Por Andrés E. Mora M…
La semana pasada comentamos el racismo desatado en las gradas del Estadio da Luz – y, presuntamente, en la cancha también – durante el encuentro Benfica Vs Real Madrid correspondiente al partido de ida del repechaje, suerte de dieciseisavos de final, de la Champions League.
De hecho, Gianluca Prestianni, el extremo argentino del equipo luso señalado de decirle insultos racistas a Vinicius Jr., no jugó el partido de vuelta disputado en el Santiago Bernabéu hace tres días, el miércoles 25-02, por ser sancionado provisionalmente por un juego, acogiendose la UEFA al estándar de prima facie violation (o apariencia de buen derecho), el cual permite a un organismo adoptar medidas cautelares urgentes basándose en indicios razonables de discriminación o racismo, sin esperar a una prueba plena. Es decir, facilita la protección rápida de la dignidad humana cuando la infracción parece probable a primera vista.
Penosamente, el atavismo presente en Lisboa aquel día – al que “pillamos” todos los que fuimos testigos de excepción gracias a la magia de la TV y al hecho de que “apagón” no estuvo merodeando por ahí, al menos en nuestro caso – hizo maletas y “saltó el charco” para, una semana después, posesionarse de buena parte de las gradas del estadio CAP de Talcahuano, provincia de Concepción en Chile, y de las calles de La Perla, provincia constitucional del Callao en el Perú. Veamos.
En el país austral, Carabobo dejaba en el camino a Huachipato, con golazos de Erik Ramírez y Edson Tortolero de tiro libre, para trascender a la fase 3 de la Copa Libertadores – asegurando alrededor de dos millones de dólares que pasaron a engrosar sus arcas – y convertirse en el primer equipo venezolano que elimina a un club chileno en una eliminatoria a doble partido en la competición futbolística más importante de estas latitudes. Además, el club carabobeño es, apenas, el segundo equipo venezolano en toda la historia de la mencionada competición sudamericana que, de acuerdo a MisterChip, @2010MisterChip en X, el rey de las estadísticas, encadena dos victorias consecutivas en fase KO – 1-0 y 1-2 –, tras Monagas, que llegó a enlazar tres triunfos seguidos entre 2022 y 2025.
Tras la derrota de los anfitriones ante el plantel que dirige el caraqueño Daniel Farías – equipo que llenó de fútbol el engramado, aunque, por sus desaciertos, no de goles el arco rival –, el atavismo tomó las gradas del Estadio Huachipato-CAP Acero, denominado hasta 2015 como Estadio CAP. Así pues, cánticos xenófobos de una hinchada que en absoluto representa al chileno, sino que, más bien, denigra y deshonra su gentilicio, se apoderaron del coso deportivo. Los fanáticos de Huachipato no solamente lanzaron «insultos xenofóbicos», tiraron piedras también para agredir a los jugadores del Carabobo por apearlos de la Libertadores.
Entretanto, dos horas y media después, se presentaron graves incidentes en las inmediaciones del Estadio Miguel Grau del Callao – a unos 3.000 Km de distancia de Talcahuano – luego del partido en el que Sporting Cristal derrotara 5-4 al 2 de Mayo paraguayo en una dramática definición por penales, triunfo que le permitió al equipo limeño acceder a la fase 3 de la Copa Libertadores. Al menos 15 personas, seguidores del Sporting, resultaron heridas cuando fueron sorprendidos por el ataque frenético de, presuntamente, barristas radicales del Sport Boys que estuvieron al acecho en los exteriores.
El Sporting Cristal, que no ha podido ejercer su localía en el Estadio Nacional por la Libertadores debido al mal estado en el que se encuentra el campo de juego luego de algunos conciertos realizados al final del mes pasado, jugaría en el Estadio Alejandro Villanueva, casa de Alianza Lima, su archirrival, donde actuaría como local ante Carabobo en la fase 3 del torneo el martes 03-03. “Una plaza considerada de alto riesgo, y el historial entre las hinchadas de Sporting Cristal y Alianza Lima es de abierta rivalidad a nivel nacional, lo que obligará a extremar las medidas de seguridad”, reseñó el portal bolavip.com.
Así las cosas, hemos visto desarrollarse la violencia en el fútbol en tres ámbitos diferentes durante estos últimos días: en la cancha, las gradas y en los alrededores del estadio. Pareciese, entonces, que el deporte rey nació signado por ella, la violencia, afianzándose en la leyenda que narra “que la primera pelota utilizada en Inglaterra, país al que se atribuye la paternidad del moderno fútbol, fue la cabeza de un soldado romano muerto en batalla del año 55 antes de Cristo, en la que los bretones expulsaron a las huestes de Julio César”, como refirió Fernando Carrión Mena en su artículo Fútbol y violencia: las razones de una sin razón, Archipiélago, 2012, p. 40.
“Queda decir que en el campo de la violencia del fútbol no se ha podido disponer de un estudio serio que registre los hechos, analice las implicaciones y trate de interpretar las manifestaciones violentas, porque además están envueltas en contextos regionalistas, homofóbicos, racistas y xenofóbicos. Hay un tipo de interpretación que ve la violencia del fútbol como un reflejo de la violencia de la sociedad y otro aún más sencillo: son casos aislados, no estructurales, que son originados por antisociales, generalmente infiltrados”, indica Carrión Mena en una de sus conclusiones.
No obstante, pensamos que la territorialización, como proceso de apropiación y semantización del espacio, pudiera jugar un papel vital en lo que es la violencia en el fútbol al dotar de significado, sentido o valor simbólico a signos, objetos, y/o espacios que algunos individuos usan para encubrir su conducta delictual mimetizándose con los intereses de la institución deportiva para defender sus colores, camiseta y estadio… Tal cual como operaron los tristemente célebres “círculos bolivarianos”, primero, y los aún más tristemente célebres “colectivos”, después, que camuflados con el ideal bolivariano, hasta presuntos crímenes de lesa humanidad cometieron… En el fútbol, entonces, la violencia hace de las suyas cuando el atavismo es el jugador número 12…
Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez
28-02-2026




