Por Andrés E. Mora M…
Es un lugar común aquello de que “se aprende más de las derrotas que de las victorias”. Empero, eso es cierto, si y solo si, la derrota conlleva a una reflexión más profunda que obligue a identificar errores y áreas de mejora. Pero no siempre eso sucede y, en el fútbol, ejemplos de eso hay muchos.
Uno que seguramente nos estremece a todos todavía, sobre todo al recordar que los nuestros estuvieron dos veces adelante en el marcador, es la derrota 4-2 de la Vinotinto del “bocha” Batista ante Chile en Santiago, apenas el segundo y, a la postre, último triunfo como local de la Roja. Ese doloroso descalabro ante la peor selección chilena de la historia – traspié que significó, desde nuestra humilde opinión, el puntillazo definitivo que dio al traste con la aspiración criolla de al menos disputar el repechaje mundialista – no generó, ni en el cuerpo técnico ni en la FVF, la debida reflexión o análisis para determinar la causa de tamaña debacle … Ambos quedaron aferrados y encomendados al “Mano tengo fe”, pero, como quedó fehacientemente evidenciado, a la fe se le tenía que sumar fútbol… y el fútbol suma cuando se identifican las debilidades y se corrigen… Como ejemplo de esto último tenemos a Oswaldo Vizcarrondo, veamos.
Ante la caída 5-1 de la Vinotinto sub-17 ante Colombia en la semifinal del Campeonato Sudamericano de esa categoría jugado en Colombia este año – torneo en el cual Venezuela finalizó tercero, venciendo 3-0 a Chile en la disputa por ese puesto, y en donde sacó su boleto al Mundial de Qatar que se juega actualmente – Vizcarrondo y su cuerpo técnico hicieron un diagnóstico de las carencias del seleccionado. Sobre eso habló “Vizca” en una entrevista que le hiciera Nelson Ferrer, @nelsonferrertv en IG, el día después de la apoteósica y, por demás, inesperada goleada 3-0 que los criollos le propinaron a Inglaterra en lo que fue el debut mundialista de los dos seleccionados el martes 04-11. A continuación, un fragmento de lo dicho por el DT venezolano:
“La mayor falencia en lo que el desarrollo del suramericano, si vamos al foco del partido donde nos vimos como más evidenciado, por decirlo así, en algún tipo de debilidad, fue en el aspecto físico. Enfrentamos a una selección colombiana que es súper atlética, que basa su juego en una faceta que son las transiciones. Capaz nosotros somos un equipo que construye más el juego, que hace un ataque organizado y cuando perdíamos el balón, en esa reacción a la pérdida, posiblemente no teníamos el impacto necesario, no teníamos la intensidad como para poder ir a recuperarlo y yo creo que hemos ganado en eso. Nos focalizamos, hicimos un margen de progresión entre los cuatro aspectos más importantes de lo que es el fútbol, o por lo menos para nosotros, y entendimos que en ese margen de progresión estaba la intensidad. Es un poco lo que le saque a colación hace un momento porque lastimosamente no nos da nuestros clubes acá y también nos abrimos a más, la posibilidad de jugadores que hacen, digamos, vida en el exterior que ya tienen ese ritmo de vida. Entonces, creo que la evolución ha sido que somos más intensos, de que somos un equipo que, capaz, en el uno contra uno pocas veces perdemos. De que el impacto físico del hombro con hombro también, ya no nos están moviendo como nos movían antes. Entonces, bueno, creo que la evolución está partiendo de ahí, de ese aspecto físico”
La intensidad a la que hizo referencia “el patrón”, como se le conoció a Vizcarrondo en su etapa de jugador, quedó demostrada en la encarnizada disputa que por el balón protagonizó Henry Díaz, ausente por lesión ante Egipto, antes de asistir a Dioner Fuentes – elegido MVP del encuentro – para que marcara un golazo. Un zapatazo de derecha al ángulo superior derecho del portero inglés para el 2-0.
El primer tanto, de muy alta factura también, un remate de derecha desde media distancia del capitán Román Davis que pasó entre el arquero y el poste izquierdo, luego de una galopada del capitán Vinotinto, confirmó la excelente condición física de los criollos. Aspecto este que quedó ampliamente corroborado por el fabuloso ritmo desplegado por nuestros muchachos durante los 90 minutos, despliegue físico que se vio recompensado con el tercer gol con el que se le bajó el telón al partido. Un rechazo del portero inglés que le cayó en los pies a Eider Barrios, quien lo empujó hasta el fondo de la red. Un detalle no menor, Barrios era uno de los cuatro criollos que al minuto 90+3, y ganando 2-0, se encontraban en el área chica adversaria.
Se puede ganar o perder, pero es condición sine qua non desarrollar los conceptos que sirvan de andamiaje para un sistema de jugo que se adapte a las características del futbolista criollo que permita alcanzar una identidad futbolística. Algo inexistente en los últimos procesos Vinotinto. Así pues, en eso es que anda “Vizca”, y su cuerpo técnico, y Marco Libra, mediocampista de la sub-17, lo resume muy bien en esta declaración post-debut mundialista: “El míster sabe cómo se tiene que jugar y lo que hay que dar por esta camiseta. Nos enseñó a derramar sangre por ella y dar todo. Estamos representando a un país. El sueño es llevar esa copa a Venezuela”.
Ayer, nuestros chamos empataron a 1 con Egipto, quedando igualados con la selección norafricana en la cima del grupo E con cuatro puntos – con la misma diferencia de goles (+3), aunque con un gol anotado menos (5 a 4) – faltando enfrentar solamente a Haití. Aunque con el empate no se pudo obtener la clasificación matemática a la siguiente fase, la garra, intensidad y personalidad les permitió, una vez más, dominar el encuentro… Con convicciones sólidas se alcanza el objetivo… Tomen nota, “Vizcarrondonazo” en Qatar…
Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez
08-11-2025
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