Por: Andrés E. Mora M…
“¡Aquí …rrrrrrr…rrrrrrr … nave nodriza! … rrrrrrr…rrrrrrr”, la interferencia continúa “…rrrrrrr… rrrrrrr …”, pero insisten y de repente cesa el ruido…. Se escucha, nítida, una voz.
“¡Aquí, El Pentágono!”
“¡Que alivio! Hemos tratado de comunicarnos con ustedes desde hace ya varios días. Aunque, siendo franco, inicialmente intentamos con Steven Spielberg y/o George Lucas. De ellos conocemos su empatía por seres como nosotros por sus «films» de criaturas extraterrestres, somos «fans» de «ET», y de la saga de «La Guerra de las Galaxias. Sin embargo, no pudimos contactarlos. Cada vez que introducíamos sus nombres en Google, esa utilísima herramienta de origen terrícola que usamos en cada rincón del cosmos, eran redirigidos al portal de «Jorgito». Una jactanciosa web en la que se hace llamar «el intergaláctico de los efectos especiales» en la que intercala «clips» de tres videos («El Magnicidio», «El Francotirador» y «Ondas Electromagnéticas. El Ataque»), con los de una serie – «Cobeando las Cuentas de la Covid-19» – lo más reciente de su producción. ¡Insufrible! Ante eso, nos decantamos por ustedes”, le comenta el comandante de la nave nodriza alienígena a su interlocutor.
“Entiendo. Pero, ¿por qué nosotros? ¿en qué podemos serles útil?”, pregunta el funcionario estadounidense.
“Porque estamos al tanto de que el Pentágono ha desclasificado videos de naves exploradoras nuestras avistadas por algunos de sus aviones. Pero no solo ustedes las han visto, sabemos de personas que desde diferentes lugares de tu extraordinario planeta testimonian haber observado a varias de ellas en la «Formación de Enjambre», distintiva de dónde venimos. Por lo tanto, nos pareció pertinente informarles, formalmente, de nuestra visita”, expresa convencido el inesperado forastero sideral.
“¡Sólo esto le faltaba al 2020!”, dice hacia sus adentros el terrícola. “Hummm… Gracias por la información. ¡Bienvenidos!”, expresa el humano. “Es evidente que está muy enterado de cuanto acontece en La Tierra”, acota con suspicacia.
“¡Por supuesto! Estamos muy al tanto de todo lo que ocurre en los pocos planetas que tienen el privilegio de poseer vida. Desde aquellos habitados únicamente por organismos unicelulares, hasta en los que habitan seres tan complejos y evolucionados como ustedes. El objetivo con esta visita era determinar mediante «Perfilometría del Genoma no-Humano» si aquellos deportistas fuera de serie, esos de la élite del deporte en tu planeta, a los que ustedes denominan «deportistas de otro mundo», «extraterrestres», «marcianos», tienen, efectivamente, relación con nosotros. Como veras, interés meramente científico”, señala el jefe de la misión extraterrestre.
“¡No hay duda!”, exclama el terrícola.
“Pero, nos iremos sin cumplirlo. El impacto del coronavirus en tu mundo ha sido desbastador, el deporte no quedó exento y nosotros fuimos sus víctimas. Al postergarse los JJ.OO. para el 2021, quedamos impedidos de estudiar a esa fabulosa constelación de estrellas. Sobre todo a Yulimar Rojas, una de las más brillantes. Los registros de esa joven venezolana son de los que más nos han impresionado. Estamos seguros que en cualquier momento superará los 16 m”, señala el posible ¿selenita?, ¿marciano?
“¡Menos mal que no la pudieron «testear»! De haber salido positiva, quizás el COI la hubiera suspendido por «doping alienígena». Ese organismo quedó hipersensible luego de suspender a Rusia por el bochornoso uso del «dopaje» como política de Estado. Un típico fraude «made in Putin»”, comenta la criatura terrestre.
“Y, ¿se van con las manos vacías?”, pregunta con pesar el nuestro.
“¡Nooo, para nada! Ejecutamos un plan alternativo bien concebido”, responde enfático el exótico forastero. “No somos como los populistas de allá, que tienen a la improvisación como norma. Ahí tienen el plan «Cada Familia Una Escuela», ejemplo patético del mal uso de las estrategias pedagógicas de aprendizaje a distancia, implementado – ¡sin luz, ni luces! – por quien usurpa la cartera de educación en Venezuela”, añade.
“Entonces, ¿qué se llevan?”, pregunta el de aquí.
“Nos llevamos la Venezuela de hoy – desfigurada, violenta y desangrada – en imágenes y testimonios: la dantesca masacre en la cárcel de Guanare, cinco días de «plomo parejo» entre bandas rivales en Petare, criminalización de la información, represión, gente que es asesinada por salir a protestar por no tener que comer o por exigir con «cacerolazos» un servicio eléctrico digno, etc… Con ese material vamos a preparar un video cuya crudeza no necesitará «efectos especiales». Su título: «La maldad usurpó a Venezuela». El relato del país, otrora paraíso del universo, en donde todos sus habitantes mueren cada día… un poquito más”, dice con congoja el hombre del espacio.
“Bueno, nos vamos. No queremos correr el riesgo de que la exiliada periodista aquella, que nos recuerda a la «mesita» y a los diputados aquellos emponzoñados por el «alacrán» aquel, nos involucre como contratistas en lo de Macuto o Chuao. Gracias por tu amabilidad, amigo”, se despide el extraterrestre.
“Feliz retorno y pronto regreso”, hace lo propio el ubicado en Washington. “Los monstruos no vienen del espacio, están todos en La Tierra”, reflexiona.
Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez

