Por Andrés E. Mora M…
Sorpresa, según la RAE, se refiere “a la impresión producida por algo imprevisto, raro, extraordinario o incomprensible, así como a la cosa misma que causa asombro, admiración o desconcierto”.
Traemos a colación esa palabra porque durante los últimos días, a partir del sábado 17/01, hemos estado paseándonos de sorpresa en sorpresa como consecuencia de eventos inusuales – algunos bienvenidos, otros indeseados – e, inclusive, por acontecimientos insólitos e inusitados. Veamos.
La Vuelta al Táchira – que desde el año 2018 se disputó con ocho etapas y que fue oficialmente extendida a diez en esta edición 2026 – fue la primera competición en deparar sorpresas, un par.
La primera de ellas ocurrió el sábado durante la 9na etapa de 132 Km en el “Circuito de los Estudiantes” en Rubio – que regresaba al calendario tras varios años de ausencia –, cuando el pelotón de ciclistas decidió detener la carrera denunciando el avanzado deterioro de las vías que ponía en riesgo su integridad física. La etapa terminó siendo anulada por los jueces, convirtiéndose en la mácula de la Vuelta Grande de América.
Al día siguiente, domingo 18/01, se concretaría la segunda sorpresa, extraordinaria, por demás. Jorge Luis Abreu Soler – tachirense de 35 años, quien hasta hace dos años recorría las calles de la frontera como mototaxista para llevar el sustento a su hogar – se consagraba como el flamante campeón de la 61° edición de la Vuelta al Táchira 2026. Premio a su resiliencia.
Ese mismo día, nos enterarnos – para nuestra sorpresa – que el caraqueño Andrés “Andy” Borregales jugaba en la NFL como pateador de los New England Patriots – junto a los Pittsburgh Steelers, los equipos más ganadores en la era del Super Bowl con 6 títulos – y que había marcado 4 tiros extras en 4 intentos para colaborar en el triunfo de su equipo 28-16 ante Houston Texans. Triunfo que los lleva a disputar mañana, domingo 25/01, el Campeonato de Conferencia de la NFL ante Denver Broncos que, de salir airosos, los catapultará a dirimir el Super Bowl contra el ganador del Seahawks-Rams el domingo 08/02 en el Levi’s Stadium, Santa Clara.
Que haya un venezolano jugando en la NFL es un acontecimiento sumamente raro. De hecho, según el portal Pro Football Reference, “Andy” sería el tercer criollo en actuar en la NFL Antes lo hicieron Alan Pringle, oriundo de Los Teques, en 1975 con los Detroit Lions (1 juego) y Pat Ragusa, originario de Caracas, en 1987 con New York Jets (3 juegos). José Borregales, hermano de “Andy”, militó en Tampa Bay Buccaneers en 2022, pero no participó en ningún juego. Curiosamente ellos tres también eran pateadores.
Ahora bien, si nos causa sorpresa ver a un criollo jugar en la NFL, debe sorprendernos aún más que sea pieza importante del equipo – jugó los 17 encuentros de la campaña – y que tenga grandes posibilidades de participar en el Super Bowl. “Andy” finalizó la Temporada Regular anotando 7,9 puntos por partido, con el 84% de sus goles de campo concretados (27 de 32), con 4 de 4 en lo que concierne a los de 50 yardas o más. Destacando el gol de campo de 52 yardas a falta de 20 segundos con el que selló la victoria 23-20 ante los Buffalo Bills en la quinta semana. Esa patada decisiva acabó con el invicto de los Bills y consolidó su gran inicio de temporada de novato. Además, convirtió 53 de 55 puntos extras pateados. En los playoffs ha marcado un promedio de 7 puntos por partido, con 3 de 3 goles de campo y 5 de 5 de puntos extras.
Pero enterarnos de lo de “Andy” no sería la última sorpresa de ese domingo, habría una más. Esta vez la sorpresa, desagradable en demasía, provendría de Rabat – a 5.830 km, aproximadamente, de Massachusetts, ciudad donde jugaba “Andy” ante Houston – y tendría que ver con la polémica final de la Copa Africana de Naciones disputada en esa ciudad, capital política y administrativa de Marruecos. Para muchos de los que tuvieron oportunidad de seguir esta competición desde el lugar de los acontecimientos, fue un digno colofón para un torneo convertido en un espectáculo vergonzoso con la nación organizadora anarquizada, actuando como si las reglas no fueran para ella.
“La organización y la actitud del país anfitrión estuvieron lejos de ser guiados por el espíritu deportivo, sino por la obsesión de ganar a cualquier precio y por la comodidad de sentirse intocable”, posteo Ana Stella, @anaqtella en X, que añadiría “Y, con el Mundial a la vuelta de la esquina junto a España, deja una duda en el aire: si este fue el comportamiento en una Copa de África, cuesta confiar en que Marruecos esté a la altura de una cita mundial”.
Lo que no causa sorpresa, pero sí indignación, es que, desde el 08/01, hayan sido confirmadas solamente 154 excarcelaciones – ¡No liberaciones! – de presos políticos y que aún permanezcan tras las rejas 780, según resumen del Foro Penal, @ForoPenal, al mediodía del 22/01. Tampoco causó sorpresa la templanza, dignidad, integridad y valentía de Mariana González de Tudares, quien denunció, el 19/01, que fue “víctima de tres episodios de extorsión” que se “llevaron a cabo en sedes diplomáticas (Embajadas), en espacios donde opera el Arzobispado y en oficinas de organizaciones que públicamente afirman defender los derechos humanos.” Denuncia que sorprendió e indignó al país.
De lo anterior, causó sorpresa, desde nuestra óptica, las aparentes discrepancias entre Monseñor Raúl Biord, Arzobispo Metropolitano de Caracas quien, el 20/11 – sin referirse a investigación alguna – afirmara en un comunicado que “En ningún momento, se ha realizado en la arquidiócesis ninguna ‘extorsión’ o presión a familiares de detenidos ni a nadie”, y el cardenal Baltazar Porras quien, en misa celebrada la noche del 22/01, “abogó por los presos políticos y advirtió que el ‘mal’ también está dentro de la iglesia católica”, reseñó @monitoreamos… En fin, semana de sorpresas que sorprendieron…
Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez
24-01-2026
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