El Big Ben Deportivo: En socialismo, ¡todos los días son de “inocentadas”!        

Por Andrés E. Mora M…

Hoy es 28 de diciembre, “Día de los Inocentes”, fecha en la que es costumbre realizar chanzas de toda índole y de cualquier calibre. Sin embargo, el venezolano, desde hace años, dejó de disfrutar de una que había calado profundamente en la población: la «inocentada» que la prensa escrita publicaba – con grotescos titulares como carnada – con la intención de hacer «caer por inocente» al lector desprevenido. Esta tradición tan extendida en España e Hispanoamérica, en Venezuela, como tantísimas otras, prácticamente desapareció. La razón para ello, una de peso: la «hegemonía comunicacional».

Lo que fue la quimera del fallecido mentor del tiránico usurpador – con cuya fecha de defunción hicieron «caer por inocentes» a propios y extraños, según sostienen muchos – ha ido ganando espacio a medida que el totalitarismo progresa. “Diez de los 24 estados ya no tienen periódicos y de unos 110 medios impresos que había hace 15 años quedan apenas 30”, reseñó el portal web de la Deutsche Welle el 13-05-2019. El informe de la ONG «Un Mundo Sin Mordaza», es igual de elocuente: “11 emisoras de radio cerradas, 9 canales sacados de la parrilla de suscripción, 55 periodistas detenidos y 800 bloqueos a portales web se produjeron en el país durante el primer semestre de 2019”. Y para recordarnos que la agresión continúa, fuimos todos testigos, hace apenas un puñado de días, del allanamiento y cierre de la Agencia de Noticias Venepress y Telecaribe. De tal manera que, con la libertad de expresión en estado comatoso, la aplastante «hegemonía comunicacional» hace ver como veraces noticias que no lo son y como legales las decisiones sesgadas provenientes de los poderes secuestrados por el ejecutivo usurpado, que de legítimas no tienen nada. Esas son sus «inocentadas» pues, ya que con la manipulación mediática engañan, embaucan y, generalmente, se burlan de la población.            

¿Las «inocentadas» preferidas del régimen usurpador? Los montajes de «Jorgito» en contra de los diputados de la oposición democrática y de cuanto ciudadano alce su voz de protesta. Con el arsenal de teorías conspirativas del «ministro de desinformación, mentiras y videos» que, siendo una suerte de antibiótico de amplio espectro – abarca desde «ataques electromagnéticos», hasta intentos de magnicidios, pasando por cualquier cosa que a su mente perversa se le ocurra – son 33 los parlamentarios presos o en el exilio. Juan Requesens tiene más de 500 días en «El Helicoide» al serle endilgado, sin prueba alguna, la autoría de la «inocentada» del «dron» aquel. A Roberto Marrero le sembraron armas que, además de odio, es lo que siembra el régimen usurpador. Ahora vincularon, por la proximidad de la elección de la Junta Directiva de la AN, a los diputados Yanet Fermín, Ismael León, Fernando Orozco, José Manuel Olivares, Gaby Arellano y Gilber Caro – detenido junto a su asistente, el periodista Víctor Ugas, el 20-12-2019 en Caracas – con el capítulo más reciente de esta saga que, al infame «George Lucas criollo», le ha dado por llamar «Navidad Sangrienta». El calamitoso saldo de estas «inocentadas» para Navidad fue de 388 presos políticos confinados a las mazmorras de la dictadura, según el Foro Penal. No obstante, se cuentan por miles aquellos que fueron detenidos, torturados y posteriormente liberados bajo régimen de presentación.      

Otro de «inocentadas» a granel es el ilegítimo TSJ, el adefesio nacido «entre gallos y media noche» por obra y gracia de otra «inocentada», la del para entonces presidente de la AN, Diosdado Cabello, aquel 23-12-2015. Su «inocentada» más reciente es la decisión «exprés» que declaró nulas las reformas del Reglamento de Interior y Debate de la AN ante la solicitud introducida por los diputados «opositores» Leandro José Domínguez Báez, Jesús Gabriel Peña Navas y José Gregorio Noriega Figueroa. Trío este que nos hizo recordar las actuaciones del ahora diputado a la ANC Ricardo Sánchez, cuando por un Nuevo Tiempo se desempeñó en la AN como diputado suplente de María Corina Machado. Hasta ese momento había hecho «caer por inocente» a la enorme mayoría de venezolanos que ansiamos vivir en libertad.

El de las «inocentadas» recurrentes es el usurpador. De hecho, el susodicho ha convertido en una tradición navideña – tan arraigada como la de las hallacas en Venezuela o el discurso de la Reina en Inglaterra  – el «cuentico» de la liberación de presos políticos y la manida frase: “El año que viene será el de la recuperación económica”. La primera «inocentada» es una prueba típica de su maldad y solo busca crear falsas expectativas a los esperanzados familiares. Con la segunda, remachada desde el 2013, de caer algún distraído no será por inocente, sino por «pendejo». Otra de sus «inocentadas» repetidas ha sido el anuncio de recursos financieros para las pistas de atletismo del Brígido Iriarte y «Pachencho» Romero. Desde el 31-07-2015 anda con eso. Han pasado dos ciclos olímpicos y la «Generación de oro» del atletismo no ha tenido donde entrenar en el país.       

Pero el de las «inocentadas» fundacionales fue «el padre de la criatura». El nacido en Sabaneta, como candidato, hizo «caer por inocente» a la mayoría de los venezolanos con aquello de combatir la corrupción. Para luego, como presidente, dedicarse a abonar el terreno para que el criminal flagelo floreciera ¡Y de qué manera! Asimismo, con la supuesta «Soberanía alimentaria» hizo «caer por inocente» hasta a la FAO que reconoció en 2012 y 2015 “los avances que gracias a la Revolución Bolivariana, han permitido erradicar el hambre en el país”. ¡Año y medio después Venezuela se encontraba sumida en la devastadora Emergencia Humanitaria Compleja que, a la fecha, continua cobrando vidas por la hambruna existente! En fin, la lista de engaños tiende a infinito porque en socialismo, ¡todos los días son de “inocentadas”!.          

  Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo       

      aemora@gmail.com, @amoramarquez