sábado, julio 20, 2024

El Big Ben Deportivo: Acerca de PDVSA, patrocinio, F1 y universidad

Pastor y PDVSA 1

Por Andrés E. Mora M….

“Para nadie es un secreto que el fallecido presidente Hugo Chávez enfiló sus cañones hacia el objetivo de labrarse un sólido liderazgo regional usando – y abusando – del viscoso oro negro que se extrae de las entrañas de nuestro subsuelo”, le comenta Ingenuo Sinduda a su buen amigo Manolo que se encuentra de visita en Mérida.

“¡Eso es Cierto! De hecho, es bien conocido por todos que el presidente Chávez firmó en nombre de la república – aunque aparentemente muchos de ellos sin autorización de la AN, lo que los convertiría en írritos – numerosos acuerdos energéticos con países del Caribe, América Central y de América del Sur con los que la nación bolivariana se compromete a suplirles petróleo en términos financieros favorables”, asevera Manolo.

“Para muestra un botón, PETROCARIBE”, interviene Ingenuo. “Esa iniciativa multilateral – nacida en el 2005 – permite a una veintena de naciones de Centroamérica y el Caribe recibir petróleo venezolano mediante un laxo mecanismo de pago con dos años de gracia y financiamiento a largo plazo de hasta 60 por ciento de la factura con 1-2 por ciento de interés anual, dependiendo del precio del crudo”, complementa Sinduda.

“Por supuesto que detrás de esa supuesta ʻfilantropíaʼ presidencial lo que se buscaba era garantizar el apoyo irrestricto de los gobiernos de estos países al proyecto político del comandante. Indudablemente – habrá concluido el ingente número de asesores foráneos que como Juan Carlos Monedero se llevaron de regreso a su patria una enorme cantidad de los verdes que ahora tanto escasean dentro de nuestras fronteras – ʻla revolución y su liderʼ bien valían cualquier sacrificio, aunque ello significara desconocer los sagrados intereses nacionales”, señala Manolo. “Ahora padecemos los abusos de Guyana en el esequibo”, reflexiona el visitante.

“Es que la ʻbondadʼ llega a tanto que, inclusive, los países pueden optar por pagar sus deudas con diferentes bienes y servicios, desde ganado hasta nuez moscada. Por ejemplo, en el 2013, Venezuela recibió 650.217 toneladas de productos – que incluyó, entre otras cosas, una amplia gama de alimentos – como pago de algunos países beneficiarios. Esta suerte de trueque revolucionario es una de las razones por la que la ʻSoberanía Alimentariaʼ echó raíces en los puertos y no en las fértiles tierras del agro venezolano que en la actualidad se encuentran desahuciadas. Pero de ese gigantesco filón de corrupción hablaremos otro día”, dice con sarcasmo Ingenuo.

“Los términos en que estas dádivas fueron concebidas se repitieron en el Acuerdo Energético de Caracas, el Acuerdo con Argentina y el Convenio con Cuba, este último sin duda la alianza más emblemática de este desacertado régimen de más de 16 años. Todos estos pactos siguen generando perjuicios a las finanzas venezolanas y continúa incidiendo de manera nefasta sobre el sector productivo nacional”, agrega Sinduda. “Pero lo más lamentable es que el presidente Maduro en vez de enderezar ese entuerto, se hace la vista gorda y enfila sus baterías en contra de una ilusoria – y por lo tanto inexistente – guerra económica”, añade Manolo.

