Andrés Mora Márquez

Por Andrés E. Mora M…

“Para Lionel Messi la recién finalizada Copa América se convirtió en el primer torneo de selecciones, de los últimos cuatro en los que participó – Copa América 2015, Copa América Centenario y Campeonato Mundial 2018, son los otros tres – en el que no renunció a la «albiceleste» una vez concluida la competición. Ese fue uno de los tres aspectos rescatables que dejó esta copa para Argentina. Los otros dos tienen que ver con la proposición de un 4-3-3, con Lio y dos puntas, como esquema de juego, el cual le dio un mejor funcionamiento al seleccionado, y, el tercero, la propuesta de renovación que de sus filas inició Lionel Scaloni, el novel DT de la absoluta”, considera Ingenuo Sinduda, dilecto amigo de esta columna y profesor jubilado de la ULA, en la sobremesa del almuerzo de este sábado 13 de julio que junto a Incredulina, su esposa, comparten con Incrédulo, el único hijo de la pareja, Esperanza, la nuera, y la pequeña nieta, Brasilia.

“No obstante, «La Pulga», el mejor jugador del mundo para la mayoría de los seguidores de este deporte, incluidos nosotros, aunque no renunció al equipo nacional en esta oportunidad, todo parece indicar que lo «renunciarán» por algunas fechas más que las dos que acarrea el haber visto una «roja» directa, tarjeta, por demás, absolutamente injustificada, debido a sus declaraciones «maradonianas» – «No podemos ser parte de esta corrupción» – expresadas minutos después que su equipo venciera 2-1 a Chile para hacerse del tercer peldaño del podio que – en buena lid y sin contar con Neymar, su gran figura – tuvo a la «canarinha» por novena ocasión en lo más alto”, señala el heredero, padre de la pequeña de 12 años que dice ser la fan número 1 de Leo.              

“Si algo nos dejó la 46ta edición de la Copa América fue, ciertamente, una enorme cantidad de desaciertos arbitrales. Según estadísticas del Diario Olé, el VAR se aplicó en 26 oportunidades, modificándose en 22 de ellas el fallo inicial, a lo largo del torneo que constó de 26 encuentros. Por su parte, en Rusia 2018, para los 64 desafíos disputados, solo se aplicó en 20 ocasiones, siendo la decisión cambiada 16 veces. De tal manera que en Brasil 2019 hubo un promedio de un chequeo por partido, mientras que en el mundial del año pasado el promedio fue de un chequeo cada tres partidos y 18 minutos ¡Una diferencia abismal!”, indica la siempre acuciosa Incredulina. “Para mí, a la luz de la comparación que acabamos de ver, la teoría conspirativa esgrimida por Messi – «Lamentablemente creo que (la Copa América) está armada para Brasil» – no tiene ninguna cabida. De lo que se trata aquí es del bajo nivel del arbitraje. Quedó en evidencia que, por este lado del mundo, la preparación arbitral y su adecuación a la novedosa herramienta tecnológica, que incluye el conocimiento necesario para la aplicación adecuada del protocolo que este sistema exige, se encuentran muy por debajo de, por ejemplo, los altos estándares alcanzados en Europa”, añade la consorte de Ingenuo.     

“¿Se imaginan que hubiese ocurrido de no haber existido el VAR?”, pregunta Esperanaza. “¿Habría clasificado la «Vinotinto» a cuartos de final? Nadie puede saberlo. Lo cierto del caso es que, muy probablemente, hubiéramos perdido con Perú y con Brasil”, acota la nuera de Ingenuo e Incredulina, recordando, sin decirlo, el par de goles por partido, que gracias a la atinada intervención del VAR, no le validaron a ninguna de las dos selecciones que disputaron la final cuando enfrentaron a los nuestros.

“Así como el VAR fue el silente MVP en Rusia 2018, y en la última edición de la UEFA Champions League, gracias a su capacidad de facilitar – cada vez que en situaciones confusas le fue requerido – evidencia irrebatible y categórica para impartir justicia, el informe Bachelet, como se le conoce al publicado el 4 de julio por la Alta Comisionada de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, por su objetividad e imparcialidad, debe ser el faro que ilumine el camino de la oficina de la Fiscal de la Corte Penal Internacional – Fatou Bensouda – una vez lo incorpore como «elemento probatorio», como se espera, en la revisión preliminar que su oficina realiza del expediente sobre Venezuela”, considera el catedrático.

“Lo cierto del caso es que cada una de las 18 páginas del resumen hecho público la semana pasada contiene una amplia variedad de ángulos que permite, de manera cabal y certera, construir una imagen N-dimensional de la situación de los derechos humanos en Venezuela. Es así como ese informe, suerte de VAR con resolución superior a ultra alta definición, permite observar el más mínimo detalle de la realidad de los DD. HH. en el país”, explica el  profesor. “De tal manera que el «VAR-chelet», como bien pudiéramos denominarlo, reveló al mundo el uso de los Clap para ejercer control social, las ejecuciones extrajudiciales por parte de las FAES, la política de persecución y discriminación por razones políticas, el uso de la tortura y los tratos crueles contra los detenidos, así como las violaciones y atropellos a los derechos de los niños, las mujeres, los ancianos y los reclusos, entre otros”, dice de manera contundente Ingenuo.

“El «VAR-chelet» tiene a los oficialistas hablando más  pistoladas que de costumbre – «Bachelet presentó ese informe en la oficina de Elliot Abrams y lo firmó» – y para hoy convocaron a otra languidecida movilización. El «VAR-chelet» los tiene locos”, concluye Incredulina.    

(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo      

      aemora@gmail.com, @amoramarquez