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viernes, enero 16, 2026

El Big Ben Deportivo: “Quien siembra vientos recoge tempestades”

Quien siembra ........1

Por: Andrés E. Mora M….

Cuando a lo lejos apenas se oye los aun esporádicos y muy tímidos intentos de canto por parte de alguno de los pocos gallos que tercamente se niegan a ausentarse de los alrededores del vecindario – lugar en donde diariamente continúan dándole la bienvenida al astro rey cuando ni siquiera se encuentra próximo a asomarse – se escucha una somnolienta voz infantil que opaca – con una cándida interrogante – la ʻvocalizaciónʼ más reciente de una de estas aves de la subespecie doméstica de la especie Gallus gallus.

“Abuelitos, ¿Quién es ese señor que están siguiendo por el twitter?”, le pregunta a Ingenuo e Incredulina la pequeña Brasilia que desde la habitación contigua llega sigilosamente al pie de la cama de los padres de su papá atraída – muy probablemente – por la luz que emana desde la tablet que ambos manipulan.

“Mi chiquita, ese señor se llama Maickel Melamed y acaba de darle otra lección a toda Venezuela”, le contesta a su adorada nieta un emotivo y emocionado Ingenuo mientras observa atónito las imágenes de este asombroso muchacho llegando a la meta del Maratón de Boston después de 20 horas de ardua batalla contra la lluvia, el viento y las bajas temperaturas.

“Abuelito, ¿pero no es muy temprano para estar dando clases?”, pregunta de nuevo la encantadora Brasilia quien acompaña su interrogante con un largo y profundo bostezo.

“Mi pequeña, son las cuatro y diez de la mañana. Mejor regresas a tu cama y tratas de dormir nuevamente. Yo te llamo cuando sea la hora de levantarte para ir al colegio”, interviene Incredulina mientras Ingenuo se muerde los labios para no reírse. “Hablamos de Maickel más tarde, después de almuerzo. ¿Te parece?”, pregunta amablemente Ingenuo. “OK, abuelito. ¡Bendición!”, se despide por segunda ocasión esa noche la niña de 7 años. “¡Dios nos la bendiga!”, dicen al unísono los orgullosos abuelos.

“¡Gracias, abuelita! Estuvo muy rico el almuerzo”, dice Brasilia con una cara que denota su gran satisfacción y una barriguita abombada que para nada disimula lo que comió. “¡De nada, mi pequeña! Este almuerzo lo preparamos tu abuelito y yo con mucho cariño para ti”, expresa Incredulina. “¿Saben? Varios de mis compañeritos me dijeron que sus papás siguieron por twitter al mismo señor que seguían ustedes esta madrugada. ¿Quién es señor? ¿Por qué todo el mundo lo seguía hoy?”, Brasilia pregunta con curiosidad.

“¡Es que ese señor es un ejemplo para todos! Pon atención del por qué. Nació con el cordón umbilical alrededor de su cuello, asfixiándolo, lo que dejó a su cuerpo sin movimiento. De hecho, su condición era tan grave que los médicos le dieron unos pocos días de vida”, Ingenuo le resume a su pequeña consentida las dificultades vividas por Maickel desde el mismo momento de su llegada al mundo. “Sin embargo pudo moverse, levantarse y caminar y esos ʻpocos días de vidaʼ se convertirán – el próximo 27 de abril – en 40 años de edad”, exclama Ingenuo con admiración desbordada.

“¿Sabes lo que es un maratón mi chiquita?”, Ingenuo le pregunta a la niña de sus ojos antes de continuar. “Abuelito, ¡claro que sé! Son carreras muy largas”, contesta Brasilia con la seguridad que da el conocimiento.

“¡Eso es correcto mi chiquita, muy bien! Son 42 Km que los participantes recorren a pie. Maickel es tan asombroso que finalizó cuatro de los maratones más importantes del mundo – Nueva York (2011), Berlín (2012), Chicago (2013) y Tokio (2014) – antes de llegar, en la madrugada de hoy 21 de abril, a la meta del de Boston que, dicho sea de paso, se desarrolló bajo terribles condiciones atmosféricas y además significó su retiro como atleta. Imagínate recorrer los 42.195 metros bajo constante lluvia y con temperaturas oscilando alrededor de 5-7 ˚C durante el día y quien sabe a cuanto descendió en la noche”, le explica Ingenuo a su entusiasmada nieta.

