El Big Ben Deportivo: “El mismo musiú con diferente cachimbo”…  

Por Andrés E. Mora M…

El fascinante mundo del deporte nunca deja de sorprendernos… tampoco, los malabares del oficialismo para anunciar incrementos de ingresos sin aumentar el salario mínimo. Veamos

El pasado domingo, 26/04, el keniata Sabastian Sawe, el etíope Yomif Kejelcha, quien debutaba en la distancia, y el ugandés Jacob Kiplimo hicieron historia en la Maratón de Londres al batir los tres el récord mundial establecido por Kelvin Kiptum en la Maratón de Chicago de 2023 con un tiempo de 2:00:35.

No obstante, lo más impresionante de la espectacular e inolvidable carrera fue el hecho de que Sawe y Kejelcha se convirtieran en los primeros corredores en completar una maratón oficial por debajo de las dos horas, con un tiempo de 1:59:30 y 1:59:41, respectivamente. Kiplimo finalizó tercero con 2:00:28.    

“Estoy en shock todavía. Nada relacionado con el deporte me había dejado así. Vi el maratón en directo y después grabado. Me sigue alucinando lo que hicieron ayer tanto Sawe, sobre todo, como Kejelcha y Kiplimo. Ha sido una manera de destrozar la barrera de las dos horas brutal», le comento Tariku Novales, plusmarquista español de la distancia, al portal marca.com el día siguiente de la ohora legendaria e icónica carrera. 

Ya en noviembre de 2023, Jessi Carveth, editora sénior de la web marathonhandbook.com, en un artículo de su autoría intitulado “¿Podemos calcular los límites del rendimiento humano? Determinando cuándo podríamos ver una maratón en menos de dos horas. Podría suceder antes de lo que piensas…”, se refirió a un estudio publicado en la revista Journal of Medicine and Science of Sports and Exercise que utiliza datos de tendencias anteriores para estimar cuándo y con qué probabilidad podríamos ver a alguien correr una maratón en menos de dos horas.

El estudio realizado por Simon Angus, profesor asociado de la Universidad de Monash, compara la evolución del récord mundial de maratón con el seguimiento de los avances tecnológicos. “Angus utilizó sus conocimientos en análisis estadístico y económico para modelar la evolución histórica de los maratones más rápidos y ajustarla a una fórmula matemática que permitiera vislumbrar lo que depara el futuro de las carreras de maratón”, escribe Carveth. 

“Angus no solo puso en perspectiva la probabilidad de que veamos una maratón por debajo de las dos horas en los próximos años, sino que también fue más allá, calculando el mejor tiempo que un ser humano podría lograr en esta distancia. En esencia, Angus calculó el límite del rendimiento humano. Sus cálculos revelaron que la curva se estabiliza alrededor de 1:55:40. Este estudio demostró que, en el mundo del maratón, ya no es una cuestión de si ocurrirá, sino de cuándo. Además, una vez que alguien rompa esa barrera, su análisis sugiere que aún faltan más de cuatro minutos para alcanzar el límite del rendimiento humano”, concluye la autora.   

“Hoy hice historia en Londres. He demostrado a la próxima generación que nada es imposible. Todo es posible. Solo es cuestión de tiempo”, dijo Sawe después de cruzar la meta y en absoluto le falta razón. Con los avances tecnológicos actuales (especialmente las zapatos de fibra de carbono o «supershoes»), la optimización de la nutrición y el entrenamiento basado en datos, cada vez más corredores de élite vencerán lo que por décadas fue la elusiva barrera de las dos horas… y con más avances tecnológicos y perfeccionamiento del entrenamiento tenderán al límite de rendimiento humano propuesto por Angus.

Así pues, mientras en el mundo del maratón sus habitantes se esmeran en mejorar los tiempos a la línea de llegada, el salario mínimo en Venezuela no llega a la meta – artículo 91 de la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela – desde hace 18 años, aproximadamente. Siendo la semilla de tamaña calamidad aquel millardito solicitado al BCV en 2004 y que el ente emisor soltó… 

“El boom petrolero pospuso lo inevitable, pero ya se había inaugurado lo que más tarde usarían, el financiamiento monetario del déficit fiscal. Ese senderito que llevó a la hiperinflación a buena parte de los países de la región en los años ochenta”, escribió el sociólogo Luis Pedro España en su artículo “Del millardito a la hiperinflación” publicado en el portal elestimulo.com en 2016.  

Es así como, a partir de 2008, el salario mínimo no cubriría la cesta básica, por lo que el oficialismo de entonces, que básicamente es el mismo que el de ahora, comenzó a hacer varios aumentos de salario mínimo al año – suerte de relevo de maratonistas que llegó a tener hasta 6 “participantes” para “cubrir la distancia” en 2017 – fracasando año tras año.    

Posteriormente, llegaría – y lamentablemente para quedarse – la bonificación del salario en Venezuela, entendida como la sustitución del aumento del salario mínimo por bonos sin incidencia prestacional, que se intensificó significativamente a partir de marzo de 2022, precisamente en el período en que la actual presidente (E) estaba a cargo del Ministerio de Economía, Finanzas y Comercio Exterior de Venezuela, posición que ocupó entre el 08/09/2020 y 27/08/2024. Desde entonces, el salario mínimo fue congelado en 130 bolívares – lo que evidencia un absoluto desinterés para que llegara a la “meta” – mientras el ingreso mensual se completa con el bono de alimentación y el «bono contra la guerra económica».

Así las cosas, todo hace presumir que el congelado salario mínimo en Venezuela seguirá su inexorable tendencia asintótica a cero, luego del anuncio de incrementar a 240 dólares mensuales el denominado “ingreso mínimo integral”, y a 70 dólares las pensiones, hecho por la presidente encargada la noche del jueves, 30/04…. De tal manera que “el responsable” – aunque su origen no lo sea, al omitirse algunos artículos constitucionales y la LOTTT – terminó siendo “el mismo musiú con diferente cachimbo”…

 

Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo 

aemora@gmail.com, @amoramarquez

02-05-2026

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