
Por: Andrés E. Mora M…
“Hay innumerables ejemplos de deportistas que – tras lograr fama y millones – terminaron en la pobreza. Hay casos de otros, inclusive menos afortunados, que hasta a la indigencia fueron a parar cuando lo perdieron todo. ¿Las razones? Adicciones, malas decisiones financieras, inversiones equivocadas o estafas. Así pues que – ya sea por una de estas razones o por la combinación de varias de ellas – la historia del deporte se encuentra llena de tan lamentables situaciones”, le dice Ingenuo Sinduda a su buen amigo Pablo Pinzón Montoya, su colega cucuteño conocido como ʻel ppmʼ, quien se encuentra de visita en Venezuela para soplar las velas de la torta puesta por el gobierno con el arbitrario e injustificable cierre de la frontera colombo–venezolana que cumplió seis meses el pasado 20 de febrero.
“Eso es muy cierto Ingenuo. Vea usté que esos hechos infortunados han ocurrido en innumerables deportes. Por ejemplo Scottie Pippen, ganador de seis anillos de la NBA con los Chicago Bulls, perdió más de 120 millones de dólares a merced de inversiones fallidas que lo llevaron a la bancarrota y lo obligó a salir del retiro jugando en equipos de Finlandia para ganar algo de dinero. Pero no hay duda que los casos más dramáticos tienen que ver con aquellos relacionados con adicciones. Tal fue el caso de los futbolistas ʻGarrinchaʼ – el extraordinario puntero brasileño considerado como una de las máximas glorias del fútbol mundial – y George Best, sin discusión el mejor jugador norirlandés de la historia, quienes inclusive fallecieron por enfermedades derivadas por la adicción de ambos al alcohol”, señala el profesor colombiano.
“Venezuela no escapa de esta realidad y muchos de nuestros grandes boxeadores, víctimas de sus adicciones, retornaron a las polvorientas calles de la pobreza – a aquellas que pensaron no regresarían nunca más – después de haber transitado por la autopista de la fama y el éxito”, expresa con pesar el oriundo de Caracas. “Vicente Paul Rondón es un ejemplo emblemático de esta situación. ʻEl muchachote de Barloventoʼ – como cariñosamente se le conocía – se convirtió en el segundo campeón mundial en la historia del boxeo Venezolano cuando en el Nuevo Circo de Caracas – tal día como hoy, 27 de febrero, hace 45 años – noqueó en el sexto asalto al estadounidense Jimmy Dupree para hacerse de la Corona de los semipesados de la AMB. Reinado que defendió de manera exitosa en 5 ocasiones hasta que el 7-4-72 llegó a su fin cuando Bob Foster lo demolió en sólo 2 rounds”, recuerda Ingenuo. “Rondón como consecuencia de sus serios problemas con la bebida – y después de haber dilapidado sus ganancias por su dispendioso estilo de vida – estuvo confinado en un hospital psiquiátrico y, posteriormente, cumplió una condena en prisión al ser arrestado bajo la acusación de robar una tienda. El gladiador nacido en Río Chico – ícono del boxeo criollo – falleció el 28 de Diciembre de 1992 a la edad de 54 años en Santa Ana de Carapita (Caracas) sumergido en lo más profundo de la pobreza extrema”, señala un Sinduda apesadumbrado.
