El sector educativo privado en Venezuela concluyó el periodo académico 2025-2026 cumpliendo con un balance de 190 días de actividad docente. Así lo informó Fausto Romeo Monte, vicepresidente de la Asociación Nacional de Institutos Educativos Privados (Andiep), quien destacó que, a pesar de las complejidades del entorno, las instituciones lograron mantener casi la totalidad de su plantilla de profesores.
Respecto a las estructuras de costos, el directivo explicó que los incrementos recientes se mantuvieron dentro de un margen controlado, asegurando que el alza «no pasó más de un 20% dentro de los colegios» en moneda extranjera. De cara al ciclo 2026-2027, Romeo proyectó un panorama de estabilidad inicial para el bolsillo familiar: «Un gran porcentaje va a mantener sus propias cuotas de escolaridad al comienzo del año», afirmó.
Alarma por el envejecimiento docente
A pesar de la estabilidad financiera proyectada, la preocupación central del sector radica en la alarmante falta de un relevo generacional en las aulas de todo el país.
Esta crisis se origina desde la base universitaria. La matrícula de estudiantes que eligen la carrera de Educación en las universidades nacionales sufrió un desplome histórico, cayendo de 8.000 a apenas 2.000 aspirantes en los últimos años, un panorama que compromete seriamente la renovación del personal a corto y mediano plazo.
El impacto demográfico: un sector reducido a la mitad
La crisis económica, la contracción demográfica y la migración masiva han reconfigurado drásticamente el volumen de las aulas venezolanas en menos de una década.
Romeo recordó que para el año 2018 la educación privada atendía a 3.200.000 estudiantes, lo que representaba el 30% del peso estudiantil del país. En la actualidad, el sector apenas atiende a una cifra que oscila entre 800.000 y un millón de alumnos, reduciendo su participación a tan solo el 15% de la población escolar nacional.
Con información de Mundo UR
17-06-2026



