Por Andrés E. Mora M…
Mañana, 10/04, segundo domingo del mes de mayo, es el “Día de la Madre”, de tal manera que le dedicaremos estas líneas a todas las progenitoras del planeta, en especial a las nacidas en este hermoso país, y, en particular, a las madres de nuestros deportistas, a nuestras deportistas que son madres y a las madres venezolanas que han sido víctimas de la deshumanización del Estado… Comencemos…
Las madres venezolanas juegan un papel fundamental y multifacético en el éxito de los atletas, actuando como el pilar emocional, logístico y educativo detrás de cada medalla o triunfo. Su labor trasciende el apoyo familiar, convirtiéndose en entrenadoras de vida, animadoras, y a menudo, sostén económico para que sus hijos – la forma plural para referirse al conjunto de descendientes (niños y niñas) – puedan desarrollar sus modalidades deportivas. Las madres venezolanas, asimismo, inculcan disciplina, respeto, humildad y constancia, valores fundamentales para el éxito deportivo.
El párrafo anterior lo dibujó de manera magistral la periodista Shirley Varnagy en el introito a la entrevista que le hiciera a la señora Keila Escobar, la orgullosa madre de Maikel García, el día después de que Venezuela se titulara campeón de la cuarta edición del Clásico Mundial de Béisbol y de que su hijo se alzara con el MVP del torneo:
“Hay algo que no siempre se ve. Hay madrugadas sin descanso. Hay viajes largos. Hay canchas de tierra, guantes prestados. Hay derrotas en silencio. Hay una fe que siempre estuvo ahí y casi siempre hay una madre detrás. Una madre que fue la primera en creer. La que llevó. La que esperó. La que sostuvo cuando el talento no era suficiente. Cuando hacía falta carácter, allí estaba. La que convirtió ese sueño en rutina y luego la rutina en disciplina.
Estos jugadores de la selección que ganaron el Clásico, no llegaron sólos. Llegaron de la mano de alguien que no los soltó, incluso cuando el camino se puso cuesta arriba. Hoy celebramos no solamente el campeonato. Celebramos esas historias invisibles de mano de personas como las madres que los empujaron, que estuvieron con ellos. Porque detrás de cada pelotero hay una historia y detrás de muchas de ellas sus madres… Hay una madre, además, que nunca dejó de creer”.
Ahora bien, así como exaltamos el papel de las madres de deportistas, en las próximas líneas enaltecemos a las deportistas que son madres. Es importante señalar que, por mucho tiempo, las deportistas de alto rendimiento consideraron la maternidad como un problema para su carrera deportiva, posiblemente inducidas – es una suposición nuestra – por la posición de sus sponsors ante esa eventualidad.
De hecho, en 2019, Nike fue denunciada públicamente por la atleta estadounidense Allyson Felix – quien para entonces tenía 6 medallas de oro olímpicas en su palmarés – por recortar su contrato en un 70% tras quedar embarazada en 2018 – “ser madre la haría más lenta”, fue el argumento de la empresa patrocinadora – que, inclusive, le advirtió que si su rendimiento bajaba durante el embarazo o después del parto podría rescindir el contrato. Tras la polémica, Nike anunció cambios en sus políticas para garantizar el pago a las atletas durante la maternidad. Pero, para Allyson Felix ya no había vuelta atrás. En Tokio 2020 se adjudicó su séptima presea dorada olímpica corriendo calzando zapatos Saysh, su propia marca.
Aquellos prejuicios de Nike, y quien sabe de cuantos otros patrocinadores, sobre la maternidad evidencian lo espinoso que pudo haber sido el camino transitado por muchas deportistas ante la disyuntiva de ser o no ser madre. Prejuicios que se estrellan con los avances de un estudio reciente (Hewitt, Chloe (2025) “Postpartum to personal best: Exploring return to elite sport and performance after childbirth” https://hdl.handle.net/20.500.14721/30715) en el que se reporta que varias atletas de élite han demostrado que pueden entrenar de forma segura durante el embarazo y regresar con éxito al deporte como madre. Otros resultados – basados en encuestas en línea para explorar las experiencias del embarazo y el regreso al deporte después del parto en atletas de élite canadienses que son madres – revelaron que la mayoría de las atletas pudieron regresar al deporte competitivo luego del parto y muchas experimentaron una mejora en su rendimiento deportivo.
Algunas atletas de élite venezolanas que son madres corroboran los hallazgos de Hewitt. Lisbeli Vera, la laureada paraatleta merideña, se llevó la medalla de oro en los 200 metros de la categoría T47 en los Juegos Parapanamericanos Santiago 2023 cuando Aranxa, su hija, tenía un año y 24 días. Por su parte, la caraqueña, actualmente residenciada en Miami, Nadine Zyman – madre de dos niños y que había participado en 10 medios Ironman, logrando podio en cinco de ellos – clasificó para formar parte del selecto grupo que compitió en el Ironman World Championship Kona – Hawaii 2025, una de las competencias más exigentes del mundo y que consiste en cubrir 3.800 m a nado, 180 Km en bicicleta y correr 42,195 km. Entretanto, Joselyn Brea – nuestra flamante bicampeona panamericana y embarazada de siete meses – corrió el 10K Caracas Rock en 40:31 (4:03/km) el pasado 05-10-2025.
Madre significa todo en una palabra. Es sinónimo de humanidad, vida, amor incondicional, fuerza y protección… Lamentablemente, una enorme cantidad de madres venezolanas han sido víctimas de la deshumanización del Estado… Un ejemplo desgarrador de esta deshumanización es el caso de Carmen Teresa Navas, una madre de 82 años que buscó a su hijo, Víctor Hugo Quero Navas, durante 16 meses tras su detención el 1 de enero de 2025… Habiendo fallecido el 24-07-2025 en el Hospital Militar Carlos Arvelo… “El Estado sabía que estaba muerto, lo habían enterrado sin avisarle”, publicó Provea en IG… “Víctor Hugo Quero Navas es el preso político número 27 que muere bajo custodia del Estado venezolano desde 2014”, añadió la ONG … Para el Estado venezolano la palabra madre nada significa…
Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez
09-05-2026
“Comunicación Continua no se hace responsable por las opiniones y conceptos emitidos por el articulista”