“Vea usté Ingenuo una vaina similar le pasó a nuestra gloria deportiva Antonio Cervantes ʻKid Pambeléʼ – primer campeón mundial del boxeo colombiano, exaltado al Salón de la Fama del Boxeo en 1998 y considerado el mejor welter junior de la historia – quien vivió momentos supremamente difíciles por el consumo de drogas mezcladas con alcohol que lo llevó a enfrentarse con la muerte en varias ocasiones”, interviene ʻel ppmʼ quien además de conocedor de fútbol y ferviente hincha del Cúcuta Deportivo, es una autoridad del boxeo de su país. “Ingenuo escuche que le leo las declaraciones de ʻKid Pambeléʼ al diario Líder en marzo 2013 ʻ… Me metí de lleno en la droga en 1980, estaba en Venezuela. Andaba en otra y me creía Dios. Provoqué cosas peligrosas. No me faltó nada para entrar a la cárcel y hoy lo puedo contar. Ahora vivo tranquilo, aferrado a la vida en mi casa, lo único que me quedó de todo el dineral y miles de dólares que gané, lo demás se perdió en rumbas…ʼ ¡Uich! Aún se me eriza la piel cuando las leo”, confiesa el cucuteño.
“Ahora que estamos hablando de boxeo, este envilecido régimen de 17 años es lo más parecido que he visto a Chul-Ho Kim”, le suelta de repente el de Caracas a su amigo colombiano.
“¿Cómo así? A ver Ingenuo le agradezco si puede barajarla más despacio que no entiendo nada ¿Quién es ese señor?”, pregunta ʻel ppmʼ.
“Es un púgil surcoreano que el 24-1-81 enfrentó en la Plaza Monumental de San Cristóbal a Rafael ʻPantoñoʼ Orono por la corona mundial superpluma en manos del venezolano”, contesta Sinduda.
“Eso está clarito Ingenuo, pero ¿en qué se parece ese boxeador al gobierno de su país?”, pregunta de nuevo el colombiano.
“¡En el golpe de suerte que ambos tuvieron!”, exclama Ingenuo. “Chul-Ho Kim – dominado ampliamente por Orono en 8 asaltos – conectó un gancho al hígado en el noveno que fulminó las aspiraciones del criollo de defender con éxito su corona. El boom petrolero más extenso y con los precios más elevados jamás visto fue el fortuito golpe al hígado que este régimen depredador y autoritario le dio a la democracia venezolana que recién ahora, a partir del 6D, recupera poco a poco sus signos vitales si bien permanece aún en la UCI, lugar en la que se encuentra postrada desde hace 17 años”, contesta de nuevo un optimista Sinduda.
“Esta Revolución Bolivariana devenida en Socialismo del Siglo XXI no es más que – llevado a la jerga boxística – un paquete”, opina Ingenuo.
“Vea Ingenuo, hoy me tiene jodido usté ¿a qué se refiere con lo de paquete?”, pregunta de nuevo ʻel ppmʼ aunque ahora más confundido.
“Así se les decía a los pugilistas grises y mediocres que promotores boxísticos como Rafito Cedeño o Ramiro Machado solían contratar para abultar los records de los boxeadores con mayor proyección en sus filas”, responde el profesor jubilado de la ULA.
“Lastimosamente este régimen – ʻescuadra boxísticaʼ por excelencia debido a la amplia experiencia que tiene en lanzar golpes desde 1992 y que con su pupilo ʻKid TSJʼ lo que ha hecho es cambiar de estilo – no hace otra cosa sino demostrarnos que es un enorme paquete en el cuadrilátero democrático”, asevera Sinduda. “Cada sesión en la AN, ring natural de la democracia, es una pesadilla para la bancada oficialista cuya evidente ausencia de modos democráticos, argumentos e ideas la ha convertido en presa fácil del demoledor punch institucional de una bancada opositora que se cuida, cada vez más, de los golpes lanzados a ciegas por su desarticulado contendor desacostumbrado – por sus orígenes autoritarios – a estas lides republicanas. No hay que olvidar que cuando la AN estuvo en sus manos la convirtieron en un cuartel”, apunta Sinduda.
“Desde el 5E la bancada democrática no ha hecho sino ganar round tras round y mantener contra las cuerdas a este régimen adicto al populismo y la corrupción”, agrega Sinduda. “Y así será hasta alcanzar el cambio aspirado por la gran mayoría de venezolanos”, finaliza Ingenuo lanzando un último jab, por ahora.
(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez


