Por: Andrés E. Mora M…
La semana que finaliza mañana, domingo 21-E, inició para nosotros – apenas despuntaba el amanecer del lunes 15-E – con el recuerdo vivo en nuestra memoria de todos esos valientes y dignos educadores que – en pleno apogeo de la dictadura de Juan Vicente Gómez, hace 92 años, el 15-01-1932 – conformaron la Sociedad Venezolana de Maestros de Instrucción Primaria para luchar por los derechos laborales de los docentes y mejorar la educación en el país.
Semilla esta que en 1936 – algunos meses después de la muerte del tirano de “La Mulera”, acaecida el 17-12-1935, acontecimiento que sirvió de catalizador al proceso de germinación que ya llevaba algo más de tres años – se convertiría en una frondosa planta capaz de convocar, gracias a sus robustas y hercúleas raíces, la Primera Convención Nacional del Magisterio. Asamblea que daría como fruto la Federación Venezolana de Maestros.
Siembra ejemplar, entonces, que, gracias a la testarudez, empecinamiento y heroicidad del bisoño magisterio, sería reconocida y perpetuada – a trece años de su iniciación, en 1945 – al presidente Isaías Medina Angarita, aliado y defensor a ultranza de la educación, decretar el 15 de enero como Día del Maestro
Para la tarde del 15-E de este año, fue inevitable el hecho de que, al coincidir con el Mensaje Anual del usurpador dirigido a la Asamblea Nacional y los Poderes Públicos, transcurriera entre los cuentos – medias verdades y «cobas», más no cuenta, ciertamente – que, desde el estrado del Palacio Legislativo y por más de cinco horas, le vinieron a la memoria al individuo que funge de «manager» del régimen. Cargo que, por cierto, para muchos no es el que ocupa, sino, más bien, el de «coach de banca». Suerte de «asistente de manager», cuya función es transmitir las «señas» enviadas por el «manager titular» desde el «dugout» habanero.
Así las cosas, el susodicho expresaría en el hemiciclo: “Creamos un mecanismo que ha demostrado ser exitoso, pertinente y sostenible en el tiempo: el ingreso mínimo integral indexado. Los 100 dólares del ingreso mínimo integral indexado serán 60 dólares de bono de guerra económica y 40 dólares del cestaticket”, haciendo ver como si se tratara del sueldo mínimo, el cual continúa congelado en Bs. 130 desde marzo 2022, con la intención de confundir a los pocos incautos que aún quedan en esta nación arrasada por, la otrora denominada, “revolución bonita”. En fin, en la tarde de ese lunes 15-E hubo cuentos como «arroz picado» en la larga cháchara del «nacido no se sabe en donde».
Lo cierto de todo esto es que con el fulano “mecanismo” basado en la bonificación del salario, apenas el 3,5% del ingreso cuenta para el cálculo de las prestaciones. Recordemos que el «padre de la pesadilla roja-rojita» y mentor del usurpador «le dio palo» a la bonificación salarial en los años 90. “Apenas 20% del ingreso contaba para el cálculo de las prestaciones”, solía criticar. ¿Qué diría de su «delfín»?, quien hasta se arroga su creación.
Así pues, transcurridos 79 años de aquel decreto y convertida en efeméride nacional la referida fecha desde entonces, los maestros – punta de lanza de los justos reclamos del sector público – se encuentran en las calles defendiendo, una vez más, sus derechos laborales, en esta ocasión, frente al oscurantismo retrógrado y atávico – ¡Que no es cuento, pero sí absolutamente predecible! – del ahora «déspota del nuevo milenio» que, incapaz de respetar el derecho humano más preciado, como lo es el derecho a la vida – no olvidemos que el lunes se cumplieron, también, 6 años de la “masacre de El Junquito”, uno de los crímenes más atroces del “Socialismo del Siglo XXI” denunciados ante la CPI – desconoce, sin el menor pudor, el artículo 91 de la Constitución en el que se establece que “Todo trabajador o trabajadora tiene derecho a un salario suficiente que le permita vivir con dignidad, y cubrir para sí y su familia las necesidades básicas: materiales, sociales e intelectuales”.
Y lo que tampoco es cuento, transcurridos casi dos siglos, es lo impredecible del béisbol. Característica donde radica lo fascinante de este deporte. Veamos.
El equipo que dirige Oswaldo Guillen “obtuvo su décimo triunfo de la fase en el encuentro número 11, lo que representa el pase más rápido por el título en los formatos del Todos Contra Todos a cinco equipos, desde que se disputa en la campaña 1996-1997, de acuerdo con los registros del periodista e historiador Tony Flores”, reseñaba el portal de la LVBP luego que los Tiburones apalearan 12-5 a Bravos de Margarita la noche del lunes, 15-E, en el Estadio Universitario.
Jose Angel Rodriguez, de prensa LVBP, escribió en la nota después del juego “La Guaira lidera los apartados colectivos de promedio de bateo (.322), OBP (.389, junto a Lara), slugging (.501), jonrones (15), bases alcanzadas (201), carreras anotadas (84) e impulsadas (78) en el Todos Contra Todos…Mientras tanto, el pitcheo colectivo de los litoralenses se mantiene como el único de la etapa no sólo por debajo de 4.00, sino también de 3.00 (2.74)”.
No obstante, finalizada la jornada de anoche viernes, 19-E, los Cardenales, que perdieron los primeros cuatro partidos del Round Robin, aseguraron, en el peor de los casos, disputar un juego extra ante Leones, luego de ganar su tercer juego en fila y el octavo de los últimos 10. Por su parte, los escualos, que parecían «mucho camisón pa’ Petra» para el resto de los equipos ha perdido tres juegos seguidos, el último con nueve arepas recibidas, siendo superados ahora en bateo colectivo por Lara (308-2998) y habiendo desmejorado la efectividad de su pitcheo a 4.00.
De tal manera que la final de la LVBP es de pronóstico reservado, siendo lo único seguro por estos días que al salario mínimo aunque lo vistan de seda, en Bs. 130 se queda… y que la represión no cesa…
Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez
20-01-2024



