El acceso a internet en Venezuela cada día es más un lujo que un derecho

Por: Angélica Villamizar…

A cuántos les ha pasado que están en casa o en su oficina trabajando en línea, y de pronto, les sale el triangulito amarillo. Actualmente, se cuenta con una conexión intermitente, que tiene muchas interrupciones al día, lo que dificulta y demora más el desarrollo de nuestras actividades.

Incluso, hay hogares que se quedan sin conexión por días y en otros casos hay clientes de la empresa pública de telecomunicaciones que llevan años sin conexión o tono en la línea telefónica; y aunque parezca increíble, estos usuarios continúan pagando fielmente  su factura mensual con la esperanza de que en algún momento les llegue la conexión, así, de repente, de la misma manera como se fue.

La Compañía Anónima Nacional Teléfonos de Venezuela (Cantv), es una empresa pública, la principal del país, que se encarga de prestar el servicio, y que aglomera al 65% de los suscriptores de internet del país. Era una gran empresa que garantizaba una conexión de alta calidad, pero ahora es una empresa ineficiente, que evidencia una enorme falta de gerencia y desinversión. Desde que el difunto presidente Chávez la nacionalizó en el año 2007 comenzó su carrera hacia la decadencia.

Largas colas en la sede regional de esta empresa se observan diariamente para hacer denuncias por la deficiente prestación del servicio, otros para hacer solicitudes de una visita del técnico, para descubrir el gran misterio del por qué se quedaron sin línea. Personas que pasan muchas horas esperando ser atendidas y que al final la respuesta es que el procedimiento a seguir es reportar el problema a través de una página web, resulta hasta irónica la situación.

Y mientras tanto, qué está haciendo la Comisión Nacional de Telecomunicaciones (Conatel), ante este desorden. Entonces, quién va a poner orden, quién va a hacer respetar los derechos que tenemos, de contar con este servicio, que además, es tan necesario sobre todo después de que llegara la pandemia por el Covid-19 a nuestras vidas.

Una respuesta que dan los técnicos a las familias que acuden a ellos a que les resuelvan el problema, es la falta de infraestructura. Quién, con un sueldo mínimo puede pagar el cable que se necesita para poder tener de nuevo tono en la línea. Se supone que como empresa del Estado, que cobra una tarifa mensual a cada usuario, debe contar con los recursos para hacer este tipo de mantenimientos y cambio del cableado. Pero lamentablemente, no es así.

La solución para algunos es cambiarse de operadora, es decir, a esas empresas privadas que están comenzando a prestar el servicio, pero a precios mucho más altos. Sin embargo, la gran mayoría no pueden costearlo. Por eso, es que la mayoría de los usuarios dependen, del paupérrimo servicio de la pública.

El problema puede radicar entonces, en que hay un mal manejo de los ingresos que maneja esta empresa y por tanto, no son ejecutados en lo que se debería. Nadie es responsable. Nadie rinde cuentas de esto. Nadie resuelve.

Correo: amvs286@gmail.com      

20-10-2022 (87)