Por Andrés E. Mora M…
En Ayacucho-Lima no hubo sorpresas y solo es cuestión de horas – quizás poco más de 24 – para que Colombia oficialmente se proclame campeón de los Juegos Deportivos Bolivarianos por cuarta edición consecutiva.
En donde sí hubo sorpresa – no por el triunfo, sino por la contundencia del mismo – fue en el Estadio Metropolitano de Lara el martes 2/12. La Vinotinto femenina en una noche mágica, en modo reloj suizo por el perfecto funcionamiento de cada una de sus piezas, le encajó seis goles, sin recibir ninguno, a la selección peruana para hacerse de la cima de la tabla de posiciones de la Conmebol Liga de Naciones Femenina – que otorga dos puestos directos al Mundial Brasil 2027 y otros dos para el repechaje – jugadas cuatro jornadas. Liderato que es un hecho inédito en la historia de las eliminatorias mundialistas del fútbol venezolano.
El brasileño Ricardo Belli con una propuesta de juego en la que impera la movilidad, la rotación de posiciones, el intercambio de roles y la adaptabilidad – en la que una óptima condición física es requerida y con la que aspira “recoger los vidrios rotos” dejados por Pamela Conti, luego de poco menos de cinco años de patética gestión – ha logrado recuperar la confianza, la actitud y el compromiso del grupo de jugadoras que vivieron el tormentoso transitar de la DT italiana y al que ha integrado un grupo de jovencitas muy talentosas que han demostrado estar listas para asumir el reto.
Y es que eso de “recoger los vidrios rotos” lo vivió el olimpismo colombiano luego del fracaso de los JJ.OO Atlanta 1996 – tal y como mencionamos en nuestra columna de la semana pasada – al profesionalizar la administración de la actividad olímpica, alineando la gestión deportiva con principios empresariales para optimizar los recursos y mejorar el rendimiento.
Todo comenzó en el año 2002 al aprobarse una reforma tributaria que permitió aumentar el IVA para la telefonía celular del 16 al 20 por ciento. De esos cuatro puntos adicionales, tres se dedicaron a financiar el deporte y uno a la cultura. Esos recursos fueron el músculo financiero tras la agresiva política de renovación, modernización y construcción de nueva infraestructura deportiva a todo lo largo y ancho del país al que conllevó el desafío – superado con creces – de ser la sede de hasta 5 eventos deportivos del ciclo olímpico.
Posteriormente, en 2011 con la Resolución 000175, se creó el Programa Deportista Excelencia del Ministerio del Deporte de Colombia – financiado principalmente a través de recursos públicos del Gobierno Nacional – concebido como un proceso de apoyo, atención integral y acompañamiento a los atletas que proyecten o mantengan la obtención de altos logros en un deporte, de la mano con el pago de estímulos económicos mensuales que les garantice enfocarse en su disciplina deportiva.
El campanazo lo dio el país cafetero en los Juegos Olímpicos Londres 2012 al conseguir una cosecha de ocho medallas (una de oro, tres de plata y cinco de bronce). Actuación que el tiempo se encargó de demostrar que no se trató de una singularidad, ya que en los Juegos Bolivarianos a la hermana república no hay quien le gane – parafraseando al recordado Billo Frómeta, y su deseo de imbatibilidad de los Navegantes aquellos, cuestión que sólo quedó en la letra de la pegajosa canción – desde 2013. A partir de entonces, el país vecino ha logrado consolidar un “teamwork” que es invencible en lo que es la primera escala del ciclo olímpico.
“Teamwork” que recuerda a la inolvidable Brasil de México 70 que cabalgó a placer esa Copa Mundial al contar con la más formidable delantera jamás vista en torneo futbolístico alguno, la cual se caracterizó por tener cinco fabulosos números 10 – Gerson (São Paulo), Pelé (Santos), Rivelino (Corinthians), Jairzinho (Botafogo) y Tostão (Cruzeiro) – engranados a la perfección entre ellos y articulados, del mismo modo, con el resto de la maquinaria canarinha que se tituló invicta.
El exitoso “teamwork” cafetero es liderado por cinco categorías de atletas (Altius, Élite, Avanzado, Ascenso y Desarrollo) que les “han hecho la vida de cuadritos” a sus rivales en las últimas ediciones de los Juegos Bolivarianos – del mismo modo como los “cinco fantásticos” se las hicieron a sus adversarios en suelo azteca hace 55 años – todas acopladas en perfecta sincronía con las áreas técnicas de Rendimiento, Ciencias del Deporte, Control Antidopaje y Psicosocial, teniendo en el banco, ante cualquier eventualidad, a las categorías Juvenil y Talento.
Y es que el Ministerio del Deporte de Colombia se percató desde hace tiempo de la certeza de aquel dicho que reza “amor con hambre no dura”. De tal manera que los estímulos económicos no se refieren a becas de montos irrisorios sino, por el contrario, tienen que ver con sumas considerables que le permita al atleta dedicarse exclusivamente a su actividad deportiva.
Es así como los de la categoría Altius (proyección de medalla olímpica) perciben 7 salarios mínimos, +/- 2.800 dólares. La Élite (proyección de diploma olímpico) reciben 5 salarios mínimos, +/- 2.000 dólares. Avanzado (proyección de oro en Juegos Panamericano) 3,5 salarios mínimos, +/- 1,400 dólares. Ascenso (proyección top 16 en JJ.OO) 2,5 salarios mínimos, +/- 1,000 dólares y Desarrollo (proyección de plata o bronce en campeonatos panamericanos) 2 salarios mínimos, +/- 800 dólares,
En nuestro país, desde 2011, existe el Impuesto al Deporte, un aporte obligatorio del 1% sobre la utilidad neta anual para empresas y entidades con fines de lucro que superen las 20.000 Unidades Tributarias. Sin embargo, la infraestructura deportiva se encuentra de capa caída… Empero, el Sistema de Becas Deportivas Simón Bolívar entró en vigencia en noviembre de 2023 y, aparentemente, ha estado entregando los pagos a atletas de alto rendimiento, incluyendo a los Panamericanos/Parapanamericanos 2023 y clasificados a París 2024, con montos significativos en divisas pagaderos en bolívares… ¿Será que el olimpismo venezolano tendrá por fin quien recoja los vidrios rotos?
Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez
06-12-2025.



