El Big Ben Deportivo: Gobierno de las “7 líneas”… Y de los ponches pa’l pueblo

Por: Andrés E. Mora M…

“Les invito a poner en el corazón de nuestra oración a nuestra Venezuela herida, maltratada, traicionada y saqueada hasta más no poder, y para que cesen las burbujas de la falsedad económica que pretenden ocultar al mundo la precaria situación en la que están inmersos la mayor parte de nuestros hermanos venezolanos”, pidió monseñor Víctor Hugo Basabe, administrador apostólico de la Arquidiócesis de Barquisimeto, en la homilía con la que despedirían a la Divina Pastora en el pueblo de Santa Rosa el pasado sábado 14-E para iniciar la procesión a la capital larense, la número 165, que retomaría la tradicional peregrinación luego de su suspensión por dos años consecutivos como consecuencia de la pandemia de COVID-19.

Las palabras de la autoridad eclesiástica – avaladas por un demoledor informe de la ONU, publicado hace tres días, que concluye: “Cerca de 6,5 millones de venezolanos padecen de hambre crónica” – no tardarían en «alborotar los demonios» en el partido oficialista – ¡Hediondo a azufre desde siempre! –, con el conductor del bodrio televisivo “Con el Mazo Dando” asumiendo la vocería roja-rojita, rol de «tira piedra» al que ha quedado relegado por su notoria pérdida de influencia en el régimen ante el ascenso de los «hermanitos siniestros».

“Cuando la gente va a misa, va a escuchar el encuentro con la palabra del señor, no va a escuchar a Basabe que venga a hablar de temas políticos o politiqueros (…) La Conferencia Episcopal debería lanzar su propio candidato y medirse en las primarias”, expresaría a comienzos de esta semana durante una rueda de prensa en la sede de su partido – dugout del régimen al que se encuentra confinado «calentando banca» desde hace tiempo – el primer vicepresidente del PSUV.

De cualquier manera, somos de los que creen que las declaraciones dadas desde la «cueva roja-rita», por quien alguna vez se creyó un «prospectazo» para encabezar el régimen, pero que en la disputa actual se ubica «detrás de la ambulancia», fue con la intención de «invisibilizar» las manifestaciones multitudinarias convocadas por el magisterio el lunes 16-E. De hecho, para la hegemonía comunicacional, con VTV como «punta de lanza», estas no existieron.

No obstante, el régimen – a sabiendas de lo contraproducente que le resultaría «montar en la lomita» a los desprestigiados cuerpos de seguridad del Estado para que «lanzasen» su «amplio repertorio» de «gas del bueno», con el peligro, siempre latente, de que recurriesen a las letales descarga de perdigones a «quemarropa», o hasta a sus armas de fuego, como suele ocurrir – optaría por «enviar al montículo» a los «colectivos» para que lanzaran sus amenazas a más de «cien millas por hora», suerte de «rectas a las costillas», para intimidar a los maestros.

Sin embargo, tal y como le sucedería al bullpen de los Tigres ante Magallanes la noche del martes 17-E en Valencia – que desperdició una ventaja de 10-3 en el octavo inning permitiendo 6 carreras y dejando la «mesa servida» para que en el noveno ocurriese la remontada «navegante» que «dejaría en el terreno» al equipo felino con pizarra de 11×10 – las amenazas proferidas por los grupos paramilitares «no tuvieron nada en la bola» tampoco.

La inefectividad de tales «envíos» fue explicada por la profesora Elsa Castillo, la aguerrida docente jubilada y dirigente de la Federación Venezolana de Maestros que ha sido perseguida y amenazada por el régimen: “Sus amenazas no nos amedrentan; hace rato que el miedo se cambió de acera, el miedo ya no se encuentra en esta acera de lucha, se encuentra en la acera de los opresores, en la acera de los que violan la Ley”.

Así las cosas, y de acuerdo al registro de la profesora Gricelda Sánchez, 51 marchas pacíficas de maestros, nutridas por trabajadores de muchos otros sectores, que también reclamaban sueldos dignos, tomaron calles y avenidas a lo largo y ancho del territorio nacional ese día.

Y las protestas no cesan. En el estado Mérida, por ejemplo, docentes del páramo salieron el martes a protestar otra vez. El miércoles fueron los de Santa Cruz de Mora. Ese mismo día, con el paso de La Vuelta al Táchira por Mérida, miembros de la comunidad de la UPT Kleber Ramírez, en Ejido, hicieron lo propio. El jueves, el gremio docente salió a protestar en cada una de las 23 plazas Bolívar de la entidad merideña. En fin, para el lunes 23-E esta convocada una protesta nacional.

Entretanto, el usurpador – quien ha insistido en que dinero ¡no hay!, aunque el economista José Guerra lo desmiente con números en la mano, pero que además «dejaría con los crespos hecho» a Delcy Eloina, quien dijo el 14-E que en “pocas horas” él “se pronunciará en materia salarial” – salió con una de las suyas el 16-E vía Twitter: “¡Muy Pronto! Iniciaremos con mucha fuerza una nueva e innovadora etapa del Gobierno de las «7 Líneas», en la calle con el pueblo en las regiones (…) Siete líneas para optimizar el esfuerzo en todos los sentidos”.

Pero con esas “7 líneas” – en marcha desde el 2018, pero que ni siquiera «machuconcitos al pitcher» han sido – ¡NO SE COME! Así lo determinó el informe de la ONU mencionado arriba.  “En Sudamérica, Venezuela tuvo la mayor prevalencia de subalimentación (22,9%), que en números absolutos equivale a 6,5 millones de personas”, señalaría el referido trabajo intitulado “Panorama regional de la seguridad alimentaria y nutricional de América Latina 2022″, que utilizó estimaciones de la media de los años 2020 y 2021.

“La investigación también revela que el 4,1% de los niños menores de 5 años en Venezuela sufre desnutrición aguda, «una condición que pone en peligro la vida» de los infantes y que es «causada por una ingesta insuficiente de energía y nutrientes, una mala absorción de energía y nutrientes o una enfermedad frecuente o prolongada»”, reseñaría infobae.com.

… Gobierno de las «7 líneas»… Y de los «ponches» pa’l pueblo

 

      Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo            

      aemora@gmail.com, @amoramarquez

      21-01-2023