Por Andrés E. Mora M. (٭)….
La VIII Copa Mundial de Futbol se desarrolló en Inglaterra entre el 11 y el 30 de junio de 1966. Una vez más se siguió el formato que se había venido usando desde la 5ta edición de la copa realizada en Suiza 1964. Asistencia de 16 países a la ronda final siendo divididos en cuatro grupos de cuatro selecciones de donde clasificaban los dos primeros de cada grupo para los cuartos de final, a partir de los cuales los encuentros eran de eliminación directa.
Una de las anécdotas más pintoresca de la historia de los mundiales ocurrió en esta edición. La copa Jules Rimet, que había llegado a Inglaterra el 5 de enero para el sorteo de los grupos, fue sustraída de su lugar de exhibición en el Westminster Hall en Londres, el 20 de marzo, a pesar de encontrarse custodiada por seis guardias. El trofeo, asegurado por $80.000 dólares, fue encontrado ocho días después en el jardín de una casa por un perro de nombre Pickless que, inmediatamente, se convirtió en el héroe del país y en el protagonista de las portadas de todos los diarios nacionales e internacionales. Como recompensa Pickless y su dueño fueron invitados a asistir al Mundial México 1970.
Inglaterra 66 trajo consigo una serie de innovaciones. Por primera vez se presentó una mascota oficial en la historia de la Copa Mundial, el león Willi,que a lo beatle identificaba ese año al mundial de futbol. Por primera vez se comenzaron a hacer los controles antidopaje a dos jugadores de cada equipo al final de cada encuentro y, además, se le añadió la repetición de jugadas a la transmisión por televisión.
En lo deportivo, las sorpresas estuvieron al orden del día desde la fase de grupos en donde dos bicampeones mundiales, Italia y el monarca defensor Brasil, quedaron eliminados. Italia escribió una de las páginas más decepcionante de su futbol al caer 1-0 ante la debutante Corea del Norte con gol de Doo Ik Pak al minuto 42, lo que significó su eliminación ya que en el encuentro anterior habían caído ante la URSS con idéntico marcador. “Vergüenza nacional” o “Nuestro futbol ha muerto” eran algunos de los titulares que podían leerse en suelo italiano. Por su parte Brasil había iniciado con buen pie la defensa de su título al vencer en su primer encuentro a la selección Búlgara 2-0 con goles de Pelé y Garrincha. Sin embargo fue una amarga victoria debido a que Pelé finalizaría el encuentro lesionado ante las innumerables faltas que recibió por parte de su marcador, Zhechev, ante la permisividad del árbitro alemán Kurt Tschenscher. En el segundo encuentro la Canarinha, con un Pelé ausente y un Garrincha disminuido, cayó 3-1 ante Hungría. Este partido supuso la única derrota de Garrincha vistiendo la camiseta verde-amarela. En el último encuentro de la primera etapa Portugal, con dos goles de Eusebio quien a la postre resultó el líder goleador del torneo con nueve tantos, derrotó 3-1 a Brasil que jugó con un Pelé malogrado y que dejó en el banco a Garrincha.
El partido más recordado de este mundial sería el célebre Corea del Norte – Portugal. Y lo sería porque apenas jugados 25 minutos la sorprendente selección asiática se encontraba arriba 3-0 lo que dio paso a la épica actuación de la pantera negra – Eusebio – quien con cuatro goles en 32 minutos logró la remontada de su país. Al final los lusos se impusieron 5-3. Ante la actuación del equipo norcoreano la agencia de noticias de ese país KCNA, con la euforia desmedida a la que nos tiene acostumbrado regímenes de este tipo para exagerar a niveles inconmensurables los logros obtenidos y reinventando la historia, expresó: “Nuestro equipo demostró el temple de la patria socialista. No fue Inglaterra sino Corea del Norte el país que inventó el futbol. Han Bong Zin es mucho mejor que Pelé”.
Las semifinales enfrentaron a Inglaterra – Portugal y Alemania Federal – Unión Soviética. En el primero con dos goles de Bobby .Charlton, el goleador histórico de Los tres leones, Inglaterra derrotó 2-.1 a Portugal cuyo gol vino de los botines de Eusebio. En el otro encuentro Alemania pasó a la final al vencer a la URSS con idéntico score de 2-1. En el partido por el tercer lugar Portugal se llevó el último lugar del podio al vencer 2-1a la Unión Soviética.
El 30 de julio en el londinense estadio de Wembley, conocido como la catedral del futbol, se jugó una de las finales más polémica, sino la más, de mundial alguno cuando se enfrentaron las oncenas de Inglaterra y Alemania Federal. Y es que con empate a dos y sumergidos en los minutos de prórroga un zapatazo de Geoff Hurst, en el minuto 101, iba a dar en el travesaño y salir despedido al césped rebotando sobre la línea de gol sin que, para criterio de muchos, sobrepasara la línea pero que para el Sr. Gottfried Dienst, árbitro principal del partido, sí cruzo la línea y validó el gol. A la final los pross se titularían al vencer a los germanos con marcador de 4-2. Es así como Geoff Hurst, dorsal 10 del equipo inglés, dejó escrita su leyenda en los anales de la Copa Mundial FIFA con su triplete, y con el gol más controvertido de la historia. ¿Cruzó el balón la línea de meta al rebotar después de estrellarse contra el travesaño? El debate continúa y tiende a infinito.
Fuentes:
1. http://colgadosporelfutbol.com/las-mejores-anecdotas-del-mundial-de-inglaterra-1966/
3. http://www.taringa.net/posts/deportes/6746502/Historia-de-los-mundiales-de-futbol-1930-2010.html
4. http://es.wikipedia.org/wiki/Copa_Mundial_de_F%C3%BAtbol_de_1966
5. http://www.marca.com/reportajes/2010/03/inglaterra_1966/2010/03/23/seccion_01/1269332430.html
(٭) Prof. Titular jubilado ULA – Cronista deportivo
aemora@gmail.com, @amoramarquez