“Pero eso no es todo. Parece que la insensatez ha tomado por asalto al alto gobierno”, comenta Ingenuo. “Pastor Maldonado es parte de la imagen internacional del país que el gobierno de Maduro tercamente quiere preservar, a pesar de que el barril petrolero se cotiza ahora a la mitad de hace un año. El oneroso patrocinio de PDVSA a Maldonado en estos momentos de profunda crisis por la que transitamos es – cuanto menos – una obscenidad. Una bofetada a la población”, expone el profesor jubilado

“¡Eso es verdad, ya que el de Maracay ni siquiera buenos resultados ha obtenido en los últimos años para justificar ese realero que se invierte en él!”, argumenta Manolo. “De hecho, desde la temporada 2013 hasta la fecha el piloto de Maracay ha tenido un desempeño muy gris. En los últimos 43 Grandes Premios en los que ha participado sólo ha logrado sumar tres (3) puntos (1 punto por el 10mo puesto en el de Hungría 2013 y 2 puntos por el 9no lugar en el de USA 2014) y se ha retirado en 12 oportunidades, 4 de ellas en esta naciente temporada 2015 en la que apenas se han disputado 5 carreras”, se luce con sus estadísticas el coterráneo de Ingenuo.

“Pero a pesar de las deslucidas campañas del venezolano en lo deportivo, las dos escuderías que han tenido a bien darle un asiento en sus monoplazas muestran – en el aspecto económico – un rostro risueño y aspecto rozagante gracias al músculo financiero que acompaña al maracayero”, arremete Ingenuo.

“Escucha esta perlita, la escudería Williams recibió 139,73 millones de dólares de patrocinio por parte de PDVSA por tener a Pastor Maldonado como piloto oficial durante tres temporadas. Los montos desembolsados anualmente alcanzaron 44,32 millones de dólares en el año 2011, 46,54 millones de dólares en el 2012 y 48,87 millones de dólares en el 2013. Adicionalmente los de Grove recibieron otros $ 24 millones como indemnización que la empresa petrolera venezolana pagó por la libertad de su piloto para marcharse del equipo al final de la temporada del 2013, dos años antes de lo pactado en el contrato que establecía como fin el término de la edición 2015”, añade Sinduda.

“Por su parte el equipo Lotus F1 Team – la escudería que fichó a Maldonado a partir de la temporada 2014 – cuenta desde entonces con el patrocinio anual de PDVSA que asciende a unos 40 millones de dólares”, complementa Ingenuo.
“Eso significa que el afán propagandístico del gobierno sólo sirvió para beneficiar a las dos escuderías inglesas que con el dinero de PDVSA encontraron el salvavidas que ambas tanto anhelaron. El equipo de Sir Frank Williams – con la indemnización pagada por PDVSA – pudo recuperase de los siete millones en pérdidas acumulados en 2012 y cerrar con beneficios alrededor de 17 millones de dólares. Por su parte la Lotus – cuyos problemas financieros en el 2013 no le permitió pagarle al piloto finlandés Kimi Raikkonen – pudo completar el presupuesto del 2014 gracias a la llegada de los petrodólares de todos los venezolanos”, razona Manolo.

“Yo le sugeriría al gobierno del ʻsocialismo del siglo XXIʼ que en vez de subsidiar a escuderías automovilísticas de países desarrollados que compiten en el deporte, que por mucho, es el más caro y exclusivo del mundo – lo que es un absurdo – se enfoque en los problemas reales del pueblo venezolano. Y el asfixiante déficit presupuestario del sector universitario es uno de ellos”, apunta Ingenuo

Señor presidente voltee hacia las universidades y tómese el trabajo de conocer los logros de los cinco ganadores del Premio Fundación Empresas Polar “Lorenzo Mendoza Fleury”, en su XVII edición – Mario Cosenza (Física-ULA), Liliana López (Química-UCV), Patricia Miloslavich (Biología-USB), Ramón Pino (Matemática-ULA) y Fermín Rada (Biología-ULA) – y déjese cautivar por la esencia de la universidad venezolana emanada por cada uno de ellos. Déjese envolver en esa atmósfera tan particular que combina el conocimiento, estudio, entrega, disciplina, dedicación, abnegación, mística de trabajo y amor por lo que se hace como elementos vitales”, sugiere Sinduda.

“Que PDVSA beneficie a la empobrecida universidad venezolana y no a los equipos de F1”, propone Manolo.

(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez