la salud de nuestros agremiados en tres niveles: primero: promoción de la salud, segundo: diagnóstico precoz con tratamiento oportuno y tercero: atención de alta complejidad.
Por eso pasamos de apenas 350 casos anuales atendidos cuando asumimos la conducción del gremio, a más de 4 mil atenciones solo este año 2024. Y seguiremos avanzando en más y mejores proyectos gracias al decidido apoyo de Fonprula y pronto vamos a inaugurar el mejor centro de fisiatría y rehabilitación del occidente del país, aquí en el segundo piso del IPP. Una gran obra que estará al servicio de todos ustedes para recuperar su salud, una obra hermosa, bien hecha, como nos merecemos los profesores, o es que acaso no nos merecemos lo mejor, por qué debemos estar pensando siempre en lo más poquito para nosotros, en lo más feo, No! Esa es la ideología del fracaso, ese no es el camino del progreso que visualizamos.
Por eso también, hoy exigimos al Estado Venezolano, un acuerdo laboral, que restituya sustancialmente el salario de los profesores universitarios, cuyo poder adquisitivo es insignificante, frente a las duras dificultades económicas que enfrentamos.
Profesores de la Universidad de Los Andes, amigos y amigas, este es nuestro tiempo. Un tiempo para soñar y crecer. Tiempo para ganar fuerzas y seguir luchando. Tiempo para ser mejores. Es tiempo de conquistar y tener esperanza en esa universidad del futuro, que nos vislumbra un tiempo mejor para todos.
Que Dios bendiga a todos los profesores de la Universidad de Los Andes.
Muchas gracias.
Nota de prensa.
05-12-2024