“Abuelito, ahora entiendo por qué todo la gente en el colegio hablaba de él hoy”, comenta Brasilia cuyos ojitos brillantes delatan la gran emoción que siente y el enorme orgullo que la embarga al descubrir que – con trabajo y sacrificio – los sueños se convierten en realidad.

“Adicionalmente este voluntarioso muchacho ha practicado deportes extremos tales como parapente, paracaidismo, buceo y montañismo. Este último le dejó la satisfacción de haber escalado la montaña más alta de Venezuela – mira mi chiquita es aquel pico que se ve allá, y Brasilia sigue con atención la dirección que determina el dedo índice derecho de su abuelo a través de la ventana de la sala de esta vivienda que tiene la dicha de disfrutar del majestuoso paisaje de la sierra merideña – que se eleva a 5007 m.s.n.m. y que se conoce como Pico Bolívar”, comenta el abuelo Sinduda.

“Todos estos logros, alcanzados a pesar de encontrase limitado en sus movimientos, los utiliza Maickel como ejemplo de lo que podemos ser capaces sin importar las condiciones en que nos encontremos o la situación por la que estemos pasando. Su propósito de vida es ayudar a otros a ser mejores de lo que creen que pueden ser, a través del descubrimiento de su verdadero potencial para ponerlo en práctica”, complementa el comentario el profesor jubilado de la ULA.

A la noche siguiente en la placidez de la alcoba nupcial que ha compartido desde siempre con Incredulina – su inseparable amor – Ingenuo inicia la conversación que bajará el telón de otro interesante día “Amorcitico ya que anoche nos quedamos rendidos muy temprano – como era de esperarse después de seguir a Mickel en su gesta bostoniana – no te comenté que ayer en la tarde tu nieta me salió con una de las de las suyas después de atender – con inusitado interés – lo que le informé acerca Maickel Melamed. Escucha su reflexión ʻAbuelito, yo creo que si todos seguimos el ejemplo de ese señor tan valiente, Venezuela mejoraría muchoʼ. ¿Qué te parece la muestra de madurez y sensatez de tan pequeña criatura?”, pregunta Ingenuo. “Sin duda que es impresionante, sobre todo porque mi pequeña tiene 100% razón”, contesta raudamente una jactanciosa Incredulina. “No me quiero imaginar la cara que pondrán sus padres cuando se enteren”, expresa el abuelo. “Bueno, ya están que llegan”, apunta la abuela.

La amena conversación entre marido y mujer es abruptamente silenciada por las declaraciones del presidente venezolano que escapan por los parlantes del vetusto televisor que ha sido testigo de las noches de ambos por mucho tiempo “Rajoy pertenece a un grupo de bandidos, corruptos y ladrones del que la mayoría está preso. El señor Rajoy está detrás de las intentonas de golpe de Estado contra el Gobierno legítimo que presido. Así lo digo. Rajoy rectifica a tiempo para evitar una respuesta abrumadora del Gobier..”, apaga el tv desde la cama una irritada Incredulina al tiempo que comenta “Es evidente que no a todo el mundo le llegó el mensaje inspirador de Maickel”. Para agregar de inmediato “Sin embargo estoy muy agradecida que a mi niña le hayan llegado aquellas palabras motivadoras y no, al menos por hoy, estas últimas que – colmadas de insultos y amenazas – fueron transmitidas en cadena nacional”.

“Por eso a los motivadores e inspiradores como Maickel le lanzan flores a su paso, mientras que a los cultores del discurso belicoso le arrojan hasta mangos”, comenta Ingenuo. “Quien siembra vientos recoge tempestades”, añade Incredulina. Y un beso entre estos dos seres que se adoran despide otro día en esta contrastante Venezuela.

(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo

     aemora@gmail.com, @amoramarquez

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