El caminante: Atrocidades

Por: Valentín Alejandro Ladra…

Y peor aún que se regocijan con ello.

Pareciera que la maldad pura es parte de la simiente del hombre, catalizado en la mujer, desde cuando se inició la misma Creación. Lo dice el Génesis bíblico desde el mítico Paraíso y el cráneo roto de Abel por su hermano Caín, supuestos descendientes de sus padres Adán y Eva, creados o “construidos” por el Altísimo. Si los creyentes siguen las letras en forma literal. Pero existen muchas interpretaciones, incluyendo la Cábala Hebrea y su sagrada Tora, incluyendo sabios atrevidos que buscaban cómo poder comprender la existencia de tanta maldad y crueldad en los seres humanos, también capaces de las más excelsas hazañas y brillantes avances.

A través de todas las épocas el Mal, llámense ángeles caídos, demonios, espantos y entidades sobrenaturales, fueron fuente de inspiración iconográfica, literaria y hasta de investigación psicológica y científica.

El mismo Vaticano tiene un departamento muy secreto donde prepara a sacerdotes en la especialización del exorcismo, es decir, promulgar rituales y palabras divinas para expulsar a una entidad demoníaca posesionada en un cuerpo, un ser humano. Que por cierto, nada más en Francia esas actividades, actualmente y sin que salgan a la luz pública, se suceden más de lo que debía. Hay una demanda, ¡SI! demanda de sacerdotes exorcistas, y otros de menos santos.

Allí por el año 2005, cuando daba clases en una facultad privada en Barcelona, España, por casualidad vi en un programa de televisión, si mal no recuerdo era el canal 5, un trabajo periodístico de un grupo que durante 3 meses se dedicó a buscar “centros de misas negras y satanismo” por el país. Sí, lo que ustedes están leyendo. El trabajo de información referente a esta investigación tan peculiar fue debido a todos los casos, sucesos que cundieron la alarma en la sociedad y gobierno debido a los crímenes y sangre vertida en sacrificios y rituales demoníacos, misas negras.

Y además, los numerosos adeptos. Porque deben saber que estos periodistas, hasta disfrazados de fieles del averno para poder entrar en los grupos nefastos, revelaron a la luz pública, gracias a la televisión en un programa especial de dos horas en horario estelar, que EN ESPAÑA EXISTIAN MAS DE 650 CENTROS SATANICOS, y muchos de ellos incluso casi codo a codo, en la misma cuadra, de sendas iglesias.

España, en un país netamente católico y cristiano, donde hay una iglesia o pequeña capilla en cada esquina o aldea, ermitas en los caminos de los pueblos.

¿Da que pensar, no? De cómo está el mundo actual. Yo mismo investigué en los nueve años que di clases volando dos y tres veces entre Caracas y la Barcelona catalana, de pura casualidad me encontré con personas vinculadas a cultos “luciferinos”, la existencia también de Centros Lucifer. Incluso en Valladolid. E imagino por todos lados. En Europa.

El colmo fue que una persona importante que conocí tenía la placa del lujoso carro expresamente puesta con todos los números 6, parte del tétrico 666. Parecía parte del “Código Da Vinci” de Dan Brown.

¿Qué significa todo esto para el mundo, y particularmente nuestro país”

Que el Mal nos está cubriendo con una nube negra, oscura y nefasta. Nadie puede dudar de ello. Lo sentimos, lo palpamos, lo vivimos a diario. Todo lo que es destrucción, aniquilación, sufrimiento inenarrable, mentira, hipocresía, salvajismo, desnaturalización, indiferencia por el dolor de los demás, es la manifestación de la maldad pura.

Alguien debía escribir sobre todo ello con puño y letra, sin medias tintas. Nadie debe pecar de inocente. Me han llegado muchos rumores y extrañas informaciones. Sólo basta recordar la “hazaña” de abrir el sarcófago a medianoche con los polvorientos restos del Libertador Simón Bolívar en el Panteón Nacional, un acto de pura brujería con oscuros personajes africanos y otros presentes. O haber encontrado restos de animales en las inmediaciones gubernamentales. O que otros oscuros personajes se encerraran en oficinas oficiales, según contado por secretarias asustadas. O helicópteros que vuelan hacia selvas amazónicas con imberbes.

¿Quién puede creer que todo es celestial y las plumas de los ángeles se posan sobre el país? Ojos sin alma, como dije en uno de mis escritos semanas atrás. Recuerden que el Mal y la destrucción del hombre/mujer por el hombre/mujer es pre bíblico. Antropólogos han encontrado en unas cuevas prehistóricas perdidas restos de varios hombres antiguos con los cráneos destrozados. La maldad no es de hoy. Es de siempre.

Los sabios y científicos no han podido encontrar la causa de esa existencia. Los religiosos hablan de la obra del diablo, que no dudo que camina campante por nuestra Venezuela, y los espiritualistas y esotéricos hablan de otras dimensiones y su influencia genética y de energía letal.

¿Qué hacer, cómo combatir el Mal? Fácil, erradicarlo. Sin cobardía. Con la Luz que cada uno posee en su corazón, mente y conciencia.