Woman hand while doing crochet.

Desarrollaré este pensamiento sustancialmente entrelazado al cuarto objetivo del pacto Educativo Global, a saber, “responsabilizar a la familia”, y, por supuesto, a ponderaciones respectivas a la APEP, fundada por Mons. Emilio Blaslov el 24 de abril de 1964, de la cual el próximo viernes celebramos su 62° aniversario.

Ahora bien, gracias a la familia, el hijo o la hija, el nieto o la nieta, el sobrino o la sobrina, el primo o la prima, inicia a ascender por ella a una más alta formación.

Mi abuela decía, “no sé ni la ‘o’ por lo redonda”, pero a la vez admiraba la abundancia de su contemplación cuando hacendosa en ocupaciones humanas, coser a mano o a máquina, fabricar en un proceso complejo el llamado jabón de tierra, escarmenar el algodón que le llevaban generalmente de El Vigía, fundir la cera de abeja y con ella elaborar las velas, cuyos pabilos eran hechos de aquel algodón, encontraba en sus quehaceres “su propio perfeccionamiento”, y aunque eran oficios modestos, a la vez constituían, “el modo de ayudar a sus conciudadanos y de contribuir a elevar el nivel de la sociedad entera y de la creación” (Vaticano II. 1976. Constitución “Lumen Gentium”, [La santidad de los diversos estados], n° 41, p. 84).

La acción de verla transformar materia de la creación en algo útil para la familia y para el otro, me traslada a esta pregunta, formulada por uno de los tutores del Taller de formación de APEP en Barquisimeto, el pasado viernes 06-03-26; es decir: “¿qué necesita Venezuela dentro de 5 o 10 años?”

Y a ella le encuentro tres respuestas:
a) Una solución jamás corroída por el paso del tiempo; esto es, “la espiritualidad del taller de Nazaret. Un taller abierto para los más necesitados”.

Desde luego, la abuela carecía de un taller al modo de los CT o de los CTN, pero ya en su trabajo individual y manual, en el cual implicaba cooperadores, interpretaba en los recursos naturales cómo en ellos fijar y conservar las formas, con las que instruía a los otros a hallarles más estabilidad y a conseguirles mayor perfección. En consecuencia, la segunda respuesta:

b) “Cuando a las cosas les damos esa estructura que se merecen, las vamos entendiendo mucho mejor” (Prof. Sunilde Cope).
La estructura de un Taller CT o CTN es distinta a la de un mantel y, sin embargo, en el taller nace y se fortalece el deseo de labrar, según las fuerzas y según la forma de la propia vocación, la propiedad de dicho mantel, pues, lo que algunos ven inútil y destinado a la basura, otros pueden transformarlo en paños para familias, escuelas, hospitales, los mismos talleres. Y, de aquí emerge la tercera solución:

c) En el esclarecimiento de la dimensión pastoral de la APEP, escuché estas dos consideraciones:
* “El camino se emprende sabiendo hacia dónde quiero ir”, y,
* “Aprender a hacer, aprender a producir, aprender a construir”.
He puesto el ejemplo de unas de las labores tan sencillas efectuadas por la abuela. El objetivo del mismo ha sido el de subrayar su esmero en perseverar, aventajar, o sea, recalcar cómo educaba en la búsqueda de un sentido funcional de y en los materiales directos donados por Dios en la creación; además, realizó aquellas dos consideraciones tan esenciales a los CT o a los CTN APEP, enarbolando como en ellos, este imperecedero principio:
“mas todos, en forma y grado diverso, vivimos unidos en una misma caridad para con Dios y para con el prójimo y cantamos idéntico himno de gloria a nuestro Dios” (Vaticano II. 1976. LG, [Comunión de la Iglesia celestial con la Iglesia peregrinante], n° 49, p. 94).
En conclusión, felicitaciones a APEP, y asimismo dediquemos un recuerdo de gratitud al Todopoderoso por haber inspirado grandes obras pedagógicas, técnicas, en la persona de tantos sacerdotes, religiosos, religiosas, entre ellos Mons. Emilio Blaslov, el Padre Francisco Javier Berzosa Aparicio, evangelizador, fundador, constructor, educador, especialmente en la zona sur de Acarigua, estado Portuguesa; y sin duda, el insigne sacerdote jesuita José María Vélaz, los señores Abraham Reyes y su esposa Patricia, que, al igual como tantos consagrados y consagradas en la actualidad, laicos comprometidos y familias, maestros, profesores, cooperan para que,
“el pensamiento a través del trabajo se vaya desarrollando de una manera más práctica” (Ponente del 06-03-26), porque, “el buen estudiante, antes que edificación de los demás, lo es de su familia”.
Abreviaturas:
APEP: Asociación de Promoción de la Educación Popular.
CT: Centro de Taller.
CTN: Centro de Tallero Nucleado.
LG: Lumen Gentium.
Referencia:
Vaticano II. 1976. Constitución “Lumen Gentium”. Biblioteca de Autores Cristianos Editorial. (31 ed.).

23-04-26
Pbro. Dr. Horacio R. Carrero C.
horaraf1976@gmail.com