Por Andrés E. Mora M…
La Copa Mundial de la FIFA 2026 será recordada como una de las más polémicas, si no la más, de los últimos tiempos… pero no precisamente por decisiones controvertidas dentro del terreno de juego que – aunque exista el VAR, invaluable herramienta para corregir yerros arbitrales – siempre las habrá debido a la subjetividad que acompaña la interpretación del reglamento en algunas jugadas, sino por algunos desafueros cometidos fuera de él…
No hablaremos de la resolución de la FIFA de implantar las “pausas de hidratación” en todos los escenarios, aunque estuviesen climatizados – para muchos, pretexto perfecto para introducir las pautas publicitarias propias de los deportes estadounidenses -, ni de la implementación de los “precios dinámicos” que rigen la venta y reventa de las entradas para los juegos, la razón de sus costos estratosféricos… Hablaremos de otro aspecto…
Nunca antes el presidente democráticamente elegido de un país anfitrión – cuya actuación durante el torneo suele pasar desapercibida, tal y como sucede con la de los árbitros principales tras una exitosa faena con el silbato, ejemplo de ello es el sobresaliente desempeño de Jesús Valenzuela, el criollo oriundo de Acarigua, en los dos encuentros dirigidos hasta ahora en el Mundial – fue protagonista en el evento organizado por su nación, como el actual huésped de la Casa Blanca en esta justa mundialista… Ególatra mediático que no pierde la oportunidad de ser noticia… al apenas atisbar un resquicio, por pequeño que sea, por allí se cuela…
“Solicité formalmente una revisión a la FIFA tras conversar con Infantino porque me pareció muy injusta la expulsión. Fue por una jugada en la que chocan dos jugadores que van a máxima velocidad”, soltó Donald Trump – “sin tener velas en ese entierro” y a sabiendas de que iba a “arder Troya” al confesar su intromisión – desde la residencia presidencial el pasado lunes antes del encuentro de dieciseisavos de final de Estados Unidos ante Bélgica, refiriéndose a la decisión de la FIFA de anular la suspensión automática de un partido que por reglamento le correspondía a Folarin Balogun, artillero de la selección de las barras y las estrellas, luego de recibir tarjeta roja directa en el juego previo y que fue informado a través de un comunicado el día anterior…
“En aplicación del Artículo 27 FDC (Código Disciplinario de la FIFA), la implementación de la suspensión automática de partidos para el jugador estadounidense Folarin Balogun queda suspendida por un período de prueba de un (1) año”, decía el comunicado del máximo ente del fútbol mundial y que la UEFA calificó de “sin precedentes, incomprensible e injustificable”.
Gianni Infantino – en un intento por “bajarle el volumen» a la controversia – reconoció haber recibido una llamada de Trump, pero atribuyó la suspensión de la roja del delantero estrella de EE.UU. a una decisión de un órgano independiente de la institución que él dirige.
“Los órganos judiciales de la FIFA son independientes. Actúan con autonomía, aplican el Código Disciplinario de la FIFA y resuelven los casos basándose en la normativa aplicable y en los hechos concretos que se les presentan. Su independencia es fundamental para la credibilidad y la integridad del fútbol, y debe respetarse en todo momento”, indicó Infantino.
La injerencia de Trump nos hizo retroceder en el tiempo al Mundial España 82, ubicándonos en el encuentro Francia vs Kuwait – ganado 4-1 por los capitaneados por Michel Platini – duelo correspondiente a la segunda fecha del grupo 4 de la primera fase, jugado en el estadio José Zorrilla de Valladolid … y en el que ocurrió un hecho insólito. Después de que el cuarto gol fuera validado – los kuwaitíes lo protestaron al insistir en que habían oído el silbato del árbitro que señalaba un fuera de juego – el jeque Fahad al-Ahmed al-Jaber al-Sabah, hermano menor del emir y presidente de la Federación de Fútbol de Kuwait, entró a la cancha, amenazó con retirar al equipo del Mundial y obligó al árbitro, el soviético Miroslav Stupar, a anular la anotación, decisión que le costó la licencia de árbitro al colegiado.
Sin embargo, al volver a los tiempos actuales, ubicarnos en los últimos acontecimientos ocurridos en el país y verlos bajo la óptica del tutelaje estadounidense sobre nuestra nación, encontramos a Trump respaldando el “muy buen trabajo” del gobierno interino tras los devastadores terremotos, en una postura similar a la que tomó en el caso de Balogun, tratando de invalidar la “tarjeta roja” que la mayoría de los afectados por los sismos, rescatistas y periodistas le sacaron al interinato por la tardanza en atender la emergencia… De la “tarjeta roja” que, ya hace rato, la Constitución le sacó al gobierno interino por la finalización de su gestión, transcurridos los 180 días previstos, el mandatario norteamericano ha hecho mutis…
Al respecto, la ONG Alerta Venezuela fijó posición en un extenso documento publicado en su portal (alertavenezuela.org) el 03/07/2026 y que concluye como sigue:
“El debate sobre Venezuela en espacios internacionales corre riesgo de descender en la agenda, si Trump logra posicionar su narrativa del país donde la gente es feliz, baila, ve petróleo burbujeando bajo sus pies y tiene una mandataria que está haciendo un gran trabajo. Cuando se cumplen seis meses de la intervención armada de EE.UU. y se vence –al menos en teoría—el plazo constitucional del interinato, el riesgo de normalización de la situación de Venezuela sigue vigente. El plan de tres fases de Rubio, que coloca las elecciones como última meta, podría ralentizarse como consecuencia de la reciente catástrofe natural, sepultando bajo los escombros de una agenda política poco transparente las aspiraciones de recuperación de la democracia.
La comunidad internacional debe estar atenta a los indicadores tanto sociales y económicos como político-institucionales que contrastan con la narrativa de Trump y asegurar que no se pierda el norte en esta larga deriva autoritaria con tutelaje extranjero, para seguir apuntando hacia una verdadera transición a la democracia.”
… Tiempos mejores llegarán…
Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez
11-07-2026
Comunicación Continua no se hace responsable por las opiniones y conceptos emitidos por el articulista”



