El pasado domingo, 8 de febrero, el Parque Los Caobos, uno de los parques más antiguos de Caracas, el mismo que desde 1967 resguarda con celo la emblemática “Fuente Venezuela”, obra magistral del escultor catalán, asentado y fallecido en Caracas, Ernest Maragall i Noble, caracterizada por sus inconfundibles cinco majestuosas estatuas simbolizando cinco regiones geográficas de Venezuela: el Ávila, los Andes, los Llanos, el Orinoco y el Caribe, fue el sitio de encuentro de los 10.000 corredores provenientes de diversos rincones del país y de otras doce naciones, por ser el tradicional lugar de arranque del Maratón CAF que, en su décima edición, no podía ser de otra manera..

El arco de salida actuó a manera de dique hasta que al final de la cuenta regresiva el pistolazo sonó, anunciando la partida y dándole “luz verde” al movimiento del caudaloso río humano que con sus 10.000 “runners” – 2.000 en los 42K, 5.200 en 21K, y 2.800 en la distancia de 10K – anegó de alegría, entusiasmo y pundonor cuanta calle y avenida atravesase de la exigente ruta que recorrió a la “Sultana del Ávila” esa fresca mañana, en donde no faltó el acompañamiento solidario del fervoroso público caraqueño que no escatimó en alentar con pancartas, vítores y ovaciones a los corredores durante todo el trayecto.  

Así pues, el asfalto capitalino se vio honrado de recibir a esos tenaces, luchadores, esforzados y disciplinados deportistas que en su gran mayoría han hecho de esta actividad una forma de vida, combinando estudio y entrenamiento o trabajo y entrenamiento, y que compiten con el firme propósito de superarse a sí mismo como retribución a su sacrificio… Marianela Rondón, es un excelente ejemplo  de ello.

Esta joven profesional merideña, egresada de nuestra ilustre Universidad de Los Andes en las carreras de Química (Cum Laude) e Ingeniería Química, se inició en el mundo del “running” por circunstancias en 2013. Ese año, luego de pasar algunos sinsabores, comprendió lo difícil y peligroso que era continuar con su afición por el ciclismo de ruta en una ciudad no pensada para ciclistas, como lo es Mérida. De ahí que ese mismo año decidiera incursionar en el “running”, quedando “enganchada” de inmediato. “Fue como amor a primera vista”, nos confesó en una ocasión.

A partir de entonces, el asfalto es su pasión. “Cuando entras al corral – así se le denomina a las zonas de salida organizadas por grupos, diseñadas para ordenar a los corredores según su tiempo estimado de llegada – te olvidas de las dolencias padecidas, lesiones sufridas, de las sesiones de entrenamientos perdidas o no completadas debido a imprevistos laborales que tuvistes que atender, ni siquiera te acuerdas del cansancio derivado de las interminables 19 horas que invirtió el bus que te trasladó a Caracas, sólo te enfocas en superar el reto y alcanzar tu objetivo”, nos comentó Nela, como la mayoría de sus amistades conoce a Marianela, en una conversación que sostuvimos a su llegada a Mérida luego de su quinta exitosa participación en los 42k del CAF.

“Lo primero significa salir airosa del desafío que siempre significa cubrir los 42K, lo cual incluye pasar indemne el “muro”, ese fenómeno que se caracteriza por una fatiga extrema y una pérdida repentina de energía que se presenta entre los kilómetros 30-35, poniendo a prueba tanto tus 16 semanas de entrenamientos como la hidratación y carga de geles/carbohidratos utilizada durante la carrera”, nos ilustra Nela.

“Con respecto a lo segundo, todo “runner” se plantea como objetivo en cada carrera lograr un mejor registro personal. En mi caso particular significaba, también, bajar de las cuatro horas. Pues debo decirte que lo logré, mejoré mi récord personal en prácticamente 10 minutos, de 4:02:08 el año pasado a 3:52:14 en esta décima edición del CAF”, expresa orgullosa una radiante y sonriente Nela… Para quien el asfalto es su pasión… y el CAF la gran fiesta…

Andres E. Mora M

Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo

aemora@gmail.com, @amoramarquez

12-02-2026