El Big Ben Deportivo: Con garra croata y talento francés… ¡pero dirigido por un Sampaoli!

Por: Andrés E. Mora M…

“¡Es que lo de Croacia ha sido digno de admiración!”, comenta Ingenuo Sinduda en la conversación que comparte con su inseparable esposa, Incredulina, Incrédulo, su hijo, Esperanza, su nuera, y la niña de sus ojos, Brasilia, su nieta, en la sobremesa del desayuno familiar de este sábado 14 de julio en espera del Inglaterra-Bélgica, encuentro que definirá el tercer lugar de Rusia 2018. “Hasta el 2016 este compartir familiar era cada sábado, pero ya hace más de un año del último que tuvimos ¡Maduro ha acabado con todo!”, piensa el Profesor Titular Jubilado de la ULA mientras le da un mordisco a la arepa hecha de harina bachaqueada y rellena con perico preparado con tomates a casi cuatro millones de bolívares por kilo, cebollas rondando los dos millones, y huevos cercanos a 6 millones el cartón.

“Con el mercadito que hice en la tarde, que alcanza para poco menos de una semana, se me evaporó lo que me depositaron en la mañana y que incluía el pago de la segunda quincena de junio – con el ajuste salarial correspondiente – y julio completo, con el nuevo aumento aprobado para ese mes”, le comentaba anoche el catedrático a su señora sin sorprenderse en absoluto de que el nuevo incremento salarial del sector universitario – acordado entre el gobierno y la FTUV, uno de esos vergonzosos sindicatos «gobierneros» que pululan por ahí y que representa a una ínfima minoría del sector – haya servido para tan poco. “Eso era de esperarse, mi amor”, le diría ella. “Con una inflación estimada para cierre de 2018 de 1.000.000%, si la inflación mensual es del 100%, o de aproximadamente 6.000.000% anual de tener una inflación promedio mensual de 150% – tal y como lo expresó Asdrúbal Oliveros en el foro al que asistimos la semana pasada – no hay incremento salarial que valga, de no tomarse medidas que impliquen un cambio radical del modelo económico impuesto por los irresponsables que gobiernan el país desde hace 20 años”, opinaría Incredulina en ese momento.    

“La garra, confianza, perseverancia, juego colectivo – 8 jugadores han sido los autores de 11 de los 12 goles anotados, el otro fue un autogol del adversario – y meticulosidad estratégica desplegada en el terreno de juego, el equipo vio 12 amarillas hasta cuartos de final, pero ningún jugador recibió doble amonestación que le impidiera actuar en la semifinal ante Inglaterra,  son parte del legado croata dejado en esta Copa Mundial, más allá de lo que suceda mañana, y que tiene en Luka Modric – su excepcional director de orquesta, el Gustavo Dudamel de los Balcanes, e indiscutible Balón de Oro – a su icónico representante”, dice un emocionado Incrédulo quien, como su padre, apoyó a Inglaterra para luego rendirle tributo a la entrega y pundonor croata.

“Enfrente tendrá a la selección más talentosa de este mundial – no en balde el Observatorio de Fútbol CIES, antes de dar inicio el mundial, la consideró la plantilla más cara de las 32 participantes, estimando su valor en los 1.410 millones de euros y con Kylian Mbappé, valuado en 187 millones de euros, encabezando las extraordinarias individualidades que posee – y que ha sido magistralmente dirigida en el rectángulo de la verdad por un virtuoso Antoine Griezmann quien ha logrado cohesionar y acoplar como equipo a los galos”, considera Ingenuo.

“Además, el equipo de Didier Deschamps, a pesar de tener un promedio de edad de 25,5 años al igual que Inglaterra, lo cual los convierte en las selecciones más jóvenes de Rusia 2018, y que de ganar el domingo se convertiría en la selección más joven en conquistar un Mundial, posee la madurez de la cual demostró carecer, aún, la selección inglesa, entre otras cosas, por el proceso más largo que estos muchachos han vivido bajo la dirección técnica de Deschamps – quien, de salir victorioso en la final, emularía al brasileño Mário Lobo Zagallo y al alemán Franz Beckenbauer como  los únicos en titularse campeón mundial como jugadores y técnicos – y que incluye el haber perdido como anfitriona ante Portugal la final de la Eurocopa 2016, derrota que, seguramente, los ayudó a madurar y a, en lo posible, evitar errores o desatenciones que le puedan costar un encuentro decisivo. Errores o desatenciones que vimos cometer a la también muy talentosa selección de «los tres leones»”, opina la acuciosa madre de Incrédulo y esposa de Ingenuo.

“Escuchándolos hablar, me imagino a Venezuela como un híbrido entre las selecciones croata y francesa, combinando el talento criollo – el cual se encuentra desperdigado por doquier en todo el territorio nacional y ahora, con la lamentable diáspora, esparcido en cualquier rincón del planeta también – con esa garra vernácula que caracteriza a la población, más no la desaparecida, silente, acomodaticia y, definitivamente, complaciente dirigencia opositora, con contadas y honrosas excepciones como María Corina Machado y Andrés Velázquez, que, sin miedo, reclama y se opone a las prácticas humillantes que trata de imponer un gobernante impuesto que, de ser DT de cualquier selección, habría sido cesanteado de inmediato”, interviene Esperanza.

“La calamitosa situación por la que estamos atravesando en el país la pudiéramos resumir, entonces, en esta frase: Con garra a lo croata y talento a lo francés… ¡pero dirigido por un Sampaoli!”, sentencia el profesor jubilado cuando belgas e ingleses saltan al engramado del Estadio de San Petersburgo.        

(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo       

      aemora@gmail.com, @amoramarquez