El Big Ben Deportivo: Sin pitcheo no hay paraíso… ¡Así son las cosas!   

Por Andrés E. Mora M…

El muy conocido refrán “lo que está a la vista no necesita anteojos”, bien pudiéramos sustituirlo por esa frase frecuentemente usada en el argot popular – sobre todo en tertulias entre amigos y en donde es muy probable que hayan bebidas espirituosas de por medio – que dice: “si tiene trompa, orejas y rabo de cochino, ¡es un cochino!”… Sin embargo, y aunque usted no lo crea, no siempre es así… Veamos lo ocurrido en la segunda semifinal del béisbol de los Juegos Deportivos Bolivarianos jugada el pasado jueves 04-12-2025…

Si el venezolano Jose Salas es segunda base y tercer bate y Daniel Ramirez, otro venezolano, es bateador designado y cuarto bate, seguramente la mayoría de los lectores inmediatamente habrán asumido que nos estamos refiriendo al corazón ofensivo de la selección venezolana que nos representó en Ayacucho-Lima 2025… Pues, “están más pela’o que rodilla de chivo”. Salas y Ramírez fueron tercer y cuarto “tolete” de la selección peruana que en extrainning dejó en el terreno 2-1 a la nuestra, archifavorita para colgarse el oro. Triunfo que catapultó a los anfitriones a disputar la presea dorada ante Colombia, juego en el que cayeron 6-5 para quedarse con la de plata.

Siguiendo con el Venezuela-Perú, Marco Castellano – otro paisano más – se subió a la lomita peruana en la segunda entrada con un out en la pizarra, en sustitución del abridor Ángel Gonzalez, para lanzar por espacio de cuatro innings y dos tercios, en los que solamente recibió tres incogibles y permitió una anotación a la toleteria vinotinto.

Esa rayita la anotaron los nuestros en el séptimo capítulo – reglamentariamente el último en esta competición – por intermedio de Lewis Castillo, impulsado por Gersel Pitre, para empatar de manera dramática el marcador a una carrera por lado. La selección incaica se había ido arriba en el mismo 1er inning cuando su primer bate, Rider Zaballos – peruano que vivió en Venezuela por 15 años, llegó con 2 y se fue a la edad de 17 – emulando a Rickey Henderson, el primer bate con más jonrones abriendo juegos en la historia de la MLB con 81, la botó de cuadrangular.

El juego se definió en el octavo inning – por cierto, “inning” muy popular entre los sofbolistas merideños – al ser golpeado por el pitcher Alonso Tenya, jardinero izquierdo peruano, con tres compañeros en base.             

Si bien es cierto que este fue el mayor “batacazo” ocurrido, al menos en deportes de conjunto, en esta vigésima edición de los Juegos Bolivarianos – cuarta consecutiva ganada por Colombia – y que la actuación de algunos de los nacidos en Venezuela que jugaron con Perú fue destacada, no es menos cierto que la bien conocida desinformación que pulula en las redes sociales – mal endémico de estos tiempos – no se hizo esperar. Por ejemplo, radioelprogresonews reseñó en Instagram “Perú con puro jugadores venezolanos elimina a Venezuela en beisbol (…) Es decir, Venezuela le ganó a Venezuela”.

Por supuesto, con 1.662.889 venezolanos viviendo en Perú que, ni más ni menos, representan el 24,1% de los 6.906.690 paisanos que se encuentran desperdigados solamente en América Latina y el Caribe – de acuerdo a las estadísticas de R4V, Plataforma de Coordinación Interagencial para Refugiados y Migrantes Venezolanos, a noviembre 2025 – no parece exagerado aquello de que “Venezuela le ganó a Venezuela”… Pero lo es.

Juan Carlos Perozo, entrenador de la selección peruana de béisbol, le salió al paso a publicaciones como esa y “explicó de dónde vienen sus jugadores, ya que muchos creen que la mayoría de integrantes son venezolanos”, publicó el portal latinonoticias.pe.  

“No es así, de 28 jugadores, 18 son nacidos en Perú, 4 son hijos de peruanos nacidos en Venezuela, 1 hijo de peruanos nacido en USA y 1 solo jugador venezolano nacionalizado peruano”, explicó el entrenador Perozo.

Como vemos, en las redes sociales “hay de todo como en botica”. No obstante, a las fake news – información falsa y engañosa presentada como noticias – estas plataformas “les han caído como anillo al dedo” para propagarse como la mala hierba y hacerse de un espacio predominante en ellas. Situación que preocupa que ocurra en la actualidad, precisamente cuando nos encontramos inmersos en la denominada era de la posverdad. Era en la que la emoción predomina frente a la verdad. De ahí lo importante de aprender a reconocer una información errónea antes de divulgarla. Tarea que, responsablemente, todos debemos acometer.

Ahora bien, el haber enfatizado en el párrafo anterior la hegemonía que tiene la desinformación en las redes sociales, nos da elementos para explicar la dimensión del problema beisbolero que se plantea a continuación: En la misma medida en que las fake news han venido sobresaturando las redes sociales en los últimos tiempos, los brazos han estado escaseando en el departamento de pitcheo de los gloriosos Leones del Caracas desde la temporada pasada.

En la temporada 2024-2025 el staff de pitcheo del club más ganador de la LVBP tuvo una efectividad de 6.04. La de los abridores fue de 6.69 y la de los relevistas se ubicó en 5.66. En casa estuvo en 6.14 y en la carretera fue de 5.93. Con ese mediocre desempeño monticular el equipo melenudo, a duras penas y con récord negativo, llegó a disputar el juego por el comodín contra los Tigres. Perdieron 10-2.

En la actual zafra, sin incluir el juego de anoche Vs Zulia en Maracaibo, el cuerpo de lanzadores del equipo capitalino tiene efectividad de 5.64, la peor de la liga, 5.54 los abridores y 5.74 los relevistas. En el Monumental Simón Bolívar lanzan para 5.88 y como visitante la efectividad es 5.39. Independientemente del resultado de anoche, hoy – sábado 13-12-2025 – los Leones siguen en el foso a pesar de tener el mejor bateo colectivo… Sin pitcheo no hay paraíso… ¡Así son las cosas!      

Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo

aemora@gmail.com, @amoramarquez

13-12-2025.