El Big Ben Deportivo: Con la guerra “al bate”, inicia el Clásico Mundial 

Por> Andrés E. Mora M…

Comenzaremos El Big Ben de este fin de semana haciendo referencia al llamativo paralelismo entre la cuarta edición de la Serie Mundial de Béisbol Amateur celebrada en La Habana en 1941 y la sexta edición del Clásico Mundial de Béisbol que se está desarrollando actualmente… Ambos torneos teniendo la particularidad de realizarse, o de haberse realizado, a la par de conflictos bélicos desencadenados en otras latitudes, pero con trascendencia global. Veamos.

Cuando se hizo el primer lanzamiento, el 27-09-1941, de aquel evento ganado, contra todos los pronósticos, por Venezuela, que significó la primera gran hazaña de la pelota criolla y el nacimiento de la leyenda de los “Héroes del 41”, habían transcurridos 752 días – es decir, 2 años y 21 días – del inicio de la Segunda Guerra Mundial, con la Alemania Nazi habiendo lanzado, tres meses antes, la operación Barbarroja, también conocida como invasión alemana de la Unión Soviética, y con Japón atacando, tres meses después, a Pearl Harbor…

… Cuando a las 11 pm, hora venezolana, del pasado miércoles, 04-03-2026, dio inicio el encuentro inaugural del Clásico Mundial en Tokio, correspondiente al Grupo C, con China Taipéi cayendo 3-0 ante Australia, cinco días habían pasado del comienzo de la conflagración bélica a gran escala en el medio oriente.

Al quinto día de la guerra, Irán había atacado hasta 13 países con más de 2.611 proyectiles (más de 812 misiles y más de 1.799 drones), según la cuenta @Schizointel en X: EAU (204 misiles y 1072 drones); Israel (205 y 100); Kuwait (178 y 384); Qatar (110 y 53); Bahréin (76 y 124); Jordania (30 y 60); Arabia Saudita (5 y 33); Omán (8 Drones); Irak (número de misiles desconocidos y más de 12 drones); Azerbaiyán (2 drones); Chipre (2 y 1); Siria (más de 1 misil) y Turquía (1 misil).

Por su parte, The New York Times informó, ese mismo miércoles, que EE.UU. e Israel habían atacado más de 2 mil objetivos en Irán desde el 28 de febrero en más de 20 puntos del país, incluyendo bases militares, centros de producción de misiles y lo que quedaba del programa nuclear iraní.

Tenemos, entonces, dos eventos beisbolísticos, dos guerras y dos circunstancias… Una esperanzadora  y otra desalentadora… 

La prometedora… El final de la Segunda Guerra Mundial dio paso a la creación de la ONU, organismo que, se esperaba, evitaría otra guerra mundial como la que para entonces había azotado el planeta. Un halo de esperanza iluminaba a la humanidad…  

La frustrante… La actual guerra en el medio oriente es consecuencia, lamentable y penosa, de la inoperatividad de la ONU para mantener la paz y la seguridad internacional, su objetivo medular y del cual su Consejo de Seguridad es el máximo responsable, dada la competencia que tiene para tomar decisiones vinculantes (conocidas como resoluciones) y obligar a los miembros a cumplirlas, de acuerdo a lo establecido por la Carta de las Naciones Unidas.

En esa decepcionante incapacidad del Consejo de Seguridad de proteger a los civiles de crímenes atroces masivos – genocidio, crímenes de guerra, limpieza étnica y crímenes de lesa humanidad -, ineptitud que ha mermado gravemente su credibilidad ante los miembros de la ONU y el público en general, tiene mucho que ver el poder de veto de sus cinco miembros permanentes, grupo denominado P5: EE.UU., Reino Unido, Francia, Rusia y China.

“Desde 2011, el veto ha sido ejercido docenas de veces por uno o más estados del P5, más notablemente China, Rusia y los Estados Unidos. Muchos de los vetos han bloqueado la adopción de resoluciones destinadas a abordar crímenes de lesa humanidad y/o crímenes de guerra cometidos contra poblaciones en Israel y el Territorio Palestino Ocupado, Mali, Sudán del Sur, Sudán, Siria, Ucrania, Yemen y más. En este tiempo, la amenaza del veto también ha inhibido la acción en otras crisis. Estos vetos han socavado la legitimidad del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, protegido a los perpetradores de la rendición de cuentas y ha costado vidas”, señala el portal del Global Centre for the Responsibility to Protect (globalr2p.org).

La crisis venezolana no ha estado exenta de esa situación. En febrero de 2019, Rusia y China vetaron una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU, impulsada por Estados Unidos, que exigía elecciones presidenciales en Venezuela y el ingreso de ayuda humanitaria. Esta acción bloqueó la presión internacional para forzar una transición política en nuestro país. Muchos han sido los presos políticos desde entonces y muchos de ellos aún permanecen encarcelados.

Así las cosas, al P5, y su poder de veto. podemos compararlo con el bullpen de Venezuela ante Países Bajos en lo que fue el debut triunfal de los nuestros en el Clásico Mundial de Béisbol ayer viernes, 06-03-2026.

¿Cómo es eso?, muy probablemente se preguntarán algunos de ustedes, amigos lectores  

Pasamos a explicar la analogía. En la victoria criolla 6-2 ante Países Bajos, José Buttó y Andrés Machado, en sus roles de setup, y David Palencia, como cerrador, estuvieron intratables. En cuatro innings inmaculados de labor no permitieron hits, propinaron cinco ponches y solamente dos bateadores se les embasaron; Clementina (BD) golpeado por Machado en el octavo y Rafaela (CF) golpeado por Palencia en el noveno. Es decir, no dieron mayores libertades…

Y es precisamente el cercenamiento de libertades, y la conculcación de derechos, lo que ha conseguido el P5 con el veto, permitiendo que gobiernos autoritarios de derecha, de izquierda y hasta el teocrático, ahora colapsado y en modo supervivencia, se impusieran en detrimento de la democracia y sus valores fundamentales… De ahí que, por los mezquinos intereses del P5, el Clásico Mundial inició con la guerra “al bate”…      

Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo

aemora@gmail.com, @amoramarquez

07-03-2026